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Casi el total de hombres tratados por violencia conviven con sus parejas

Representan el 89% de los participantes del trabajo del Centro Integral de Varones del Ministerio de la Mujer provincial. Desde el año pasado hubo un incremento del 82% de los usuarios y la mayoría se debió adaptar a los métodos implementados en la pandemia

“La violencia contra las mujeres en las relaciones de pareja implica un problema de producción primordialmente masculino. Implicar a los varones sobre los efectos y consecuencias que las violencias ocasionan para otras personas e incluso para sí mismos, los torna sujetos pasibles de intervención, reflexión y cambio”, indica uno de los fragmentos del informe presentado por el Ministerio de la Mujer tras su investigación junto al Fondo de Población de Naciones Unidas Argentina (UNFPA), sobre el servicio de atención telefónica del Centro Integral de Varones en época de emergencia sanitaria. Entre otros puntos, el estudio dio cuenta de que desde el año pasado se incrementó un 82% el total de usuarios, adecuándose con dispositivos para poder participar de manera remota durante la cuarentena.

Además, el relevamiento indicó que el 99,4% de los hombres llega al tratamiento por orden judicial, casi la mitad tiene entre 30 y 45 años; y que el 89% de los denunciados conviven con sus denunciantes. “Varones, violencia por razones de género y pandemia” es el eje del estudio sobre el servicio de atención telefónica a varones que ejercen violencia de género en época de emergencia sanitaria, en el marco de las funciones del Centro Integral de Varones que depende del Ministerio de la Mujer de Córdoba.

“Para erradicar la violencia de género, además de desatar los nudos estructurales de desigualdad y discriminación, hay que trabajar con varones. No es un tema de las mujeres, sino de la sociedad en la que los varones son protagonistas fundamentales”, sostuvo Claudia Martínez, ministra de la Mujer, en la presentación online que se hizo del estudio. Por su parte, Mariana Isasi, oficial de enlace UNFPA Argentina, indicó: “Este estudio contribuye a la evidencia de que es necesario diseñar políticas integrales que contemplen a una multiplicidad de actores. No incluir a los varones en las políticas públicas es poner parches en lugar de generar cambios estructurales sostenibles”.

Participaron de la presentación de los informes, realizada vía Zoom, Gabriela Vexina, presidenta de ACEVIFA, psicóloga especialista en Violencia Familiar; Luis Ávalos, psicólogo especialista en Violencia Familiar y miembro del Comité Externo evaluador de los informes; Ana Palazzesi, doctora en Psicología, especialista en Violencia Familiar y coordinadora de la investigación; y Pablo Rivarola, director del Centro Integral de Varones.

Desde el Ministerio de la Mujer explicaron, en tanto, que la adecuación del servicio de atención telefónica a varones, durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio, tuvo como objetivo continuar la política de protección hacia las mujeres y su familia, garantizando su seguridad, conscientes de las consecuencias y riesgo del contexto. El informe presentó que la mayoría de los varones usuarios llegan a la institución por una orden de la Justicia. El Centro Integral de Varones, además, recibe a varones derivados en su gran mayoría (99,4 %) con oficio judicial, ante hechos jurídicamente consumados de violencia hacia sus parejas.

Sobre los usuarios de estos programas, desde el Ministerio de la Mujer comentaron que casi la totalidad, 97%, es de origen argentino, y en promedio tienen entre 30 y 45 años (el 46%), con estudios secundarios incompletos (40%), que trabaja en oficios de manera independiente (45%), o como empleado en empresas privadas (23%) y que concurre de manera compulsiva por orden judicial (99%).

Además, destacan que la mayor cantidad de estos hombres se ubican en la franja que va desde los 26 a 55 años (en un 78.04%); registrándose un 11.17% entre la franja de 56 a 75 años; un 10.40% de varones jóvenes de entre 18 a 25 años y un mínimo porcentaje de varones ubicados entre la franja de 76 a 90 años (0.38%). Finalmente, señalaron que el 89% de los varones denunciados conviven con sus denunciantes.

Por otra parte, el estudio señala que durante el segundo trimestre del 2020, el 79% de los hombres no registra antecedentes de privación legítima de la libertad en instituciones penitenciarias; en comparación al 15% que registra detenciones por causas penales referidas al ejercicio de violencias o incumplimientos de medidas judiciales (relacionadas a la denuncia actual).

Con respecto al tipo de violencia denunciada (durante el período de atención remota estudiado) se observa, en función de los datos disponibles brindados por los 505 usuarios en el primer contacto que, el mayor porcentaje estuvo vinculado a violencia de tipo psicológica (en un 36.78%) y en segundo lugar a la violencia física/psicológica (el 26.44%). Finalmente, sobre los vínculos entre denunciados y las víctimas, en el período analizado la mayoría son relaciones de exparejas con un 42%, parejas actuales con un 34% y en menor medida de relaciones matrimoniales con un 4%.

Tipos de violencia

En más detalle, con respecto al tipo de violencia denunciada, dice el informe: “Se observa, en función de los datos disponibles brindados por los 505 usuarios en el primer contacto que, el mayor porcentaje estuvo vinculado a violencia de tipo psicológica (en un 36.78%) y en segundo lugar a la violencia física/psicológica (el 26.44%)”. Y agrega: “Un alto porcentaje no se pudo especificar, por lo que un 17% aparece sin datos disponibles. Los porcentajes más bajos se distribuyeron entre los siguientes tipos de violencia: Psicológica - Física – Verbal (5.96%); Psicológica – Verbal (4.97%); Psicológica/Económica (2.58%); Física/Psicológica/Económica (1.99%)”.

Explican que, en menor medida, “figuran los denunciados por violencia Física (1.19%); violencia Psicológica – Sexual (1.19%); violencia Sexual (0.60%); y violencia Económica (0.60%)”, mientras que “sólo el 0.4% de los usuarios del Centro Integral de Varones niegan ejercicio de violencia”. Explicaron que si se comparan los datos con la distribución por el tipo de violencia ejercida en el cuarto trimestre del 2019, teniendo en cuenta que los usuarios considerados fueron 432, “los mayores registros de violencias denunciadas también se ubicaron entre la violencia de tipo psicológica (un 37.97%) y física/psicológica (un 34.95%)”.

Finalmente, sobre esta arista, el informe del Ministerio de la Mujer sostiene: “Aunque en este último caso se registra un mayor porcentaje de varones denunciados por causas de violencia física y psicológica respecto al período 2020 observado. El porcentaje que no se pudo especificar en el período 2019 fue menor (4.17%), pero fue mayor el porcentaje de los que negaron violencia (4.63%)”. Y dice: “Con respecto a la violencia de tipo Psicológica/Económica (6.48%) y Física/Psicológica/Económica (3.70%), se observa que el último trimestre del 2019 presentó mayores porcentajes en términos comparativos al segundo trimestre del 2020 (considerando que durante este período bajo estudio la cantidad de varones denunciados por violencia Psicológica/Económica registra un 2.58%; y por violencia Física / Psicológica / Económica un 1.99%). Asimismo, el porcentaje de denunciados en el cuarto trimestre 2019 por causas de violencia Física (2.55%) y Sexual (2.31%) registra una leve disminución en el registro correspondiente al trimestre del 2020 bajo estudio, dado que la violencia Física muestra un 1.19% de denunciados y la violencia Sexual, un 0.60%”.

El trabajo del centro

Respecto del trabajo que se realiza en el Centro Integral de Varones, los participantes inician un proceso de “deconstrucción de sus pensamientos y construcción de nuevos modelos de masculinidad, como herramienta fundamental para su accionar en la vida cotidiana”, indican y explican que “se desarrollan técnicas específicas para el manejo de emociones, el control de las actitudes celotípicas y el impacto de la violencia sobre su cuerpo y el de la persona violentada. Se trabaja sobre la identificación y modificación de los aprendizajes generados en su historia personal como sujetos de la cultura”.

La medida judicial de concurrencia al Centro es parte de las medidas de resguardo y protección a las víctimas, junto a la restricción de acercamiento o el botón antipánico. “Es decir que el objetivo del programa es lograr detener la violencia y evitar la reincidencia; se inscribe como una medida cautelar y de reeducación”, señalan. En este marco, Martínez concluyó: “Tenemos que hacer un llamamiento a los varones que aún no se animan a repensar sus prácticas, ha llegado el tiempo de rebelarse al mandato patriarcal y darle prioridad en nuestras vidas a la construcción de una sociedad más igualitaria”.