La violencia de género en tiempos de la pandemia
Continúan los femicidios y los casos de violencia de género, acentuados por el aislamiento preventivo obligatorio impuesto en el marco de la pandemia del nuevo coronavirus.
Según datos del Observatorio MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana), en lo que va de 2020 se registraron 104 femicidios en todo el país (1 cada 29 horas), 89 intentos y otras 16 muertes violentas en proceso de investigación. De acuerdo con el mismo relevamiento, 41 femicidios fueron cometidos desde las primeras medidas de restricción por el Covid-19, dispuestas el 12 de marzo.
Da mucha bronca tener la certeza de que cuando esta nota sea leída, alguna de estas cifras habrá aumentado. En la Argentina, el Estado hace rato está en deuda con las víctimas de violencia machista: entre 250 y 300 femicidios por año son las cifras relevadas al menos en la última década. "Ni Una Menos, Vivas y Libres nos queremos", es un reclamo a viva voz desde hace tiempo.
La pandemia de Covid-19 profundizó las precariedades vigentes de los sectores más vulnerables de nuestro país, principalmente las mujeres y los integrantes del colectivo LGBTTIQ+. Por la crisis sanitaria se agudizaron todas las desigualdades estructurales y en particular, a partir del aislamiento social preventivo, las situaciones de violencia de género. Sabemos que para las víctimas que conviven con su agresor, el hogar no es un lugar seguro.
En los últimos años, casi el 80 por ciento de las víctimas de femicidios no había formalizado una denuncia previa. ¿Faltó información, asesoramiento, tener a mano la Línea 144? Es probable, pero lo principal a tener en cuenta es que ninguna víctima va a denunciar al agresor con quien vive sin garantías de protección, de sustento económico, de contención, de acompañamiento respecto de todo lo que le viene por delante. Imagínense, sobre todo, cuando además hay hijos de por medio.
Por otro lado, los escenarios futuros de salida de la cuarentena anuncian una fuerte crisis económica y pronósticos de hasta un 50 por ciento de pobreza en la población, cuestión que nos alerta y moviliza.
Conocemos la debilidad de las redes para la atención, la asistencia y el acompañamiento de las víctimas de violencia machista existentes a nivel local en todo el país; estamos al tanto de la falta de equipos inderdisciplinarios y de recursos materiales acordes a la demanda de intervención en estas situaciones.
Vemos hoy cómo el gobierno nacional intenta dar respuesta a los pedidos de los distintos sectores en medio de esta crisis. Sin embargo, en materia de prevención y erradicación de las violencias de género, la emergencia está muy lejos de ser abordada.
Reclamo
Días atrás, cientos de organizaciones hicimos un pedido concreto en este sentido al presidente Alberto Fernández. Le solicitamos específicamente una mayor inversión en prevención y en asistencia: ampliar los programas de asignación económica para mujeres y diversidades en situación de violencias de género, también para familiares de víctimas de femicidios.
Asimismo le pedimos aagilizar el procedimiento de la Ley Brisa; fortalecer a las organizaciones de mujeres, lesbianas, travestis, trans, maricas, bisexuales (+) y de familiares de víctimas de violencia de género, con quienes estamos en contacto directo en todo el territorio del país.
También señalamos la necesidad de inversión en áreas de políticas de género en provincias y Estados locales para equipos interdisciplinarios de acompañamiento y asistencia.
Pedimos además que el Estado garantice el acceso a la Justicia, mediante la habilitación de mecanismos accesibles y rápidos para hacer efectivas las denuncias. También para determinar las medidas de protección a las víctimas y de sanción a agresores, y para su instrumentación.
Necesitamos una mayor inversión en dispositivos electrónicos para agresores (tobilleras, muñequeras). Solicitamos que haya Patrocinio Jurídico Gratuito en todo el país para las víctimas y sus familiares.
Si queremos que el "Ni Una Menos" sea en nuestro país una política de Estado debe contar con presupuesto acorde, no hay respuesta de política pública sin recursos.
Quienes no nos resignamos a seguir sumando víctimas de femicidios día a día esperamos una respuesta urgente, a la altura de las circunstancias.
* Referente de Mujeres de la
Matria Latinoamericana.