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Investigadores locales ya prueban la vacuna antigripal de Moderna

En el Instituto Médico ya se vacunó a 70 voluntarios y se pretende llegar a un universo de entre 300 y 500. Será un ensayo a nivel nacional pero la primera experiencia se inició en Río Cuarto. Es una vacuna de ARN mensajero

La vacuna antigripal del laboratorio norteamericano Moderna, basada en una tecnología revolucionaria que se usó por primera vez contra el Covid-19, se está probando en Río Cuarto desde hace exactamente un mes. El Centro de Investigación del Instituto Médico, liderado por la médica Ana Ceballos, comenzó en junio con la Fase 3 de la vacuna de ARN mensajero. En esa etapa se pone el acento fundamentalmente en la eficacia del nuevo desarrollo.

En los últimos días, Moderna anunció públicamente que ponía en marcha el operativo en Buenos Aires y que el universo de voluntarios sería de 4.000 personas. En realidad, las pruebas ya comenzaron en Río Cuarto hace un mes. Hasta ahora, en la ciudad se ha aplicado la vacuna antiviral Moderna en 70 pacientes y la expectativa es llegar a un total de entre 300 y 500.

“Se seleccionaron los mejores centros: uno en Buenos Aires, el del doctor Fernando Polack, el Sanatorio Allende en Córdoba, un centro de Rosario y nosotros en el Instituto Médico. Como somos un centro de alta trayectoria en investigación nos dieron el inicio de los trabajos hace un mes. Es decir, el ensayo empezó acá, en Río Cuarto”, detalló el doctor Ulises D’andrea, integrante del equipo de investigación.

Se seleccionaron los mejores centros: uno en Buenos Aires, el del doctor Fernando Polack, el Sanatorio Allende en Córdoba, un centro de Rosario y nosotros en el Instituto Médico. Como somos un centro de alta trayectoria en investigación nos dieron el inicio de los trabajos hace un mes. Es decir, el ensayo empezó acá, en Río Cuarto Se seleccionaron los mejores centros: uno en Buenos Aires, el del doctor Fernando Polack, el Sanatorio Allende en Córdoba, un centro de Rosario y nosotros en el Instituto Médico. Como somos un centro de alta trayectoria en investigación nos dieron el inicio de los trabajos hace un mes. Es decir, el ensayo empezó acá, en Río Cuarto

El médico agregó que después del desarrollo de vacunas para el Covid con la tecnología ARN mensajero, Moderna comenzó a investigar la aplicabilidad en otras áreas. “La diferencia es que el ARN mensajero no se mete en el núcleo de la célula. El ARN genera proteínas que el cuerpo reconoce como antígenos para crear anticuerpos. La ventaja es que como no se trata de un virus atenuado ni inactivado, las molestias posteriores a la colocación de la vacuna deberían ser menores”, señaló.

La vacuna antigripal Moderna ya superó las Fases 1 y 2, que están enfocadas en la seguridad. En Río Cuarto, y en los demás centros argentinos seleccionados, el ensayo se enfoca en la Fase 3, en la que se sigue controlando la seguridad pero que tiene como objetivo principal la determinación de la eficacia. Allí, antes de que la vacuna se comercialice, se compara la eficacia con una vacuna que ya está en el mercado. En este caso, la comparación se realiza con Fluarix, de GSK.

Se toman dos grupos de personas mayores de 18 años; a uno se le inocula una dosis de Moderna y al otro grupo la Fluarix. Y lo que se determina es la efectividad comparada entre una y otra.

La prueba durará durante el pico de incidencia del virus de la gripe.

La vacuna de Moderna es tetravalente e incluye dos linajes de influenza A (H1N1 y H3N2) y dos de influenza B (Yamagata y Victoria).