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Villa María: lo condenaron por 15 delitos cometidos en Oliva

Confesó todos los hechos en su contra, que iban desde quedarse con teléfonos celulares que le llevaban para arreglar a su local, hasta golpear a un cliente, un vecino, su madre y su pareja. Recibió 3 años.

José Antonio Calderón, de 32 años, fue condenado a 3 años de prisión efectiva ayer, en un juicio abreviado que se le siguió en los Tribunales de Villa María.
Defendido por el letrado Iván Rivarola, confesó los 15 delitos que había cometido en una sucesión de episodios entre 2013 y enero de este año. Presidió la audiencia la jueza Ercilia Eve Flores de Aiuto, y también formaron parte del debate el fiscal Francisco Márquez y la secretaria de la Cámara, Gabriela Sanz.
El imputado, nacido en Río Tercero, tenía un local comercial llamado “Taller Celular” en Oliva, hasta el momento de ser detenido. Según indicó, el ser consumidor de cocaína lo llevó a cometer los hechos, pero tras un tratamiento realizado en la cárcel, hace 8 meses que no consume.
En torno a los hechos, todos admitidos, se leyó al comienzo del debate que el 24 de julio de 2013 mantuvo una discusión con un cliente, porque Calderón no le devolvía el celular que le había llevado para reparar. En ese marco, insultó y golpeó al cliente.
En noviembre de 2013 en su local, ubicado en avenida Olmos 112, le llevaron a reparar un celular que hacía días le habían comprado, pero nunca lo arregló ni devolvió el teléfono.
En febrero de 2014, se dio la misma situación con una mujer, a la que se negó a restituirle el teléfono, pese a no haberlo reparado. El 3 de mayo de ese mismo año, recibió otro celular para arreglar, y lo tuvo hasta junio, cuando también se negó a restituirlo a sus dueños. 
El 16 de febrero de 2015, en el departamento en el que vivía arriba del local, discutió con su madre, la golpeó en el abdomen y costillas, y con una cuchilla en sus manos le dijo: “Me arruinaste la vida, te voy a matar, fui a parar a la colonia porque tomé droga culpa tuya”.
El 14 de julio de 2015, en la esquina de Lavalle y Pablo Mayori, amenazó con matar a Jonathan Guzmán, un vecino de esa ciudad. Era de noche, y seguidamente, con una vigueta de cemento de unos 70 centímetros de largo, lo golpeó en el codo, provocándole una herida cortante. “Te voy a romper los huesos, no te vas a poder mover”, lo volvió a amenazar, de acuerdo a lo que reza el expediente.
Una semana después, a las 11 de la mañana, Calderón circulaba en moto y se cruzó por calle Alem con Guzmán, a quien volvió a amenazar con matarlo, gritando en la vía pública.
El 6 de agosto de 2015 a las 20.40, en calle Pablo Moyano 575, discutió con Daiana Belén Suárez en la casa de ella, y le expresó: “Devolveme el teléfono o te voy a romper la cabeza”. A la madre, que intervino para frenar la agresión,  también la amenazó con golpearla.
El 29 de diciembre de 2016, en horas de la noche, estaba en su local junto a María del Carmen Daghero, su pareja. Tras discutir, ella intentó irse, pero él cerró la puerta con llave y la encerró durante tres horas. En ese marco, la alzó y la dejó caer al piso, ocasionándole un hematoma en el glúteo que le demandó 12 días de curación. Además, la amenazó: “Te voy a dar a donde más te duele, andate antes que te reviente”.

 
El 9 de enero de este año se dio el último y más violento episodio, que lo llevó a quedar detenido. Primero en su negocio, dicutió con su pareja, a quien le rompió una notebook con un rodillazo, por lo que ella se fue a su casa.
 
Calderón fue hasta la casa de su novia, en calle Belgrano, la llamó al celular y le dijo que le rompería la puerta a patadas si no le abría la puerta. Ella, para evitar que ingresara a su casa, lo convenció de caminar por la vía pública. 
 
Sin embargo, tras caminar una cuadra, la golpeó en la cabeza, y le dio un rodillazo y otro golpe en el rostro. Un grupo de jóvenes que pasaban por allí la socorrerieron, y la policía detuvo a Calderón en flagrancia. La chica sufrió cortes en el labio, y contusiones en cuello y cuero cabelludo, por los que también le diagnosticaron 12 días de curación
 
En total, se le acumularon 5 hechos de amenazas, 3 de defraudación por retención indebida, 3 de lesiones leves calificadas, 2 de lesiones leves, amenazas calificadas, privación ilegítima de la libertad y daño.