Entre los stands que más movimiento registraron estuvo el de una emprendedora que trabaja con elixires: home sprays, difusores de varillas, brumas áuricas y productos con piedras que, según explicó, incorporan la energía del mineral. La propuesta incluye fragancias que trajo de un viaje a Egipto. "A veces hay gente que está escuchando lo que yo estoy explicando, entonces no dimensionás nunca la cantidad de gente que viene", contó, y reconoció que detrás de la atención al público hay un trabajo intenso. Para ella, esta es la primera vez que participa de la Rural, y llegó con muchas expectativas.
El crecimiento también se nota en lo concreto: si en ediciones anteriores ocupaba un espacio de 2x2 metros, este año amplió su stand a 4x2.
Miel con valor agregado
Otro de los proyectos que llamó la atención fue el de un emprendimiento apícola que derivó en un dulce de leche elaborado con miel. Sus responsables son apicultores de origen y, a partir de esa actividad, comenzaron a explorar formas de darle valor agregado a su producción. La idea surgió al combinar miel con dulce de leche, y desde ese primer experimento hasta el producto actual pasaron tres años de desarrollo.
El resultado es un dulce de leche que se diferencia del convencional por su textura más suave, mayor cremosidad y un perfil más natural. El nivel de azúcar añadida es mínimo: se utiliza únicamente para emulsionar la leche y generar el caramelo, mientras que la miel aporta el dulzor principal.
La Expo Rural continúa sus jornadas con una oferta que combina lo productivo, lo artesanal y lo gastronómico, y que este año vuelve a reunir a productores, emprendedores y visitantes en torno a la actividad agropecuaria del sur cordobés.