Después de varios meses complicados, las vacaciones de invierno trajeron algo de alivio a las empresas hoteleras de Río Cuarto. Si bien la ciudad no es un epicentro turístico, muchos viajeros la eligen para hacer un alto entre el destino inicial y el final. En ese marco, la responsable de la cámara que agrupa a los hoteles, Laura Rivera, dijo a Puntal que hubo momentos en los que el nivel de ocupación llegó al 50%, un porcentaje para nada despreciable.
“Veníamos de muchos meses con bajísima ocupación, además del cierre que sufrimos el año pasado. Por lo tanto, las vacaciones de julio nos han dado un poco de oxígeno. De acuerdo a los datos relevados, hubo picos de un 50% de ocupación en los hoteles de la ciudad. Es un balance positivo que nos permite pensar en el futuro, esperando que no se vuelva para atrás (con las habilitaciones)”, consideró Rivera.
“Estamos trabajando a full para que todo el sector trabaje cada vez mejor. Me refiero a la hotelería, pero también a la gastronomía y a los eventos. Es infinita la cantidad de gente que trabaja a partir de estos movimientos”, agregó.
El emblemático Ópera Hotel fue el único que cerró en la ciudad por la pandemia, pero preocupa la no apertura del Howard Johnson.
Más adelante, la responsable de la cámara de hoteleros dijo que, además de los viajeros de paso, se ha visto gente de la zona de compras por Río Cuarto, lo que también repercutió en el sector gastronómico.
“Hay una diferencia grande entre que el local esté abierto y se pueda trabajar únicamente con delivery y que se permita ingresar a consumir”, acotó.
-¿Fue mejor julio que el verano pasado?
-Lo que nosotros notamos es que hay una situación más equilibrada. La gente está más predispuesta a viajar. Tiene la necesidad imperiosa de salir, al menos, cuatro o cinco días. Creo que tiene que ver con el avance de la campaña de vacunación que genera mayor confianza.
-¿Observan un cumplimiento de los protocolos?
-Sí, la gente está concientizada. Acata el protocolo, no tiene problemas. La gente que nos visita es muy respetuosa, más allá de que puede haber alguno que no use bien el barbijo o que se lo olvide.
Cierres
Pese a la gravedad de la crisis desatada por la cuarentena del año pasado, el único establecimiento que cerró definitivamente sus puertas fue el Ópera Hotel. Sin embargo, hay dudas respecto a lo que sucederá con el Howard Johnson, debido a que todavía no ha reabierto como sí lo hizo el resto de las empresas.
Actualmente, sólo funciona el casino, aunque con un cupo limitado de personas, debido a las recomendaciones sanitarias.

