Arequito: denunció que su padre la abusó sexualmente durante 23 años
Producto de esa relación tuvieron cuatro hijos de 9, 13, 17 y 19 años. La Justicia de Santa Fe ordenó la realización del examen de ADN. El acusado fue inmediatamente detenido tras la presentación de la joven de 32 años
La Justicia ordenó ayer hacer un examen de ADN al hombre de 57 años denunciado por su propia hija por abusar de ella durante 23 años y haberla obligado a tener 4 hijos producto de esas violaciones, informaron ayer fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA) santafesino.
El hombre identificado como H.A. fue detenido el lunes al mediodía durante un allanamiento a su vivienda de la localidad santafesina de Arequito, luego de que su hija de 32 años lo denunciara por haberla violado sistemáticamente durante 23 años y haberla obligado a tener 4 hijos con él.
Durante el procedimiento se secuestraron dos armas de fuego que los investigadores creen fueron usadas para someter a la mujer.
El fiscal interviniente, Juan Pablo Baños, ordenó ayer a la tarde que el hombre sea sometido a un examen de ADN para determinar si es el padre biológico de las cuatro criaturas de 9, 13, 17 y 19 años.
El acusado permanece detenido en la alcaidía de la ciudad santafesina de Casilda, en donde hoy, a las 8.30, será indagado en una audiencia imputativa en la Oficina de Gestión Judicial de esa ciudad.
"El hecho es caratulado como abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, denunciado por la propia hija, luego vamos a estudiar bien las denuncias para ver si hay más delitos, aunque este es el principal y el que originó la detención del hombre", indicó el fiscal Baños al portal web Casilda Virtual.
"Lo que ella denunció inicialmente es que desde los 9 años es abusada por su padre, y producto de esos abusos nacieron cuatro hijos", remarcó.
"La mujer hizo la denuncia en Casilda y luego fue derivada a Rosario, donde se le realizó el examen médico forense", señaló.
A su vez, contó que la mujer no era obligada por su padre a permanecer en cautiverio, "ella salía a trabajar, tenía un trabajo", aunque aclaró que "hay un entorno de sometimiento que es psicológico y se está investigando".
En ese sentido, dijo que "las amenazas probablemente la hicieron vivir en ese mundo, encerrada, en el que no podía salir".