Un sujeto acusado de matar a su exsuegra en Villa Carlos Paz fue detenido este lunes en la ciudad de Córdoba. Miguel Nicolás Garay no opuso resistencia al ser interceptado por la Policía en la vivienda de un familiar.
Garay se encuentra sospechado por el femicidio de Susana del Valle Sosa, una mujer de 66 años que el domingo fue encontrada asesinada en una vivienda de calle Fidias al 200, en la villa serrana.
Según fuentes vinculadas a la investigación, la mujer presentaba fuertes golpes en la cabeza y fue trasladada a un centro de salud de la zona donde murió a raíz de esos traumatismos de cráneo.
Vecinos de la víctima contaron al Canal 12 de Córdoba que en la vivienda de Valle Sosa escucharon discusiones entre ella, su hija Liliana y la expareja de esta, quienes estaban separados desde hacía un año y medio.
Según contó esta tarde Liliana a A24, todo comenzó ayer “a las dos de la mañana”, cuando su expareja apareció en la casa “a los gritos” y arrojando “piedras al auto”.
Garay se encuentra sospechado por el femicidio de Susana del Valle Sosa, una mujer de 66 años que el domingo fue encontrada asesinada en una vivienda de calle Fidias al 200, en la villa serrana.
La mujer contó que después de ese primer incidente, él se fue y ella llamó a la Policía, desde donde le dijeron que hiciera la denuncia.
“Volvió a las siete de la mañana y golpeó la ventana, tiró ladrillos (...) Mi mamá salió y yo le decía que se metiera adentro y esa fue la última vez que la vi”, recordó.
Liliana indicó que volvieron a llamar a la Policía y que el sospechoso se fue.
"La Policía lo vio en la plaza, pero como no sabía quién era no lo agarraron ahí. Así que me fui a hacer la denuncia y ahí lo veo tomando cerveza en un quiosco”, contó.
“Estuve haciendo la denuncia como dos o tres horas y cuando volví a la casa me lo crucé en la puerta. Me empezó a pegar y yo traté de defenderme, a gritar. Me fui corriendo, me caí y me rompí la pierna”, relató.
Según Liliana, luego de que él escapó, ella pudo volver a la casa y entonces halló a su madre malherida.
La mujer aclaró que nunca vivió junto al sospechoso, y que desde la separación él iba "a la casa todo el tiempo a molestar”.
“No era violento, pero cuando tomaba se ponía agresivo. Fui muchas veces a hacer denuncias y no me las tomaron porque no tenía lesiones", añadió Liliana.
Ante esta situación, los investigadores policiales y judiciales montaron un operativo para localizar al exyerno de la víctima.

