Luego del confuso episodio que se registró en la mañana del lunes en un consultorio de calle Caseros al 200, en el que una mujer acudió a pedir asistencia por una metrorragia (hemorragia vaginal proveniente del útero), la pareja de la paciente radicó una denuncia penal contra los responsables del establecimiento médico por la supuesta práctica de un aborto clandestino. No obstante, el titular del local, el doctor Mariano Roldán Tafur (MP 10859), descartó de plano las acusaciones.
Más allá de las expresiones del facultativo, el ayudante fiscal de la Unidad Judicial número 1, Claudio Guillermo Garay, indicó que ya están trabajando ante la acción iniciada por el compañero de la paciente.
“La pareja de una mujer denunció la práctica de un supuesto aborto en una clínica de Río Cuarto. Ante esta situación, ya está trabajando criminalística en el tema y se están realizando las averiguaciones correspondientes. El hombre declaró que se habría llevado a cabo un aborto ilegal voluntario”, afirmó Garay.
A todo esto, y consultado por PUNTAL, el médico Roldán Tafur dijo desconocer la existencia de la denuncia en cuestión y recordó que fue él mismo el que llamó a la Policía cuando la pareja de la paciente se presentó en su consultorio.
“El que llamó al patrullero fui yo, porque el hombre se había puesto medio loco. Por un lado, él la agredía a ella y también quería agredirme a mí. Yo no tengo nada que ver con sus problemas. Ellos deben arreglarlos en su casa, no en mi consultorio”, sostuvo Roldán Tafur.
-No. Lo que pasó (el lunes) es que vino una paciente con metrorragia. Mi deber es solucionar el problema cuando llegan personas con este tipo de cuadros. Qué tomó ella, qué se puso, a mí no me interesa. Además, nadie cuenta la verdad. Hoy existen pastillas, sondas y perejiles. A veces, la mujer hace cualquier cosa en su afán por no traer a un hijo al mundo. Cada una sabrá por qué lo hace. Este era un embarazo reciente, posiblemente tenía un mes y medio, todavía no estaba formado. Lo que yo hice fue sacar restos embrionarios, no había feto. A mí no me han denunciado.
-¿Teme que después de toda esta situación lo denuncien a usted por aborto?
-Que denuncien lo que quieran, yo tengo las cosas claras. Yo no he hecho ningún aborto, lo que hice fue solamente un legrado, que significa hacer algo para salvar a la paciente de la metrorragia que tenía. Eso lo sabe ella, lo sabe su hermana, lo saben todos. A mí no me van a hacer ninguna denuncia porque no corresponde. A mí me van a denunciar cuando una paciente se me muera en una operación. Gracias a Dios, yo estudié para salvar vidas, no para matar.
-¿Usted practica abortos?
-Yo no practico. Eso no se llama practicar, eso se llama operar. Soy cirujano. El aborto es una cirugía, miren por donde lo miren es una cirugía. Para eso hay que ser especialista. Yo soy ginecólogo. Estuve en Inglaterra donde el aborto está legalizado. Allí se ponen a servicio para que vos aprendas todos los secretos, no para hacerlo, sino para arreglar todas esas cosas que se hacen en la calle. En la calle hacen cualquier cosa y eso me toca solucionar a mí. A mí no me va a venir a decir una paciente “quiero que me haga un aborto”, yo no atiendo ese tipo de cosas. Sí vienen pacientes con fetos de hasta cuatro meses muertos y es mi deber sacárselos. Para eso tengo que saber. En definitiva, sea lo que sea, yo tengo que salvarle la vida al paciente. Nadie me va a denunciar nada, al contrario. La gente sigue viviendo y me agradecen por haberle salvado la vida. Además, si yo me dedicara a hacer abortos, seguramente tendría pacientes haciendo dos cuadras de cola. Acá hay uno, dos o tres casos al mes, pero es gente que pasa primero por otros lados.
“Es la primera causa de muerte materna”, dijo el ministro de Salud
El ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, advirtió ayer que el aborto es la "primera causa de muerte materna" en el país y subrayó que anualmente se registran 50.000 internaciones en establecimientos públicos por casos de interrupción del embarazo.
"Creo que es un problema de salud pública. Es la primera causa de muerte materna: en 2016 murieron 43 mujeres y cualquier muerte materna es una fatalidad; es la punta del iceberg. Hay 50 mil internaciones por año en el sector público por abortos complicados", declaró Rubinstein, en una entrevista con radio Mitre.
Con todo, el ministro y fundador del servicio de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital Italiano se excusó de dar una opinión personal sobre la legalización de la interrupción del embarazo por su rol de ministro de Salud, pero aceptó "definir la magnitud del problema" y remarcó que "la ciencia no va a convalidar juicios éticos".
Rubinstein evaluó que legalizar el aborto "mejora las condiciones donde se practica el aborto y disminuye las complicaciones" y aseguró que en los países en los que está habilitada la práctica "disminuyó mucho la mortalidad materna y no aumentó el número de interrupciones".
Sin embargo, consideró necesario "impulsar políticas de prevención del aborto" y fortalecer programas de educación sexual integral y de embarazo adolescente no intencional.
“La pareja de una mujer denunció la práctica de un supuesto aborto en una clínica de Río Cuarto. Ante esta situación, ya está trabajando criminalística en el tema y se están realizando las averiguaciones correspondientes. El hombre declaró que se habría llevado a cabo un aborto ilegal voluntario”, afirmó Garay.
A todo esto, y consultado por PUNTAL, el médico Roldán Tafur dijo desconocer la existencia de la denuncia en cuestión y recordó que fue él mismo el que llamó a la Policía cuando la pareja de la paciente se presentó en su consultorio.
“El que llamó al patrullero fui yo, porque el hombre se había puesto medio loco. Por un lado, él la agredía a ella y también quería agredirme a mí. Yo no tengo nada que ver con sus problemas. Ellos deben arreglarlos en su casa, no en mi consultorio”, sostuvo Roldán Tafur.
-¿No tuvo ninguna otra novedad sobre el caso?“Si yo me dedicara a hacer abortos, seguramente tendría pacientes haciendo dos cuadras de cola. Acá hay uno, dos o tres casos al mes, pero es gente que pasa primero por otros lados”, aseguró Roldán Tafur.
-No. Lo que pasó (el lunes) es que vino una paciente con metrorragia. Mi deber es solucionar el problema cuando llegan personas con este tipo de cuadros. Qué tomó ella, qué se puso, a mí no me interesa. Además, nadie cuenta la verdad. Hoy existen pastillas, sondas y perejiles. A veces, la mujer hace cualquier cosa en su afán por no traer a un hijo al mundo. Cada una sabrá por qué lo hace. Este era un embarazo reciente, posiblemente tenía un mes y medio, todavía no estaba formado. Lo que yo hice fue sacar restos embrionarios, no había feto. A mí no me han denunciado.
-¿Teme que después de toda esta situación lo denuncien a usted por aborto?
-Que denuncien lo que quieran, yo tengo las cosas claras. Yo no he hecho ningún aborto, lo que hice fue solamente un legrado, que significa hacer algo para salvar a la paciente de la metrorragia que tenía. Eso lo sabe ella, lo sabe su hermana, lo saben todos. A mí no me van a hacer ninguna denuncia porque no corresponde. A mí me van a denunciar cuando una paciente se me muera en una operación. Gracias a Dios, yo estudié para salvar vidas, no para matar.
-¿Usted practica abortos?
-Yo no practico. Eso no se llama practicar, eso se llama operar. Soy cirujano. El aborto es una cirugía, miren por donde lo miren es una cirugía. Para eso hay que ser especialista. Yo soy ginecólogo. Estuve en Inglaterra donde el aborto está legalizado. Allí se ponen a servicio para que vos aprendas todos los secretos, no para hacerlo, sino para arreglar todas esas cosas que se hacen en la calle. En la calle hacen cualquier cosa y eso me toca solucionar a mí. A mí no me va a venir a decir una paciente “quiero que me haga un aborto”, yo no atiendo ese tipo de cosas. Sí vienen pacientes con fetos de hasta cuatro meses muertos y es mi deber sacárselos. Para eso tengo que saber. En definitiva, sea lo que sea, yo tengo que salvarle la vida al paciente. Nadie me va a denunciar nada, al contrario. La gente sigue viviendo y me agradecen por haberle salvado la vida. Además, si yo me dedicara a hacer abortos, seguramente tendría pacientes haciendo dos cuadras de cola. Acá hay uno, dos o tres casos al mes, pero es gente que pasa primero por otros lados.
“Es la primera causa de muerte materna”, dijo el ministro de Salud
El ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, advirtió ayer que el aborto es la "primera causa de muerte materna" en el país y subrayó que anualmente se registran 50.000 internaciones en establecimientos públicos por casos de interrupción del embarazo.
"Creo que es un problema de salud pública. Es la primera causa de muerte materna: en 2016 murieron 43 mujeres y cualquier muerte materna es una fatalidad; es la punta del iceberg. Hay 50 mil internaciones por año en el sector público por abortos complicados", declaró Rubinstein, en una entrevista con radio Mitre.
Con todo, el ministro y fundador del servicio de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital Italiano se excusó de dar una opinión personal sobre la legalización de la interrupción del embarazo por su rol de ministro de Salud, pero aceptó "definir la magnitud del problema" y remarcó que "la ciencia no va a convalidar juicios éticos".
Rubinstein evaluó que legalizar el aborto "mejora las condiciones donde se practica el aborto y disminuye las complicaciones" y aseguró que en los países en los que está habilitada la práctica "disminuyó mucho la mortalidad materna y no aumentó el número de interrupciones".
Sin embargo, consideró necesario "impulsar políticas de prevención del aborto" y fortalecer programas de educación sexual integral y de embarazo adolescente no intencional.

