A partir de hoy se comenzará a implementar un canon para los vehículos que ingresan a la localidad de Villa Valeria y son desinfectados en el arco. Desde el Municipio justifican la decisión en que no tienen recursos económicos para sostener las medidas de prevención por mucho tiempo más.
Según señaló el mandatario municipal, Darío Ardiles, la determinación se tomó para sostener en el tiempo las medidas sanitarias de prevención. “Todo esto tiene un costo y las arcas municipales están venidas a menos. La recaudación es prácticamente nula y la coparticipación tiene sus reducciones”, argumentó el mandatario.
La disposición ya fue publicada y rige desde hoy, por lo que todos los vehículos que entren a la localidad deberán abonar una contribución destinada al servicio de desinfección. En el caso de los camiones, les cobrarán 350 pesos; a los proveedores, 200 pesos y a vehículos de otras localidades, 100 pesos.
Tras dar la novedad, comenzaron a circular algunos comentarios en redes sociales en disidencia con la medida, a los cuales el intendente respondió: “Se hace necesario sostener este servicio en el tiempo con una contribución que creo que no es importante en los montos de cada sector. Estamos hablando de que en el caso de los camiones serían 11 pesos por tonelada de cereal que transportan. Estamos en una situación coyuntural y se hace necesario prestar este tipo de servicios. No nos olvidemos que estamos trabajando sobre algo tan importante como es tratar de que el Covid-19 no ingrese a la localidad y para esto necesitamos tener los recursos necesarios”.
Otras localidades de la zona ya plantearon a la Provincia que necesitan más recursos para hacer frente a la emergencia sanitaria, que genera costos importantes de personal para efectuar los controles. Sin embargo, Villa Valeria por ahora es la única que avanzó sobre el cobro de este servicio que se practica en la mayoría de los ingresos a los pueblos del departamento.
Cabe recordar que el arco de desinfección fue creado por los hermanos Jorge y Ariel Testore, quienes lograron armar una máquina pulverizadora con repuestos que tenían guardados en su taller, como filtros, válvulas de presión, válvulas de retorno, portapicos, picos y pastillas, entre otros elementos.

