A 16 años del hermanamiento entre las ciudades de Vinaroz, España, y Río Cuarto, el vínculo formal se mantiene vigente con distintas acciones y eventos que promueve el legado de inmigrantes que recaló en esta región del país y en distintos puntos de la Argentina.
Pero para que el lazo que une a ambas ciudades se institucionalizara en marzo de 2007, fue clave previamente el Acuerdo de Amistad firmado en 2005, que lleva como fundamento un trabajo de investigación llevado a cabo por el profesor español Ramón Redo Vidal, con la colaboración y prólogo de la licenciada en Educación María Cecilia Lladser, recopilado y publicado por Editorial Antinea, de España, en el libro “Vinarocences en América” (2005). Justamente, ese trabajo bibliográfico iba a dar lugar a que tiempo después se documentara el hermanamiento en el seno del Concejo Deliberante riocuartense con la firma de autoridades del Municipio local y de la Alcaldía de Vinaroz, como así también con representantes de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y del Consulado español y la Sociedad Española local.
“Los procesos de nuestro trabajo para la realización del Acuerdo de Amistad entre Vinaroz y la ciudad de Río Cuarto comenzaron aproximadamente allá por 1996, tiempo en que el profesor Redo Vidal se comunicó a través del medio informativo Vinarós News para la búsqueda de vinarocenses en Río Cuarto y Argentina. A esa altura, él ya tenía una investigación previa de muchos años y una completa recopilación de documentación, artículos, fotos, e incluso, no solo de España sino del extranjero”, señala a Puntal Cecilia Lladser, quien es especialista en Estudios Culturales, Identidad y Prácticas en contextos de Globalización, y descendiente de inmigrantes de Vinaroz.
Y agrega: “Todo ello hacía suponer la magnitud del desgarro que significó para Vinaroz la partida de tantos ciudadanos, porque de un total de siete mil pobladores que residían allí, en aquel momento, aproximadamente tres mil emigraron a comienzo del siglo veinte. ¿Y adónde fue la mayoría de esa población y las 125 familias completas, esposas, hijos, familiares y mujeres embarazadas? Sí, a la Argentina, y especialmente el mayor número y las 125 familias al imperio del sur cordobés”.
Cabe recordar que a partir de la formalización de tal vínculo se sucedieron una serie de intercambios con visitas de comitivas riocuartenses a España y viceversa, al tiempo que se tejieron sólidos lazos culturales y comerciales.
Reencuentro familiar
Uno de los eventos recientes que tuvo por denominador común a la ciudad hermana de España fue el reencuentro del legado familiar de los hermanos vinarocenses José, Agustín y Rosa Lladser de Agramunt, quienes llegaron en distintos viajes a Argentina a principios del siglo XX. Fueron Cecilia y Alejandra Lladser las coordinadoras del encuentro que reunió a más de 70 familiares y para el cual también invitaron especialmente a la vicecónsul de España, en Río Cuarto, Claudia Guerrero Suhat, y como representante de la comisión directiva de la Sociedad Española de Río Cuarto, a su secretario Fernando Etcheverry.
“Llegaron familiares desde distintos puntos del país. De Rada Tilly, Comodoro Rivadavia; de Lago Puelo, Chubut; de San Isidro y Don Torcuato, Buenos Aires; desde Córdoba capital; y desde Villa Mercedes y Naschel, provincia de San Luis, además de quienes vivimos acá. Una vez más se ratificó el hermanamiento con este encuentro que convocó a más de 70 personas y celebramos el apellido y el apelativo que los une: ‘Los Romeros’, ya que con un ramito de romero en la entrada de su casa en Vinaroz, el ascendiente que dio origen a esta familia anunciaba que el vino estaba listo, para que fueran a adquirirlo”, describe Cecilia.
Y añade más adelante: “La ciudad de Vinaroz, campesina y marinera, se caracterizó por sus famosos viñedos y por sus conocidos langostinos, propios de la actividad pesquera. Su nombre, en lengua vernácula, significa vino y arroz".
Así, las familias replican de generación en generación la historia de sus ascendientes que sus niños y jóvenes van incorporando y gestando en la formación de su identidad. “Nuestra abuela nos contó la historia de las familias que vinieron y que también están cumpliendo años como la nuestra, algo así como 125 años. Nosotros somos la quinta generación, yo me llamo Agustín y llevo el nombre de mi bisabuelo y tatarabuelo; y mi hermano Vicente, el de su bisabuelo, aunque por el lado de mi papá”, indica uno de los integrantes de la quinta generación familiar, quien se animó a dibujar el mar Mediterráneo a partir de la descripciones que su familia le hizo.
Antecedentes
Río Cuarto se ha hermanado con diferentes ciudades de la Argentina. Sin embargo, a nivel mundial, la ciudad ha estrechado vínculos con tres localidades.
El primer acuerdo se dio en 1964, bajo la intendencia de Jaime Gil, con Abilene, ciudad ubicada en el estado de Texas de Estados Unidos. Casi 25 años después, en 1990, durante la segunda gestión de Miguel Ángel Abella, se rubricó el hermanamiento con Chillán, ciudad del vecino país de Chile. Finalmente, en 2007, se hizo lo propio con Vinaroz, un poblado de España. En Río Cuarto, se reconocen apellidos de familias que celebran más de 120 años de actividad en la ciudad tales como Gasó, Roure, Miralles, Cobos, Agramunt, Uva, Arasa, Cañada, Chaler, Forner, Gombau, Gonel, Ibáñez, Pascual, Pedra, Rabasa, Sastre y Serret, entre otros.

