En uno de los episodios, los atacantes dejaron un letrero escrito a mano sobre un cartón con la frase “con la mafia no se jode” -texto utilizado en casos anteriores- y la firma de “Esteban Alvarado”, un hombre condenado por robo de autos y presunto narcotraficante que está prófugo.
“El ataque a la sede judicial de Rosario es una respuesta a las condenas ejemplares que recibieron los líderes de Los Monos”, dijo la ministra Bullrich a través de Twitter, en referencia a la sentencia de la última semana que dictó altas penas a los cabecillas.
La funcionaria aseguró que “no podrán imponer el orden mafioso” y que “los seguiremos enfrentando con coraje, día a día”.
“Sabemos que estos hechos ocurren a raíz del fuerte trabajo coordinado que venimos llevando entre el Gobierno Nacional y la provincia de Santa Fe. Al darles pelea a estas bandas criminales de manera unificada y, luego de haberlas puesto a disposición de la justicia y terminar con condenas ejemplares, los delincuentes arremeten con violencia para mandar un mensaje mafioso que de ninguna manera vamos a tolerar”, enfatizó Bullrich.
En una línea similar, el gobernador Lifschitz vinculó el ataque con las condenas que recibieron los integrantes de "Los Monos" la semana pasada y además aseguró que en los últimos tres años fueron desbaratadas “más de sesenta organizaciones delictivas”.
“Son reacciones desesperadas de grupos que están siendo combatidos por la fuerzas de seguridad y por la Justicia penal”, añadió.
En cambio, el presidente del Colegio de Magistrados de Rosario, Gustavo Salvador, consideró que los ataques revisten “una gravedad institucional importante” y dijo que “no hay que naturalizarlos”.