Alimentos para la inclusión, la receta exitosa de Happy Food
Una experiencia personal llevó a Federico Segreti a explorar el mundo de los alimentos sin gluten y sin azúcar. Comenzó en una planta de Santa Fe que le fasonaba hasta que logró montar su planta en Córdoba. Hoy le vende a Brasil, Paraguay y Chile
“Mi historia viene muy ligada a la industria de la alimentación. Soy ingeniero industrial y siempre trabajé en la parte industrial de otras empresas, y comercial también dentro de la industria de la alimentación. Estuve en Quilmes, en Coca-Cola, después fui uno de los socios directores de Croppers. Pero al poco tiempo tuve una cosa muy rara, me hizo perder parte de la la audición y algo de vista periférica y creo que eso me ha sensibilizado mucho con el tema de la inclusión”, comienza contando Federico Segreti a I+I CBA, el creador de Happy Food, una empresa alimenticia de Córdoba enfocada en el nicho de productos libres de gluten y sin azúcar.
Su experiencia personal y su visión del mercado lo llevaron a conjugar una receta que desde los comienzos no paró de crecer. Comenzó en Santa Fé y al poco tiempo logró instalarse en Córdoba para dar el salto definitivo y hasta asomarse a los mercados externos de Chile, Paraguay y Brasil. Este último, el gran desafío de la pyme alimenticia.
“Ya mientras estaba en Croppers estaba mirando mucho el tema del gluten, estaba visualizando que en el mundo estaban creciendo mucho todas estas industrias y Argentina estaba todavía subdesarrollada en eso. Entonces la idea de dar inclusión a través de los alimentos surge de ahí, de visualizar una necesidad y gente que por una cuestión de necesidad física, de calidad de productos y hasta de imagen de productos se veía totalmente discriminada”, agrega Segreti.
Y de esa idea original de observar la presencia de un nicho para atender, ¿cómo fueron esos primeros pasos para concretar la idea?
Lo primero fue encontrar a una persona que es la que me acompaña desde el día cero en este proyecto y es la madre de Happy Food, que es Marta Domínguez, que es una profesional de muchos años en industria, muy reconocida. Y a partir de ahí con ella empezar a desarrollar en forma casera qué es lo que pretendíamos, en cuanto a la calidad de producto y una vez que llegamos a ese punto nos encontramos con el problema de dónde producirlo. Eso no fue tan fácil hasta que encontramos una planta en Santa Fe y por eso nuestros primeros años estuvieron ligados a Santa Fe. Llevábamos la formulación, hacíamos toda la parte técnica del producto y allá nos producían, nos fasonaban. Entonces, la verdad que fueron años importantes para la empresa porque desarrollamos mucho producto, se trabajó muchísimo en eso, pero teníamos un volumen restringido y un montón de cosas no tan fáciles por la distancia.
Y pensaron en mudarse…
Claro, hasta hace tres años nuestro nivel de actividad fue bajo hasta que logramos precisamente inaugurar nuestra planta propia en la ciudad de Córdoba y ahí es donde un poco empezó a cambiar nuestra historia en cuanto a mercados, canales y desarrollo que estamos haciendo.
¿Cómo definieron los productos que iban a fabricar?
Es una buena pregunta porque la verdad es que a mí la categoría de alfajores, que fue con la que largamos, me pareció interesante y que tenía todavía mucho camino por recorrer, aparte de ser obviamente una categoría de un volumen increíble. Entonces, empezamos por ese lado, nosotros estamos muy enfocados hacia todo lo que es la panificación sin gluten, que después fue panificación sin gluten, sin azúcar, apto para diabéticos y veganos. Estamos con todas las líneas con esos desarrollos, dando cada vez más inclusión desde ahí, pero siempre apuntamos a categorías de mucho volumen y que tengan mucho por desarrollarse.
Y finalmente se instalaron en Córdoba en su propia planta, que es la que están hoy produciendo….
Correcto, sí. La verdad que trabajar cerca de tu casa y no tener que viajar tanto en lo personal ha sido muy bueno, y en lo profesional también, porque le hemos dado otra dinámica totalmente distinta a la empresa y hemos podido dar pasos muy positivos.
Mencionabas que el de los alfajores es un nicho de enorme volumen y eso supone también de gran competencia, ¿qué los diferencia de las otras alternativas?
Cuando empezamos en la categoría, largamos sabores, por ejemplo, que no existían, como uno con crema de maní, un mousse de chocolate, todo dentro del mundo sin gluten de alfajores. Después evolucionamos y sumamos sin gluten y sin azúcar, siendo los primeros en ser aptos para diabéticos. Porque el no tener azúcar y no tener gluten no quiere decir que seas apto diabético, así que trabajamos mucho para ese desarrollo. Actualmente estamos con varios proyectos más dentro de la categoría de alfajores y también, para darle más y mejor distribución a esa categoría, hemos diseñado empaques específicos para el canal supermercadista que está tomando volumen de a poco.
¿Y qué canales de comercialización tienen, además de supermercados?
Nuestro canal de comercialización original fueron las dietéticas, en donde surgen todas estas categorías y también empiezan a tomar volumen gracias a la explosión que hubo en su momento de este tipo de puntos de ventas más naturales. Entonces, toda la categoría te diría que comienza fundamentalmente desde ahí y cada vez se está dispersando en el resto de los canales porque hay una necesidad clara, no solamente por estos grupos que cada vez son más identificables de gente que tiene algún tipo de problema relacionado a la alimentación, sino también a todos estos grupos que están buscando una alimentación más saludable, menos inflamatoria.
Y finalmente llegó Brasil, ¿cómo desembarcaron en ese mercado, que es otra escala?
Totalmente. La verdad es que nuestro mercado objetivo es Latinoamérica. Tenemos muchísimo potencial para desarrollarnos por todas nuestras distintas líneas de productos y las características que tienen. Pero Brasil, obviamente, dentro de este mundo, es el mercado más interesante por el tamaño realmente muy importante que tiene. Yo tenía experiencia también de trabajar en Brasil y es monstruoso. Entonces Brasil es un gran desafío que tenemos y es un primer paso recién que estamos dando. Estamos con un montón de planes para ser exitosos. Desarrollamos empaques, trabajos de redes, acciones con clientes, reposición en supermercados. Estamos haciendo un trabajo fino porque la apuesta es muy grande. Y como vos bien decís, te va bien en Brasil y te cambian los números.
¿Brasil es el primer lugar fuera de la Argentina al que van con productos?
No, tuvimos una primera exportación a Chile y ahora estamos redefiniendo distribución allá y estamos próximos a exportar a Paraguay también.
Tres mercados importantes de la región…
Exactamente. Estamos en este trabajo permanente con equipos para desarrollar el comercio exterior fuera de lo que tenemos que trabajar acá en el mercado interno.
¿Y qué es la empresa hoy, luego de aquellos dos emprendedores que fueron vos y Marta?
La realidad es que cambió un montón. Estamos todo el tiempo redefiniendo procesos, puestos y hemos sumado mucha gente. El cambio fundamental vino a partir de la inauguración de nuestra planta, que fue hace tres años atrás. Y hoy somos alrededor de 16 personas en la empresa y aparte con muchos servicios externos que son totalmente estratégicos para nosotros. En esos servicios externos tenemos tres personas en comercio exterior, por ejemplo. Para nosotros es realmente un desarrollo comercial totalmente estratégico.
¿Y qué volumen de producción tienen hoy?
Hoy lo que sí te puedo contar es que todavía estamos en un turno de producción, así que tenemos todavía mucho para desarrollarnos. Pero sí, estamos pensando en que si nos va bien con estos proyectos de comercialización fuera de Argentina, en un no muy largo plazo vamos a tener que cambiar de planta nuevamente.
Para poder agrandarse…
Exacto. Es solamente una dirección, que es hacia adelante. Y estamos trabajando muy duro todo el equipo para eso.