El director de la Clínica Regional del Sud, Juan Bossio, aseguró a Puntal que los casos de coronavirus han aumentado (un 35%) en la provincia de Córdoba porque la gente está haciendo una vida normal, pese a que la pandemia no ha sido superada. Por otro lado, dijo que será necesario vacunar con al menos una dosis más a toda la población, más allá de que por el momento se hable únicamente de una inyección extra para los mayores de 50 años que recibieron Sinopharm y para los inmunodeprimidos mayores de 3 años inoculados con cualquier tipo de marca.
-En la ciudad no se ha observado un incremento significativo en la cantidad de infectados de Covid-19, pero en la provincia sí se ha dado una suba considerable, ¿les preocupa?
-Hoy no hay una preocupación en ese sentido. No tenemos internados en ningún centro de la ciudad. Los casos que se han dado últimamente corresponden a pacientes que están bien. Por la época del año en la que estamos y por la cantidad de gente vacunada, esperamos que la cantidad de casos no vuelva a ser significativa. De todas maneras, el aumento que se ha dado en la provincia en los últimos días tiene que ver con que la gente está haciendo una vida normal. Estuve en Córdoba capital y, al igual que en Río Cuarto, la mayoría anda con el barbijo en la pera. En ese sentido, no ayuda que a nivel nacional se diga una cosa y que cada provincia haga lo que le parece con respecto al uso del barbijo. Eso genera una gran confusión.
-¿Qué aspecto están mirando con atención?
-Estamos preocupados por la tercera dosis. Creemos que hay que vacunar de nuevo y no sabemos si será suficiente con una sola dosis. Quizá sea necesario vacunar a todo el mundo de nuevo con dos dosis. Hemos hecho análisis de los médicos y de algunas personas que se vacunaron con dos dosis al principio y las defensas bajan. En mi caso, por ejemplo, tengo las dos dosis de Sputnik y no tuve Covid-19. Si bien todavía tengo defensas, han ido bajando con el paso de los meses. Una dosis más para los mayores y para los que trabajan en salud ayudaría, pero no es una solución definitiva. En Europa hay lugares que tienen el 80% de la población vacunada con dos dosis y se están dando nuevos brotes. Es cierto que no son brotes como los primeros, son mucho más leves y no se ocupan tantas camas, pero se siguen dando y se siguen muriendo personas. Creo que nos vamos a tener que acostumbrar a eso por algunos años más porque el virus no se va a ir. Para erradicarlo, necesitaríamos tener vacunado al 80% de la población mundial y eso es casi imposible.
-¿Cree que en el corto plazo la situación sanitaria no presentará grandes cambios en el país?
-La vacunación ha aumentado y empezaron los días de calor, por lo que el virus circula menos, como sucedió el año pasado. Por lo menos hasta marzo vamos a tener cierta tranquilidad. Es decir, puede haber casos, pero no grandes brotes. Igualmente, creo que hay que acelerar más la campaña de vacunación. El Gobierno tiene que entregar las vacunas que tiene guardadas de manera más rápida. Al haber buena cantidad de dosis, se puede hacer un buen trabajo y llegar a abril y mayo del año que viene con la posibilidad de no tener otra ola. Es decir, que sea como cualquier otra enfermedad. Nos vamos a tener que acostumbrar a que, como hay ACV o infartos, va a haber Covid.
-Una de las cuestiones que se están observando es que día a día aumentan los casos de la variante Delta…
-Pronto van a ser todos de la variante Delta. La preocupación por esta cepa se dio principalmente ante la posibilidad de que se diera una tercera ola en septiembre. Las vacunas han llegado y mucha gente joven se ha vacunado. La variante Delta va a coexistir con las otras. Dentro de un tiempo no se va a establecer diferenciación porque eso cuesta mucho dinero y porque el tratamiento es el mismo para todas las variantes. El clima también ha sido de gran ayuda para evitar la tercera ola en septiembre. Ahora tenemos que ver lo que ocurrirá en el tercer invierno en el hemisferio norte para prepararnos para el invierno nuestro.
-Usted es pediatra, ¿recomienda la vacunación a niños de 3 a 11 años?
-Sí. Yo entiendo el miedo que tienen los padres porque se nos informó que el virus no es peligroso para los chicos y es realmente así. Más allá de que algunos han fallecido, son muy pocos. No hubo grandes problemas con los niños. La necesidad de que se vacunen pasa básicamente por lo sanitario. Los papás tienen que pensar que si sus hijos no están vacunados el virus se puede replicar en ellos y, más allá de que no desarrollen una enfermedad grave, puede generar la aparición de otra variante. Puede pasar que, ante una nueva variante, las vacunas no sirvan o sirvan poco. Puede pasar que una nueva cepa afecte principalmente a los chicos, como sucedió con la Delta, que impacta más en los jóvenes. Además, los niños pueden enfermar a sus padres y abuelos. Los efectos adversos de la vacuna son muy bajos. Asimismo, todas las vacunas tienen efectos adversos.

