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Tiflolibros, la biblioteca digital para ciegos que está en los 5 continentes

Se creó en la Argentina en el año 1999 y ofrece contenidos en tres formatos distintos para personas no videntes o con sus capacidades visuales disminuidas. Depende de una ONG y es de acceso gratuito

Con presencia en los 5 continentes, la biblioteca digital Tiflolibros, cuya sede está en la ciudad de Buenos Aires, no ha parado de crecer en los últimos años gracias al avance de la tecnología y a la difusión de su contenido (es la primera de habla hispana del planeta). Actualmente, la organización cuenta con más de 54.400 libros que están disponibles para personas ciegas o con baja visión.



Marta Traina, una de las integrantes de la Asociación Civil Tiflonexos (de la que depende Tiflolibros) comentó a PUNTAL que el material se ofrece a través de tres mecanismos (dos de los cuales son absolutamente gratuitos).



-Para leer en PC: quien se suscribe necesita contar con acceso a una computadora o a un móvil adaptados con lector de pantallas ([email protected]).



-En CD de audio MP3: es un servicio pensado para quien no tiene acceso a una computadora o aún no la maneja suficientemente. Los libros se envían por correo postal en CD grabados con la misma voz sintética que utilizan los lectores de pantallas ([email protected]).



-En formato Braille: es una alternativa más para la lectura de las personas con discapacidad visual que manejan el sistema Braille. Los libros se imprimen a pedido de los usuarios y de acuerdo a sus necesidades (a renglón seguido, renglón por medio, simple o doble faz, etc). El costo de cada libro está en relación a la cantidad de hojas impresas que requiera.



Los interesados en acceder al material de la biblioteca Tiflolibros deben presentar la documentación correspondiente que acredite la discapacidad, debido a que el contenido es para uso exclusivo de personas ciegas o con baja visión que no pueden apelar a la lectura convencional.



-El sitio web de Tiflolibros es www.tiflolibros.com.ar.

-En Facebook: Tiflonexos Asoc Civil.

-Correo electrónico: [email protected].

-Teléfono: (011) 49511039.



Historia



A todo esto, Marta Traina explicó cómo surgió la biblioteca y cuáles son las actividades complementarias que desarrollan desde la Asociación Civil Tiflonexos.



“Empezamos compartiendo libros digitales desde una lista de correos electrónicos entre personas ciegas. Nosotros nos encargábamos de digitalizar los libros utilizando un escáner. Fue empezar a compartir un espacio con la idea de ampliarlo y llegar a lo que hoy es la biblioteca Tiflolibros. Todo arrancó con gente de Argentina y España. Gracias a internet, los contenidos se empezaron a compartir a nivel internacional, ya que las dificultades para la lectura de los textos convencionales se dan en cualquier parte del mundo y porque, además, las respuestas a esas dificultades también las podemos dar desde cualquier lugar del mundo. Actualmente tenemos un sitio web al que puede acceder cualquier persona con dificultad visual. El contenido de la biblioteca varía en géneros y se amplía de manera continua”, aseguró Traina.



-¿A cuántos países están llegando?

-Tenemos usuarios en cuarenta y cinco países, estamos en los cinco continentes (hay usuarios que son de Río Cuarto). Para nosotros es muy importante el hecho de que las personas con discapacidad visual accedan a internet con sus computadoras adaptadas, ya que eso les permite estar en contacto sin la necesidad de salir de sus casas.



-Además de la digitalización de los libros, también se han ocupado de la cuestión social, para que haya una mayor integración entre las personas que forman parte de la comunidad, más allá de lo virtual…

-De manera virtual, los usuarios de la biblioteca se conectan por una lista de correo electrónico. A partir de ahí, surgen amistades y relaciones entre personas de distintas partes del mundo que pueden llegar a conocerse en persona o no. Hay grupos de personas que se han juntado, gente que ha iniciado viajes para conocer a sus amigos virtuales que a lo mejor viven en España o México, por ejemplo. Nos pareció atractivo generar un momento de encuentro para gente con disminución visual, que por distintas causas no viaja por su propia cuenta. La idea es que se encuentren en una propuesta turística. La primera vez lo hicimos en Buenos Aires. Después, con el paso del tiempo, se fue gestionando una red de colaboradores, lo que nos permitió realizar estos encuentros en otros lugares. Es un paso muy importante ya que una persona ciega, con el acompañante adecuado, puede llegar a hacer hasta turismo aventura.



Comunidad



Retomando la cuestión vinculada a los libros digitalizados, Marta Traina afirmó que en la Argentina hay unos 7.500 usuarios personales. Sin embargo, destacó que se llega a muchas más personas, debido a que hay cerca de 350 instituciones que también están adheridas al sistema de Tiflolibros.



“Hay muchas escuelas e instituciones que reciben a chicos con dificultades visuales y que acceden a nuestro material, ya que hay quienes todavía no se manejan con computadoras o no tienen buena conexión para ingresar desde sus casas y descargar el material”, agregó.



-¿Cómo es la actualización del material que está disponible en Tiflolibros?

-La actualización es permanente ya que los libros se van subiendo a medida que los vamos recibiendo. Se están subiendo alrededor de 20 libros por día. Lo que buscamos es que las obras estén en formato de texto lo más limpio posible. Tenemos un grupo de voluntarios que se ocupan de corregir los libros debido a que, a veces, cuando se escanea el material, se pierden algunos cuadros o algo queda fuera de lugar. Hay personas que vienen, buscan los libros y los tipean para crear un archivo digital. Tenemos equipos de voluntarios que trabajan a distancia y otros que vienen a la biblioteca (hay personas ciegas que van a la biblioteca y dejan su material de estudio para que se lo digitalicen o se lo conviertan en Braille).



Entrega



La biblioteca electrónica también se nutre de las obras literarias cedidas en formato digital por las editoriales. No obstante, todavía hay muchos aspectos por mejorar en ese sentido.



“Tenemos dificultades porque hay editores y autores que tienen temor de que sus obras circulen como copias por internet y por eso no están de acuerdo con ceder el archivo digital de sus libros para que lo utilicemos. De todas maneras, nosotros aclaramos que los libros que están disponibles en nuestra biblioteca están preparados sin imágenes, son archivos de texto plano que no les interesan a las personas que pueden leer un libro convencional. A la vez, el material se envía puntualmente a la cuenta de mail del usuario que está registrado con una contraseña. Esa persona se tiene que hacer responsable para que el contenido no circule. Para nosotros es fundamental que los editores puedan comprender que las personas ciegas también somos lectores y que sólo necesitamos de adaptaciones para acceder a la lectura. Los editores tienen que saber que las personas ciegas tenemos derecho a la información, a leer y a capacitarnos. Tenemos derecho a elegir la lectura por entretenimiento que más nos guste y no las cosas que ya están hechas. Cualquier material que se publica tiene que estar obligatoriamente en algún archivo accesible para personas con limitaciones para la lectura”, argumentó Traina.



Finalmente, vale decir que aquellas personas que se quieran sumar como voluntarios se pueden contactar por correo electrónico a [email protected]