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Fabricio Tomás Bustos: Ucacha, un pueblo unido por la pasión

Los colores de la selección nacional de fútbol embanderan la localidad, que sigue a través de la TV los pasos de un hijo del pueblo que puede llegar a formar parte del plantel que jugará el Mundial Rusia 2018

Viernes 23 de marzo de 2018. Ubicación: Ucacha, departamento Juárez Celman, provincia de Córdoba, Argentina. Hora: 15.30. Cita: estar frente a cualquier televisor en el que se puedan seguir las imágenes del primer partido amistoso de la selección argentina de fútbol disputado en Inglaterra ante Italia, después de haber conseguido la clasificación al Mundial Rusia 2018.

La jornada transcurrió como una más en la localidad del departamento Juárez Celman, que cuenta con poco más de 5.000 habitantes.

Pero los futboleros sabían que no lo era. El viernes quedará como una de esas fechas que se anotan en el calendario. Juega Argentina y en el equipo titular el técnico Jorge Sampaoli confirmó que Fabricio Tomás Bustos estará desde el minuto inicial ante el seleccionado italiano.

Los colores celeste y blanco embanderan a los que son simpatizantes de Jorge Newbery, a los de Atenas o a los que alguna vez despuntaron el vicio en la cancha de San Martín, del otro lado de las vías. No hay división de pensamiento político -aunque exista-, de izquierda o de derecha, peronistas, radicales o vecinalistas, hinchas de Ford o Chevrolet, en una localidad que conoce más que ninguno de los pueblos que la circunda que allí hubo pasión por los motores, por el fútbol, por las artes campestres, por la tecnología, y de otras más que se escapan al recorrido de la memoria.

Así fue como en algunos hogares una lágrima se escapó cuando las cámaras de televisión realizaron el paneo individual antes del comienzo del cotejo y pasaron por "El Fabri" o  "el chico de acá".

Otros recordaron que de la mano de su hermano Nicolás comenzó a ir al club Jorge Newbery, donde ya se le notaba un potencial diferente para un chico de su edad. Es que Fabricio no sólo jugaba en su categoría, sino que lo hacía en la 95' y en la 94' y, pese a los años que daba, se destacaba por su gambeta y velocidad.

Fue a los 11 años cuando a Enrique Borrelli (veedor de Independiente) le llamó la atención un enano que jugaba de "8" (hoy llamado volante por derecha) y a partir de ese momento comenzó a viajar cada 15 días a jugar partidos con la prenovena del Rojo de Avellaneda.

Desde ese momento fue todo vertiginoso hasta la jornada del viernes. En el 2008 se instaló en la pensión de Independiente, cinco años más tarde Humberto Grondona lo convocó para la selección Sub-17 que se consagró campeona, pero una lesión lo dejó al margen del Mundial que se disputó en Emiratos Árabes.

El 2013 no fue fácil para el jugador y su familia. Fabricio retornó a su Ucacha para realizar una parte de la rehabilitación y en ese momento pensó en dejar Avellaneda y regresar a su pueblo, pero José María -su padre- fue quien con sus consejos contuvo la situación primero y después condujo a su hijo sin presionarlo para que volviera a Avellaneda.

En el 2014 Humbertito -uno de los hijos de don Julio-, como premio al esfuerzo, convocó a Fabricio como uno de los integrantes del equipo sparring de la selección mayor en el Mundial que se jugó en Brasil, donde -vaya coincidencia- pudo enfrentar a quienes el viernes fueron sus compañeros de equipo.

En 2016 llegaría el debut en la Primera de Independiente y, desde ese día, quienes habitan la tribuna del estadio Libertadores de América, del Rojo, pasan imágenes del Negro Clausen cuando observan la velocidad, entrega y claridad con la pelota que tiene desde que llegó a la Primera el joven nacido en Ucacha.

En el 2017 algunas lesiones lo mantuvieron al margen del equipo, pero lo concluyó de la mejor forma jugando un gran partido en Brasil cuando Independiente se consagró campeón ante Flamengo y con sus padres observándolo desde las tribunas.

Comenzó el 2018 y el sueño de llegar al Mundial crece en cada uno de los habitantes. Es que Fabricio ya no es sólo el hermano de Martina y Nicolás, quien vive el sueño de una manera especial por todo lo que recorrió junto con "el Fabri". Dejó de pertenecer a José y Carina, sus padres. De a poquito, con la humildad como bandera y sabiendo sólo en la intimidad del hogar de todo el esfuerzo y sacrificio realizado, es de todo Ucacha.

Está a muy poco recorrido de poder cumplir un sueño que comenzó a acunar cuando pateaba en el campito de su pueblo. El viernes parecía un día más en esta localidad, pero no lo fue.

Tal vez empezó el camino para que Fabricio Tomás Bustos Sein pase a ser definitivamente "propiedad" de toda una comunidad -su pueblo-, pero que tendrá seguidores en todo el mundo y así verá coronado un sueño: ser jugador de fútbol de la selección en un campeonato del mundo. (J.C.V.)