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Padres de los chicos que viajaron a competir aún esperan respuestas por parte de la Liga Regional

Un nuevo caso de un joven lesionado que no recibió asistencia médica pospartido se hizo público. Piden que la institución responda al menos para garantizar mejor atención a los equipos

Por el caso del niño que debió ser hospitalizado en plena competencia y por el cual autoridades de la Liga Regional de Río Cuarto no se hicieron presentes, los padres aún esperan respuestas. Aquellos que debieron calmar a sus hijos en la distancia (por estar compitiendo en Villa María) pretenden que se garanticen los derechos y condiciones de traslado, atención médica, alojamiento y alimento para sus hijos en futuras competencias. Ahora un nuevo caso se hizo público y tampoco hubo presencia de dirigentes ni autoridades.

“Esto me genera mucha responsabilidad, alegría y alivio a la vez, es un cargo muy importante el que asumo y lo trataremos de afrontar con total seriedad y valores por sobre todas las cosas”, indicaba Camilo Mañez en sus primeras palabras como presidente del ente madre del fútbol regional. Sobre esa premisa de “responsabilidad” es que hoy padres y allegados a los jóvenes que compitieron en el último torneo Provincial Juvenil de Selecciones, organizado por la Federación Cordobesa de Fútbol, hacen un llamado de atención.

“Qué lástima que no se cuide al semillero. Es difícil entender por qué nuestros hijos deberían representar a la Liga Regional de Río Cuarto si a este grupo de gente no se le cayó un mensaje o un llamado después de lo que pasó”.

La Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto resultó subcampeona en Sub-15 con una campaña que incluyó 6 encuentros, con 3 victorias, 1 empate (se impuso por penales) y 2 derrotas, con 12 goles a favor y 12 en contra. De este equipo formaba parte el joven que cayó desplomado en pleno partido, con un problema cardíaco por el cual debió ser hospitalizado con un cuadro delicado de salud y ahora se suma otro chico de la región con una lesión física/muscular.

Para algunos los cinco días de actividad fueron muy positivos, mientras que para los chicos y sus profes se vivió realmente un clima hostil que trajo consigo algunos momentos que prefieren olvidar. Por estos días, y a través de las redes sociales, los papás se manifiestan a la espera de réplicas. “Nos mandaban audios, para que nos soseguemos porque haríamos quedar mal a la Liga”, indica una madre desesperada. Y agrega que gracias a los profesores que acompañaron pudieron sostener las condiciones en las que viajaron a competir.

La real desilusión y gravedad del caso es el estado de salud del chico que tuvo que abandonar a su equipo y ser trasladado desde Villa María a Río Cuarto de urgencia, gracias al accionar del público presente y no a la propia entidad. Según se pudo averiguar, el joven fue dado de alta días atrás y con la triste noticia de tal vez tener que abandonar el fútbol o ser monitoreado debido a su condición cardíaca.

“Qué lástima que no se cuide al semillero. Es difícil entender por qué nuestros hijos deberían representar a la Liga Regional de Río Cuarto si a este grupo de gente no se le cayó un mensaje o un llamado después de lo que pasó”, reclama una madre de otro niño que también resultó lesionado.

Este tipo de situación o hechos son los que acrecientan el temor de los padres, que los autorizan a viajar bajo un permiso o seguro de vida por el cual no responden las personas a cargo. No solo ante una situación de salud, sino también porque pretenden que sus propios hijos no vivan situaciones traumáticas practicando un deporte entre amigos y representando a una institución que así lo amerita.

Los “pibes” dejaron todo en la cancha para posicionar en lo más alto a la entidad, ellos solo respondieron no garantizando una buena estadía, comida acorde a la competencia ni buen descanso. Los progenitores pretenden claridad en el caso para estar tranquilos un domingo de cancha.