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Alerta en General Deheza por ola de llamados extorsivos en la madrugada

El último se reiteró el martes y las víctimas fueron adultos mayores. Las comunicaciones se hicieron a teléfonos fijos. La reacción de los vecinos de denunciar a la Policía evitó el pago de las abultadas sumas que se les exigían

Tras un largo período en que no hubo intentos de estafas telefónicas, en la madrugada del martes vecinos de General Deheza recibieron llamadas extorsivas, en las que se les solicitaban abultadas sumas de dinero, aduciendo tener familiares secuestrados.

Los llamados fueron hechos a tres vecinos: dos adultos mayores y un joven, todos realizados a teléfonos fijos. Los delincuentes no pudieron terminar con éxito ningún ardid, pero originaron importante movimiento policial durante la madrugada, alterando la tranquilidad de distintos sectores de la localidad.

Situaciones similares fueron advertidas durante la mañana de ayer también por vecinos en General Cabrera.

Prácticamente sin dormir, la oficial de turno, oficial principal Ariana Palacios, daba los detalles a Puntal de lo acontecido en las últimas horas.

"Ya desde horas tempranas empezamos a recibir llamados telefónicos por parte de personas que fueron víctimas de engaños telefónicos. La primera de estas llamadas fue alrededor de las 2.45 horas. Una mujer explicó que la llamaron tres veces a su teléfono fijo. Las personas que realizaron estos llamados simulaban llorar. Se hacían pasar por un familiar, y en el momento de desesperación, la persona víctima, aparentemente ha ido dando algún dato, nombres de ciertos familiares, como puede haber sido algún nieto, algún hijo, o alguna amiga, lo que generó la seguidilla de tres llamados", dijo Palacios.

Se trata de una conocida vecina de 81 años de General Deheza, quien luego de atender los tres llamados decidió convocar a la Policía. Inmediatamente llegó hasta el domicilio personal policial, quienes tranquilizaron a la mujer.

Paralelamente, otras familias vivían situaciones similares, con llamados alarmantes en sus hogares y reclamándoles dinero.

En el caso de la abuela asistida en primer lugar, la policía se comunicó con los hijos; algunos de ellos viven en General Deheza y otros en Ticino y la zona rural, para verificar que todos estuvieran en buen estado.

“Hicimos todo lo posible para dejar a la mujer tranquila y le explicamos que si se repetían las molestias, no brindara ningún dato. Porque, repito, en el momento del susto o la desesperación, uno comienza a brindar ciertos datos de algunos allegados, y es ahí cuando las personas éstas comienzan a crear historias. Y cuando ya se dan cuenta de que la víctima creyó la historia, ahí comienzan con la extorsión y piden cierta suma de dinero o  algún objeto de valor", precisó la agente.

 "En el último de los llamados, una mujer lloraba, que a la víctima  le hizo recordar a una amiga, la cual visita diariamente. En ese momento la mencionó, y ahí fue cuando la otra parte comenzó a armar la historia”, precisó Palacios, exponiendo así el modo de operar de estos delincuentes que desde el anonimato generan estas situaciones.

La oficial Palacios también comentó que pasada media hora, ingresó otro llamado.

 "Esta vez, una persona joven, de 27 años. Le dijeron que su hermano estaba golpeado, y también hablaba una persona que estaba llorando, y bueno, este vecino, al ser más joven, se dio cuenta de que era un falso llamado, cortó de inmediato y llamó a la policía”.

El tercer caso también tuvo como víctima a un adulto mayor de 71 años. A éste pretendieron engañarlo con la historia de un hermano,   pero este abuelo cortó la comunicación y dio aviso a la policía.

En Cabrera



También en General Cabrera, ayer a la madrugada, otro abuelo de 81 años recibió un llamado en el que le decían que su hija estaba golpeada y le solicitaron dinero, pero también el engaño logró ser frustrado. Los delincuentes le habrían solicitado 80 mil dólares.

Una particularidad es que los llamados se dieron a teléfonos fijos, y de este modo los delincuentes no dejan rastros de las comunicaciones. Y las víctimas son, en su mayoría, abuelos que tienen líneas domiciliarias.

La Unidad Departamental Juárez Celman emitió un comunicado para que los medios de prensa adviertan a toda la población de la zona acerca de este modo de operar de los delincuentes, que es muy difícil de prevenir y evitar de parte de la Policía.  

Situaciones similares ocurrieron tiempo atrás en Laboulaye, y también en Adelia María.

Por su parte, el ministro de Seguridad de la provincia, Alfonso Mosquera,  señaló que en estos casos se debe hacer la denuncia e intervenir un fiscal para disponer escuchas telefónicas u otras medidas que entienda pertinentes.



 

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