La demanda por viviendas sociales se profundiza con la pandemia
Para muchas poblaciones del interior de la provincia, la falta de viviendas sociales es una deuda que durante la pandemia aumenta, ante la imposibilidad de algunas familias de seguir pagando los alquiles.
La ausencia de planes nacionales y provinciales y una inflación que causa estragos para los que ingresaron en círculos cerrados, son algunos de los principales problemas que deben enfrentar principalmente integrantes de clase media y clase vulnerable.
Por si fuera poco en este panorama tan incierto, están las usurpaciones. Son aquellas familias que, desesperadas por tener un lugar donde vivir, ocupan terrenos del Estado (principalmente ferroviarios). La mayoría vive en condiciones infrahumanas, sin servicios básicos y soportando las bajas temperaturas de este crudo invierno que obliga a extremar cuidados con el peligro del monóxido de carbono, incendios estructurales y la alimentación de estos núcleos familiares.
De acuerdo a algunas cifras, en cuatro de las poblaciones más importantes del sur del departamento como son Coronel Moldes, Sampacho, Adelia María y Vicuña Mackenna, harían falta más de 2.400 casas para atenuar en gran parte el problema habitacional. La cifra puede llegar a escandalizar pero los promedios rondan de 400 a 600 viviendas que hacen falta en cada comunidad.
“Estamos ocupándonos”
El intendente de Sampacho, Flavio Juárez, se refirió a esta problemática y asegura que, además de que hoy la prioridad es la emergencia sanitaria, el tema habitacional está siempre presente.
“El tema de usurpaciones es un dilema actual. Corresponde ir a sacarlos, no porque el Estado no brinda una solución, pero esa gente no tiene dónde ir. Lo que estamos pensando es en la planificación urbana, y decidir hacia dónde va el pueblo. En esta semana hemos mantenidos varios zoom con Hábitat y Viviendas de la Nación".
El intendente Juárez sostiene que antes de iniciar cualquier proceso de construcción de alguna vivienda prefiere mirar más adelante, lo que él considera una planificación a futuro.
Desde Acción Social salieron nuestras representantes a contar cómo es la situación que ya viene por años. Ese es un trabajo que se viene realizando en silencio y mi idea es que de a poco se comience a visibilizar. Que la gente entienda que muchas de las cosas que se ven en las grandes ciudades por televisión, nos pasan acá. Visibilizar implica que nos vamos a hacer cargo. Hemos tomado decisiones, familias a las que hemos dado transitoriamente soluciones alquilando algunas viviendas.
El intendente sostiene que tras mantener contactos con el funcionario Juan Ignacio Duarte, de la Dirección Nacional de Política de Suelo, hablaron de la necesidad de comprar tierras.
"Tenemos 6 hectáreas disponibles para la Municipalidad y ahí pensamos en realizar loteos planificando en forma ordenada. También nos dijeron que no podríamos disponer de los terrenos del ferrocarril. Sin embargo hay usurpaciones".
El intendente considera que hay que buscar la mayor accesibilidad para que una familia obtenga un lote.
Las cuotas de los círculos cerrados
Quienes están participando de un círculo cerrado de viviendas, como consecuencia de la inflación, hoy deben hacer frente a cuotas que ascienden a los $ 26.000.
“Recordemos que en la campaña hablamos de un proyecto de viviendas muy ambicioso que hoy es imposible de realizar”, admitió el intendente de Sampacho a este diario.
Al momento de ser consultado por la marcha del círculo cerrado de viviendas, Juárez respondió que el programa que viene coordinando la Municipalidad hoy está prácticamente insostenible porque a la media de la gente le resulta imposible pagar una cuota de $ 26.000 para alguien que tenga un sueldo de $ 40.000 o $ 50.000, más el alquiler y todos los gastos de una casa a la que le faltan detalles por terminar.