Desde la institución evacuaron a las personas que se encontraban allí en el momento en que recibieron un mail de amenaza de bomba. Además, las actividades académicas y administrativas fueron suspendidas.
Rápidamente se activó el protocolo correspondiente. En el lugar trabajó una División de Explosivos, Patrulla Preventiva y Guardia Local que ayudó con los cortes de tránsito en ese sector de microcentro.
Con el correr de los minutos se conoció un mensaje a través de WhattsApp y redes sociales en el que la persona que se adjudicaba el hecho afirmaba pertenecer a una organización paramilitar neonazi satánica llamada 984. El sujeto comunicaba sus "intenciones de hacer una masacre en la Universidad de Mendoza este viernes".