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Murió Ana María Dalton, la mujer que por 17 años buscó a su hija y nieto desaparecidos

Falleció a los 85 años en Laboulaye y se fue sin encontrar a su hija Andrea del Fa Svolos y el bebé que llevaba en su vientre. En su larga lucha logró que la causa llegara a juicio y Jorge Rinaldi fuera condenado a 18 años de prisión por secuestro coactivo

A los 85 años de edad, falleció en Laboulaye Ana María Dalton, la mujer que se convirtió en un símbolo de lucha tras la desaparición de su hija Andrea del Fa Svolos, de quien se perdió todo rastro en diciembre de 2006, estando esta embarazada de siete meses.

Hasta el último día de su vida Ana Dalton no calló en su reclamo de justicia y pedido de que se siguiera investigando sobre el paradero de su hija y nieto. Aunque los intuía muertos, pedía saber dónde se encontraban sus restos.

No cesó en su lucha y logró llevar a juicio al productor Jorge Rinaldi -quien habría tenido una relación con Andrea-. El hombre fue condenado a 18 años de prisión por “secuestro coactivo calificado”.

Aun así, la esperanza de Ana era poder dar una respuesta a sus otros 3 nietos que quedaron a su cuidado, tras la desaparición de su hija.

En una nota dada a Puntal años atrás, Dalton repetía: “Acá la gente dice que la mató y la tiró a los chanchos”.

Acá la gente dice que la mató y la tiró a los chanchos Acá la gente dice que la mató y la tiró a los chanchos

En medio, otro golpe sufrió esta mujer cuando a fines de 2017 recibió la noticia de que a Rinaldi le otorgaban la prisión domiciliaria y volvía a Laboulaye. Esto profundizó el dolor de la madre, que consideró esta decisión “otra burla de la Justicia”.

Sin rastro alguno

Fueron numerosos los allanamientos, rastrillajes y búsquedas hechas por la Policía y hasta pidió la intervención del FBI procurando dar con Andrea y su bebé, pero todos los esfuerzos fueron en vano.

En los primeros años de ocurrido el hecho, Ana encaró una lucha que parecía titánica. Salió a la calle a pedir justicia acompañada solamente por su abogada. Recorría la ciudad de Laboulaye con un cartel que reflejaba la foto de su hija.

En pocas ocasiones algunos vecinos se sumaban. Pero la cruzada pidiendo investigación y justicia la cargó sola.

No dejó puerta sin golpear. Y no le tembló la mano para señalar y gritar el nombre de quien aseguraba fue el asesino de su hija y el bebé por nacer.

El recuerdo de otras madres

Resiliente como pocas y hasta hace escasos días cuando estaba junto con la persona que la cuidaba en un negocio, volvía a repetir su reclamo y decir que no descansaría hasta tanto supiera dónde estaban los restos de su Andrea.

Analía Vílchez, mamá de Julián Salinas, quien perdió también a su hijo, que murió atropellado en Laboulaye, y que en varias oportunidades compartieron tiempo en esta cruzada por justicia, recordó de esta manera a Ana Dalton: “Admiraba su perseverancia en esa lucha. En Laboulaye sentó un precedente”.

Y agregó que espera que finalmente Ana pueda hallar la paz en su descanso eterno. “Despido a una mujer que luchó hasta el final por hallar la verdad, con valor y determinación. Nunca te olvidaremos, Ana. Dejás tu huella de madre invencible frente a las injusticias de este mundo”.

Despido a una mujer que luchó hasta el final por hallar la verdad, con valor y determinación. Nunca te olvidaremos, Ana. Dejás tu huella de madre invencible frente a las injusticias de este mundo Despido a una mujer que luchó hasta el final por hallar la verdad, con valor y determinación. Nunca te olvidaremos, Ana. Dejás tu huella de madre invencible frente a las injusticias de este mundo

También Sandra Zarandón, madre de Álvaro Zarandón, otro joven laboulayense que murió asesinado en un confuso episodio policial, recordó a Dalton como un ejemplo y referente en la lucha por la verdad y justicia.

“Para mí, una gran luchadora. La noticia me dio mucha tristeza. Luchó hasta último momento reclamando justicia. La recuerdo caminando sola por la calle, haciendo marchas. Y la gente, indiferente. Pero ella de pie, firme, pidiendo justicia por su hija. Fue una mujer que nunca se rindió. Que luchó y reclamó y golpeó todas las puertas necesarias. Una tristeza muy grande me queda porque, a pesar de toda su lucha, no pudo encontrarse con el cuerpo de su hija, pero luchó hasta último momento”, cerró Zarandón.