Ante la falta de vacunas como la de la meningitis y la del virus del papiloma humano (HPV), la pediatra Matilde Glineur Berne cuestionó a la Nación por no enviar las dosis que se necesitan en la ciudad y aseguró que la situación pone en riesgo el trabajo hecho durante varios años para que la mayor cantidad de personas esté alcanzada por las inmunizaciones.
La pediatra Matilde Glineur Berne cuestionó a la Nación por no enviar las dosis necesarias. Dijo que está en riesgo el trabajo hecho durante varios años para que casi toda la gente esté inmunizada
“Hemos podido lograr la disminución de la mortalidad infantil gracias a la prevención de las enfermedades y eso ha sido posible por medio de las vacunas. El hecho de no tener las vacunas significa que estamos poniendo en riesgo todo lo que se hizo durante años para lograr que toda la población esté vacunada. Estamos permitiendo la posibilidad de que entren virus. Estamos poniendo en riesgo la salud de los niños, en un momento en el que el 60% de los chicos menores de 13 años es pobre en la Argentina. Ser pobre significa, entre otras cosas, no acceder a la salud. No podemos permitir que a las limitaciones de alimentación les sumemos la falta de vacunas”, remarcó la médica.
“La vacuna contra el HPV previene el cáncer de cuello de útero y la Menveo previene la meningitis más complicada. Es grave que falten. No hay derecho a que a las autoridades no les importe nada la salud del pueblo. No podemos jugar con la salud de la población”, agregó.
La pediatra sostuvo que el tema reviste una gravedad importante. En ese sentido, dijo que, después de muchos años sin reportes, están apareciendo en el país enfermedades como el sarampión, la tuberculosis y la lepra.
Finalmente, Glineur Berne lamentó el avance del discurso de los grupos antivacunas y señaló que en su consultorio recibe a madres y padres que pretenden no vacunar a sus hijos.
“Es algo que conversamos mucho y, por lo general, logramos que cambien de idea y que vacunen a sus hijos. Tenemos el calendario de vacunas obligatorias y gratuitas más completo del mundo. Debemos aprovecharlo”, afirmó la profesional.
Para la Nación, el problema no es crítico
En medio de la polémica por las vacunas, el secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, reconoció ayer que “hay algunos faltantes” de dosis que el Gobierno está intentando cubrir, pero señaló que no existe un problema crítico que pueda generar alarma en la población ni desfinanciamiento en este sector, aunque admitió que la disparada del dólar generó inconvenientes.
En declaraciones a Radio Con Vos, reproducidas por La Voz, el secretario de Salud precisó que “los únicos dos faltantes” eran las vacunas contra el meningococo y contra la varicela. En ambos casos, sostuvo el funcionario, se trató de problemas del laboratorio productor. Esto explica que el faltante también se sienta en las clínicas privadas y en las farmacias.
“Más allá de algunos inconvenientes que hemos registrado, no hay ninguna razón para alertar ni preocuparse porque no hay absolutamente ningún faltante crítico”, consideró Rubinstein.
“La vacuna contra el HPV previene el cáncer de cuello de útero y la Menveo previene la meningitis más complicada. Es grave que falten. No hay derecho a que a las autoridades no les importe nada la salud del pueblo. No podemos jugar con la salud de la población”, agregó.
La pediatra sostuvo que el tema reviste una gravedad importante. En ese sentido, dijo que, después de muchos años sin reportes, están apareciendo en el país enfermedades como el sarampión, la tuberculosis y la lepra.
Finalmente, Glineur Berne lamentó el avance del discurso de los grupos antivacunas y señaló que en su consultorio recibe a madres y padres que pretenden no vacunar a sus hijos.
“Es algo que conversamos mucho y, por lo general, logramos que cambien de idea y que vacunen a sus hijos. Tenemos el calendario de vacunas obligatorias y gratuitas más completo del mundo. Debemos aprovecharlo”, afirmó la profesional.
Para la Nación, el problema no es crítico
En medio de la polémica por las vacunas, el secretario de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, reconoció ayer que “hay algunos faltantes” de dosis que el Gobierno está intentando cubrir, pero señaló que no existe un problema crítico que pueda generar alarma en la población ni desfinanciamiento en este sector, aunque admitió que la disparada del dólar generó inconvenientes.
En declaraciones a Radio Con Vos, reproducidas por La Voz, el secretario de Salud precisó que “los únicos dos faltantes” eran las vacunas contra el meningococo y contra la varicela. En ambos casos, sostuvo el funcionario, se trató de problemas del laboratorio productor. Esto explica que el faltante también se sienta en las clínicas privadas y en las farmacias.
“Más allá de algunos inconvenientes que hemos registrado, no hay ninguna razón para alertar ni preocuparse porque no hay absolutamente ningún faltante crítico”, consideró Rubinstein.

