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Justicialistas, los zapatos peronistas fabricados en Córdoba que cuestionan el rumbo económico de Milei

La firma creada en 2016 diseñó modelos inspirados en figuras y símbolos del movimiento y sostiene una fábrica con 13 trabajadores. Su fundador, Nicolás Mendizábal, advirtió por la pérdida de pymes, la baja del poder adquisitivo y la competencia desigual frente a productos importados.

Descamisados, Duarte, Manzi, Granata, Dorrego, JP y Presidenta son algunos de los modelos que integran el catálogo de Justicialistas, la marca cordobesa que desde 2016 fabrica calzado con referencias directas a la historia, las figuras y la cultura peronista.

El emprendimiento fue creado por Nicolás Mendizábal y Germán Bolatti a partir de una oportunidad inesperada: el padre de un amigo fue despedido de un taller y recibió máquinas como indemnización. Con esos equipos como punto de partida, los dos socios pusieron en marcha una fábrica que combinó producción local e identidad política.

Con el paso de los años, sus zapatos llegaron a dirigentes como Alberto Fernández, Axel Kicillof, Wado de Pedro, Miguel Siciliano y el intendente de Córdoba capital, Daniel Passerini. Actualmente, la empresa cuenta con 13 trabajadores.

Mendizábal, politólogo de profesión y cuñado de Bolatti —administrador de empresas—, analizó el contexto en el que opera la firma y cuestionó las políticas económicas del gobierno de Javier Milei. “El gobierno de Milei y todo lo que está haciendo es, me parece, encargarse de desarmar el aparato productivo”, sostuvo en Data Posta.

El fundador de Justicialistas señaló que la situación de Córdoba resultó especialmente compleja. “Según datos oficiales, que son datos que se extraen de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo en base a declaraciones juradas, en Córdoba se han perdido 4.600 unidades productivas de empresas que tenían trabajadores registrados. Eso solo en 29 meses”, afirmó.

También comparó esa cifra con períodos anteriores de crisis. “Ha superado la cantidad de cierres que hubo durante el gobierno de De la Rúa”, planteó.

Según Mendizábal, el escenario provincial se inserta en una problemática nacional que afectó principalmente a las pequeñas y medianas empresas. “Se suman a una triste bolsa enorme de 29.000 pymes que han cerrado en estos meses a lo largo de todo el país”, expresó.

Al referirse a los indicadores económicos, el empresario diferenció el crecimiento de algunas actividades de la realidad de los sectores que concentran puestos de trabajo. “La realidad es que la economía durante el año 2025 creció 4,4%, pero dentro de sectores que no generan más del 10% del empleo. Estamos hablando del sector petróleo, minería, campo e intermediación financiera”, señaló.

El resto de los sectores, construcción, servicios, industria, que es lo que motoriza la economía, viene en caída en tendencia permanente desde que asumió este gobierno”, agregó.

Para Mendizábal, las pymes cumplen un papel determinante dentro del empleo privado. “Si uno toma a la Argentina, la generación de empleo entre el sector público y el sector privado, las pymes generan el 70% del empleo privado. Y ocho de cada diez pymes tienen menos de 10 trabajadores”, explicó.

Una marca de nicho que sostuvo su plantel

Justicialistas no redujo su cantidad de empleados, aunque Mendizábal aclaró que se trató de una situación particular vinculada con el público de la marca. “En nuestro caso no, porque la marca nuestra tiene una identidad de nicho. Generalmente, nuestro cliente en estas situaciones es como que se pone el cuchillo entre los dientes, apuesta mucho por el mercado local. No le pasa a todas las pymes”, sostuvo.

De todos modos, afirmó que la fábrica atravesó consecuencias indirectas de la crisis y perdió tres proveedores en Córdoba durante el último tiempo. “Si vos me preguntás, en términos personales, estoy convencido de que la principal variable es el consumo, el poder adquisitivo de los trabajadores. Eso también está en caída desde que asumió este gobierno”, indicó.

El empresario incluyó entre las dificultades el aumento de los cheques rechazados y los cambios en las formas de pago. “Hemos tenido en el año 2025 récord a nivel nacional: 119.000 cheques rebotados, que han superado los niveles de la pandemia. Esto es para que la gente tome dimensión de lo que está pasando”, afirmó.

“Se suma la pérdida de proveedores, la caída del consumo y la apertura de importación. Ojo, la apertura de importación no digo que sea la principal variable, podemos hablar mucho al respecto, pero se suma: cheque rebotado, caída de proveedores”, completó.

La competencia con las plataformas de importación

Mendizábal también se refirió a la expansión de plataformas como Temu y Shein. Para el fundador de Justicialistas, la discusión no pasa únicamente por la llegada de productos importados, sino por las condiciones bajo las que compiten con la industria nacional.

Nosotros, para que se entienda, de una zapatilla que vendemos a 100.000 pesos, 52.000 pesos son costos tributarios y logísticos”, explicó.

Aunque reconoció que buena parte de esa carga existía antes del actual Gobierno, remarcó que ahora las empresas locales enfrentan una competencia con costos diferentes. “Estamos compitiendo en una situación totalmente asimétrica con empresas que, por ejemplo, tienen la logística subsidiada por su Estado y no tributan lo mismo que tributamos nosotros acá”, afirmó.

Mencionó entre los costos locales a Ingresos Brutos, el impuesto al cheque, IVA, gastos financieros y logística. “Yo para enviar un producto a Catamarca tengo que pagar 11.000, 12.000 pesos. Esos costos no los tienen los chinos”, sostuvo.

En esa comparación, detalló que un producto de cuero en Temu puede venderse a entre $84.000 y $85.000, mientras que uno similar de la firma cordobesa ronda los $110.000.

Nosotros lo vendemos en 110 aproximadamente, pero ahí tenemos costos financieros, costos tributarios, como te menciono, de Ingresos Brutos, impuesto al cheque, IVA, costos logísticos”, explicó.

Pese a esa diferencia, Mendizábal consideró que la producción local cuenta con ventajas para competir si se equilibran las reglas. “Si nosotros compitiéramos de igual a igual, en términos de condiciones, tributos y logística, con una empresa china, tenemos ventajas competitivas que son reales, como conocer el producto, conocer la zona y conocer el diseño”, aseguró.

Finalmente, cuestionó la distancia entre los datos macroeconómicos y la situación cotidiana de trabajadores y empresas. “Por eso la gente, cuando escucha la noticia de que el país está creciendo, cuando sale a la calle, la realidad dice absolutamente otra cosa. Está creciendo, pero una cosa es crecimiento, es mayor cantidad de divisas, y otra cosa es desarrollo”, concluyó.