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Cerca de 100 mil fieles peregrinaron hasta Reducción por salud y trabajo

El desfile de peregrinos comenzó desde la madrugada. Algunos lo hicieron de rodillas. La intendenta Gina Grazziano destacó que la fiesta sea ahora de carácter provincial. El obispo Uriona pidió por trabajo digno

Cerca de 100 mil fieles peregrinaron hasta Reducción por salud y trabajo. El desfile de peregrinos comenzó desde la madrugada y algunos lo hicieron de rodillas. En diálogo con Puntal, la intendenta Gina Grazziano destacó que la fiesta sea ahora de carácter provincial y agregó que la concurrencia de feligreses este año fue récord. “Fue un total éxito esta nueva edición, récord de peregrinantes. Estamos muy conformes. Todo se desempeñó tal lo previsto con el operativo que lanzaron desde que llegaron peregrinantes a caballo, otros a pie y otros tantos en bicicleta”, afirmó.

“Estuvieron el obispo Adolfo Uriona, el de Quilmes y el de Tucumán”, enumeró. Y añadió: “Y el día 3 de mayo se hace la fiesta oficial con la presencia de la vicegobernadora (Myrian Prunotto) por la tarde a partir de las 14.30”. Familias enteras, grupos de amigos y caminantes solitarios coincidieron en un mismo objetivo: agradecer y pedir. Salud y trabajo fueron las intenciones más repetidas, en un contexto donde la fe se convierte en sostén. Los padres Carlos Juncos y Daniel Gallardo acompañaron y animaron la llegada de los fieles, brindando palabras de aliento y contención espiritual en un momento cargado de significado. En el Día del Trabajador, el obispo diocesano Adolfo Uriona pidió por trabajo digno para las personas, en medio de un contexto caracterizado por la caída de puestos laborales. Monseñor Uriona presidió la celebración central, dejando un profundo mensaje sobre la fe y el valor del trabajo. “El peregrinar nos recuerda que la vida del hombre es un caminar hacia una meta: la casa del Padre”, manifestó. Y acotó: “La fe no es algo que dejamos en la puerta del Santuario.

Familias enteras, grupos de amigos y caminantes solitarios coincidieron en agradecer y pedir. Salud y trabajo, las intenciones más repetidas.

Se lleva puesta en el overol, en el trato con el compañero y en la honestidad de nuestros negocios. Allí donde trabajás ganándote el pan, allí está Dios”.

Frente a la crítica situación, el obispo pidió trabajo digno para todos, expresó su dolor por la desocupación y recordó a San Juan Pablo II, quien definía al desempleo como “una verdadera calamidad social” y al trabajo como un bien digno que debe estar disponible para todos.

También reclamó por la paz en “nuestras familias, en Argentina y el mundo”, invitándonos a ser servidores de esa paz en lo cotidiano

de la vida. “¡Que San José Obrero interceda por nuestros trabajadores y el Señor de la Buena Muerte nos llene de la esperanza del Resucitado!”, finalizó.

El domingo es la fiesta oficial con la presencia de la vice Prunotto.