Los niveles de confianza de los productores agropecuarios sigue bajo, pero mejora lentamente y en particular después de los resultados electorales de las Primarias del 12 de septiembre. Así lo muestra el último relevamiento realizado por el AG Barometer de la Universidad Austral, un termómetro clave del sector agropecuario.
Se observa una mejora respecto a la medición de dos meses atrás. La confianza estaba depositada fundamentalmente en las mejores expectativas futuras.
El cambio positivo en los Índices de Confianza es diametralmente opuesto al que se dio luego de las PASO de agosto 2019, cuando comenzó un proceso de baja del Índice que nunca consiguió recuperar los niveles de julio 2019.
Básicamente, un porcentaje importante de productores agropecuarios piensa que los resultados de las PASO van a provocar un cambio favorable en las políticas dirigidas al sector. Sin embargo, todas las miradas están puestas en las elecciones legislativas del domingo 14, que en definitiva será la que defina la composición del próximo Congreso.
La medición arrojó mejores resultados en relación a las expectativas de inversión de los productores. Esto se observa principalmente en la compra de maquinarias tanto en el corto plazo como a cinco años, algo que tiene traducción directa en el nivel de actividad creciente de la industria de la maquinaria.
Por otra parte, los productores prevén una buena rentabilidad para el trigo y han comercializado un mayor porcentaje de la cosecha que en la campaña anterior.
Los canjes a cosecha y tarjetas bancarias son las formas más elegidas de financiamiento de los productores para la campaña en curso. Por otra parte, un tercio de los encuestados afirma que se va a financiar con recursos propios.
En detalle
El Ag Barometer Austral de septiembre muestra un valor de 79 puntos frente a los 69 del mes de julio 2021 y 69 de septiembre del 2020. Si bien se ha producido una mejora respecto a la medición de hace dos meses (+14 %) y a la variación interanual (+14 %), lo valores aún se mantienen por debajo del índice 100. “Esto refleja que el nivel de confianza de los productes aún es bajo”, explicó el informe.
Respecto a los cambios que pueden llegar a haber luego de los resultados de las elecciones pasadas, el 36% de los productores estima que pueden ser favorables en las políticas dirigidas al sector. Por su parte, un 32% cree que no habrá cambios en la políticas y un 27% opina que puede haber un cambio desfavorable.
El Índice de Condiciones Presentes, que incluye la situación financiera actual comparada con un año atrás y la oportunidad para realizar inversiones en activos fijos, alcanza los 79 puntos. Esto implica una leve mejora, del 6,7% frente a la edición previa, y también una mejora similar en términos interanuales. En septiembre de 2020 se inició una importante recuperación de los precios internacionales que llegaron a un máximo en mayo de 2021 para luego comenzar a bajar, puntualmente en los casos de la soja y del maíz.
El Índice de Expectativas Futuras, construido en base a las percepciones acerca del futuro de la explotación agropecuaria y del sector agropecuario en general, en horizontes de tiempo de 1 y 5 años, es el que arroja los mejores resultados. Aumentó un 19,5% en relación a la medición anterior y un 21% interanual.
La mejora de confianza se da principalmente en las expectativas para la economía agropecuaria en general para los próximos 5 años (121 vs 83), ya que las expectativas para los próximos 12 meses continúan siendo muy negativas. En lo referido a la situación financiera de los productores, los números fueron de 61 vs 68, y en el caso de las perspectivas del sector, se vio un 73% de expectativas negativas.
“Los resultados de las elecciones legislativas del 14 de noviembre sin duda tendrán un impacto decisivo en las expectativas futuras ya que se llega a las mismas con niveles inflacionarios muy preocupantes y no resueltos, atraso cambiario en el mercado oficial, una creciente brecha entre el tipo de cambio oficial y los legales alternativos, altos niveles de pobreza y negociaciones no resueltas con el FMI. Existe la percepción de que esa combinación de variables no es sustentable aunque hay una gran incertidumbre acerca la forma en que se intentará resolverlas”, señaló el trabajo de la Universidad Austral sobre el humor del productor.

