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El emprendimiento que se promocionaba como modelo en el país, está en riesgo tras malograrse el financiamiento chino. Las instalaciones están sin funcionar. La Nación anularía el contrato y aplicaría una multa de US$ 600 mil.
El proyecto del biodigestor de Huinca Renancó que pretendía ser modelo en el país, está en riesgo de quedar trunco ante la caída del financiamiento internacional. Además el Gobierno Nacional inició un proceso de rescisión del contrato con Huinca Bio que comprende una multa millonaria y pone a las puertas de una quiebra a los impulsores del programa de Biogás.

El proyecto se complicó debido a la caída del crédito de financistas chinos por 8 millones de dólares, con los que se preveía poner en funcionamiento este novedoso sistema que pretendía generar biogás a través de la basura. 

Por ahora la iniciativa quedó en suspenso y pugnan para que el biodigestor no quede abandonado.

La Sociedad Huinca Bio, integrada por la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe) y la Cooperativa Eléctrica local (CEHR), se encuentra realizando por estos días gestiones con el fin de lograr un nuevo financiamiento a fin de poder cumplir con el contrato firmado con CAMESA para aportar energía limpia al sistema interconectado nacional.

Carlos Marioni, presidente de la cooperativa huinquense, en relación al caso señaló: "Lamentablemente aun estamos en la etapa del financiamiento que nosotros firmamos con un grupo chino el 24 de mayo del 2017 y que iban a llegar los desembolsos a partir de agosto del año pasado. Eran 10 desembolsos consecutivos y nunca llegaron".

Al tiempo que admitió que "lamentablemente hemos incumplido en algunos puntos del contrato con Camesa y estamos con el biodigestor sin concluir, con plazos vencidos y peleando con el financista para ver si podemos retomar el crédito y terminar la obra", indicó.

Juan Manuel Rossi, presidente de Fecofe, consultado por Puntal sobre el futuro del proyecto, sostuvo que todo se ha complicado y que a la caída del crédito se suma además ahora la decisión de la Nación de rescindir el contrato y aplicar una millonaria multa por incumplimiento a los gestores del proyecto.



Riesgo de quiebra



“Ellos piden que se dé de baja al contrato, pero teniendo en cuenta que son factores ajenos a nosotros, pedimos que no se nos cobren las multas”, dijo Rossi. Y confirmó que en los últimos días recibieron una carta en la que se les informa que comienza el proceso de rescisión del contrato con multa por no poner en marcha la planta que ronda los US$ 600 mil”.

El titular de Fecofe dijo que el gobierno nacional prefiere tener una planta de biogás parada “con muy pocas chances de que se ponga en marcha, por un problema de la basura regional, a tenerla en funcionamiento. No solamente parada, sino que tendríamos que mandar a la quiebra a la sociedad ya que ninguna de las dos cooperativas está en condiciones de afrontar el monto de la multa ”, advirtió Rossi.

Y dijo que la decisión la tiene el gobierno nacional “en una firma” que no implica ningún riesgo ni problema para ningún funcionario, sino que es simplemente readecuar el contrato a las condiciones del Renovar 2 (programa nacional) para que se ponga en marcha”, puntualizó el dirigente cooperativo.



Alternativa



 Ahora Huinca Bio tiene un plazo de 60 días para lograr el financiamiento que permita poner en marcha el biodigestor, "de lo contrario tendríamos que buscar la forma de hacer funcionar la planta y que eso no quede abandonado. El objetivo principal que siempre tuvo la Cooperativa es poder procesar la basura y aunque la planta no sea tan grande como lo exigía la Ley de Energías Renovables, poder hacerla funcionar de alguna forma", sostuvo Marioni.

Según el acuerdo alcanzado con la empresa nacional de energía (Programa RenovAr, Ronda 1) era incrementar la capacidad instalada y para eso se firmó un contrato para proveer electricidad renovable  al sistema interconectado nacional por 20 años. 

En el camino hubo otras complicaciones para la planta, como el cierre del Frigorífico que abortó la posibilidad de sumar restos orgánicos para procesar y el hecho de que no todas las poblaciones envían sus residuos a Huinca.

El pedido de la sociedad de cooperativas es que se dé la posibilidad de bajar la potencia a 0,5 megas, en lugar de 1,6 megas, lo cual permitiría -con una inversión menor- poner en marcha las instalaciones que en Huinca ya están montadas pero muestran un estado total de abandono.

Asimismo, el grupo societario pidió una prórroga en los plazos, tal como se hizo en otros emprendimientos, mientras se buscan inversores nacionales.



Ignacio Castro.  Redacción Puntal

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