La Municipalidad de Alcira, luego de reiteradas gestiones, tomó posesión, recuperó y puso en valor un histórico galpón ubicado en el predio del ferrocarril, con el objetivo de convertirlo en un espacio destinado al encuentro, la cultura, el deporte y el desarrollo de nuevas propuestas para la comunidad.
El edificio, que durante años formó parte del paisaje y la historia ferroviaria de la localidad, fue recuperado por el Municipio hace un año. A partir de entonces comenzó un proceso de transformación y puesta en valor que permitió darle una nueva función a un espacio cargado de identidad y memoria.
Hoy, bajo el nombre de Salón Multiespacio El Galpón, el lugar ya recibe semanalmente a cerca de 250 personas. Más de 140 integrantes de la Escuela Municipal de Folclore desarrollan allí sus actividades, mientras que también se realizan prácticas de diferentes disciplinas deportivas, con la proyección de incorporar nuevas propuestas.
Para su recuperación se llevaron adelante trabajos de limpieza y acondicionamiento del interior, mejoras edilicias, incorporación de iluminación interior y exterior y la adquisición de artefactos de calefacción. Además, se construyeron explanadas de adoquines y escalinatas de acceso, en el marco de una intervención que continúa transformando el sector.
Uno de los aspectos distintivos de la puesta en valor fue la incorporación del arte como parte de la nueva identidad del edificio. A través del concurso “Muraleando El Galpón”, realizado junto a las escuelas de la localidad, se concretaron dos grandes murales en sus laterales, obra del artista Federico Bedoya, que aportaron color y una nueva imagen a este espacio municipal.
La inauguración oficial se realizó en el marco de una peña folclórica, una propuesta que reunió música, danza y tradiciones y que marcó el inicio de una nueva etapa para el espacio. Desde el Municipio destacaron que la recuperación de El Galpón forma parte de una apuesta por generar y fortalecer espacios que puedan ser disfrutados por toda la comunidad. La intención es que el salón continúe ampliando sus actividades y reciba propuestas culturales, deportivas y recreativas, con la posibilidad de convocar también a vecinos de toda la región.
Así, un edificio ligado a los orígenes y a la historia ferroviaria de Alcira Gigena comienza a escribir una nueva etapa: la de un espacio recuperado para convertirse en punto de encuentro y escenario para la cultura, el deporte y la vida comunitaria.

