Rostros y Rastros yoga | cuerpo | bienestar

Yoga: el articulador entre cuerpo, mente y espíritu

Esta semana, el yoga, una de las prácticas más ancestrales, tuvo su día internacional. La disciplina reúne posturas para el beneficio físico, mental y espiritual de las personas; despierta la conciencia del ser y tiene cada vez más adeptos

Con la intención de fomentar la conciencia mundial sobre los beneficios del yoga para la salud en general, se conmemoró este 21 de junio el Día Internacional del Yoga. Una efeméride establecida en el año 2014 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y coincide con el solsticio de verano en el hemisferio norte que representa un momento de mayor energía y conexión con la naturaleza; algo que coincide con los valores del yoga.

El yoga es una antigua disciplina creada en la India que combina prácticas físicas, mentales y espirituales para alcanzar un estado de bienestar y armonía.

Sus ejercicios fueron mutando con el tiempo y en la actualidad existen distintas formas de llevarla a cabo y conseguir la armonía entre cuerpo y mente.

Me lanzo a escribir sobre esta disciplina, pues en el año 2018 me formé como instructora de Hatha Yoga y si bien ya conocía esta práctica me significó adquirir una forma de vida, de estar, de ser, de sentir. Aprender esta disciplina es una elección no solo para uno mismo sino para compartir, es una herramienta valiosa para que una persona pueda mantener un equilibrio saludable en su vida cotidiana y cultive una mayor armonía consigo misma y con el entorno. A veces más enfocados en ese equilibrio, a veces menos, pero la herramienta siempre está al alcance de la mano.

Fomentar el yoga

Entre las razones que se mencionan para fomentar la implementación de yoga en la vida se puede mencionar el fortalecimiento físico gracias a las posturas corporales, llamadas asanas, que flexibilizan el cuerpo, mejoran la resistencia y promueven una buena postura; el yoga también permite mejorad la salud mental porque incorpora técnicas de respiración consciente (pranayama) y meditación que reducen el estrés y la ansiedad. El desarrollo de la conciencia corporal y la atención plena también es un aporte sustancial ya que esta disciplina fomenta la conexión entre el cuerpo y la mente, además de cultivar la paz interior y autodescubrimiento debido a que se enfoca en el desarrollo espiritual y emocional mediante la práctica de la meditación y la introspección.

Beneficios

Cada practicante encontrará beneficios propios y comunes en la práctica del yoga. Claramente, como en todas las disciplinas, la constancia hace que su aprovechamiento sea mucho más rico. Ejercerlo diariamente, al menos por 15 minutos, es una de las rutinas que se recomiendan, sin embargo la regularidad que se pueda sostener para hacer yoga siempre será mejor que hacerlo ‘de vez en cuando’.

Entre los principales beneficios se pueden listar los siguientes

Armoniza la mente al despertar. Hacer yoga por la mañana ayuda a despertar la mente y el cuerpo con el “saludo al sol”. Este ejercicio puede realizarse todas las mañanas y ayuda a la concentración y a la armonización individual. Asimismo, reduce el estrés y la ansiedad gracias a la respiración controlada y la concentración que se necesita para realizar las diversas posturas.

Mejora la postura corporal. Tonifica el cuerpo gracias a los ejercicios de resistencia. Además, según Vogue, el yoga evita que el ácido láctico se acumule en el cuerpo, refuerza los huesos y potencia la flexibilidad de las articulaciones.

Ayuda a dormir mejor. Las técnicas de respiración que se realizan durante la práctica favorecen la calidad del sueño y ayudan a tener un mejor descanso por las noches.

Mejora la digestión. Contribuye a la digestión porque activa los órganos internos, reduce la inflamación abdominal y mejora el tránsito intestinal.

Alivia dolores corporales. Contribuye a aliviar dolores crónicos y de postura, particularmente en la zona del cuello, rodillas, lumbar, ciática y espalda.

Es importante aclarar que no todas las posturas son para todas las personas, se deberá respetar flexibilidad, elasticidad; pero también patologías de la persona que no se vean beneficiadas con algunas posturas del yoga. Por ejemplo, existen asanas que pueden acelerar el ritmo cardíaco o disminuirlo, también hay que considerar cuestiones gastrointestinales, intervenciones quirúrgicas previas, hernias, y toda condición de salud que sea de consideración. Cada practicante debe comunicar esa situación previa al instructor para una buena práctica del yoga.

Posturas de moda

Como en todas las disciplinas, están los practicantes abiertos por redes sociales que a veces muestran algunas posturas, o clases, que bien sirven para difundir el yoga pero donde el consumidor no se encuentra con la explicación correcta de cómo lograr una postura que no lo perjudique.

Son muchas las posturas que pueden hacerse fuera del contexto de una clase de yoga. Precisamente, Viparita Karani -una postura invertida que ofrece una variedad de beneficios para la salud- es el nombre que se le atribuye a una de las poses de yoga más poderosas tanto para la mente como para el cuerpo. Entre sus alegadas capacidades se encuentran una mejor digestión, aumento de la circulación de la sangre, deshinchazón, reduce el estrés, previene varices, mejora la circulación y oxigenación en sangre, contribuye a la activación linfática, mejora la calidad del sueño por la noche y desinflamación del cuerpo. También se la conoce en el ambiente del yoga como ‘la postura de vela con apoyo’. Sin embargo, es recomendable que al principio se la haga con ayuda de un profesor, hasta que se la pueda dominar bien como para practicarla en casa. Lograr una postura implica una práctica permanente de los pasos que tiene que dar el cuerpo para llegar a conseguirla. Acostumbrar al cuerpo a elongarse hasta llegar a la asana correcta del yoga requiere de tiempo, esfuerzo, dedicación y asesoramiento de alguien formado en la disciplina.

En general el yoga propone mejorar la salud mental y física a través de ejercicios físicos y de respiración. En efecto, mejora la postura, ayuda a dormir mejor, mejora la digestión, alivia dolores corporales y armoniza la mente al despertar. Las recomendaciones acerca de cuándo realizar los ejercicios hablan de que a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, son los mejores momentos, y no se aconseja comer dos horas antes. Con el tiempo y la práctica se comenzarán a ver los resultados físicos y mentales.

Por Fernanda Bireni