El 19° Test del Río Quinto de Angus Centro llegó al final con la tercera jura fenotípica que dio por concluídas las pruebas y definió al ganador de esta edición: un angus colorado que se quedó con el trono de la raza.
Como se recordará la prueba consiste en encerrar en un campo, en esta oportunidad se realizó nuevamente en la Estancia Huelucan del grupo Tigombú en San Luis, donde conviven durante casi 10 meses bajo las mismas condiciones. Cabañas de varias provincias envían allí sus ejemplares que al compartir ambiente, condiciones y comida terminan diferenciándose por su genética. Todos tiene exactamente el mismo trato.
La semana pasada se realizó la tercera y última jura y de este modo se alcanzó el final del concurso que arrojó como ganador al Angus colorado RP27 de Las Coloradas de Aroldo Falco.
En tanto que el mejor fenotipo fue para el RP46 de Ma Da Gu y el segundo mejor fenotipo quedó en manos del ganador de la competencia, el colorado RP27. El tercer mejor fenotipo fue para el RP62 de Yanice.
El mejor índice reproductivo quedó en manos del RP61 de El Jardín y el mejor índice de ganancia diaria para el RP74 de El Potro.
Por último, el mejor índice carnicero fue para el ganador, el RP27 de Las Coloradas, mientras que el mejor conjunto de toros fue para el RP37 y RP36 de Bajo Fértil.
Como se estableció de antemano, los toros saldrán a remate el viernes 8 de octubre en el predio de la Sociedad Rural de Río Cuarto.
En la última jura, el destacado jurado Juan Martín Ojea fue el encargado de ordenar los toros. En diálogo con Tranquera Abierta, el especialista remarcó que “el nivel general fue muy bueno y eso quedó expresado en que quedaron unos 20 toros en el grupo 1, de máxima calificación. Toros de mucha calidad, bien puestos de cuartos, muy correctos de patas. La verdad es que para tener un grupo 1 tan grande es porque había muy buenos ejemplares. Pero además en el grupo 2 hubo toros muy correctos, alguno más grandes de tamaño, otros más chicos. Y el tercer grupo que se armó fueron toros comerciales, les faltaba algo de aplomo, con testículos más chicos, pero también muy prolijos”, indicó.
“Obviamente al ser una jura uno busca lo que la raza va demandando y seleccionando. Y por eso en el grupo 1 quedan toros del mismo tipo. Pero en los otros grupos también hubo muy buenos ejemplares”, explicó Ojea.
Y acotó: “La raza se moderó en los últimos 20 años y se tiene un tamaño muy parejo. La media de la raza se uniformó mucho. Y después lo que se busca son toros de fácil engorde, de mucha musculatura, mucha costilla, que logren terneros de bajo peso al nacer pero después con buen desarrollo al postdestete y fácil engorde”.

