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Dos balazos por la espalda habrían terminado con la vida del ladrón

El arma utilizada es un revólver calibre 22, que fue disparada por el comerciante, imputado de homicidio calificado. Es el único elemento con capacidad de fuego secuestrado. Villegas caminó 2 cuadras antes de morir

El delincuente que había entrado por la fuerza a un local de celulares para robar habría muerto como consecuencia de recibir dos disparos de bala por la espalda, según se desprende de la investigación que lleva adelante la Justicia. El arma utilizada es calibre 22 y habría estado en poder del dueño del local, que repelió a los instrusos a los tiros.

Después de los primeros pasos de la investigación, se fueron conociendo más detalles del trágico episodio ocurrido en las primeras horas de la madrugada del domingo en barrio Alberdi, donde un joven de 30 años, identificado como Antonio Villegas, fue ultimado a balazos luego de intentar robar un comercio.

Villegas recibió los 2 balazos y logró caminar 200 metros antes de morir.

Los disparos fueron efectuados con un revólver calibre 22, que habría sido manipulado por el comerciante. Los dos proyectiles habrían impactado en la espalda de Villegas y serían la causa de su muerte pocos minutos después.

Es la única arma de fuego que quedó secuestrada en el marco de la investigación del hecho.

Hasta ahora, no se han conocido elementos que indiquen que los delincuentes estuvieran armados cuando ingresaron al local de venta de celulares, donde fueron repelidos a los tiros.

Investigan dónde ocurrió

Ayer el jefe de la Unidad Departamental de Policía, comisario Gustavo Della Mea, detalló que alrededor de la 1.30 de la madrugada del domingo, cuando “estaban perpetrando el hecho, los intrusos fueron sorprendidos por el propietario y allí se habrían efectuado los disparos, que impactan sobre el cuerpo del fallecido”.

Explicó que todo habría ocurrido en un local comercial de calle Pasteur al 500, en barrio Alberdi. Pero aclaró que “se investiga el lugar donde -en esos momentos- estaban la víctima y el victimario. Por eso, se han realizado los trabajos criminalísticos, que le aportan al fiscal distintos elementos para que él los pueda valorar y tomar determinaciones”.

Della Mea ratificó que, “en principio, el arma correspondería al propietario del local y de la vivienda, pero advirtió que todos los análisis se van a hacer con la Policía Judicial”.

De momento, la Justicia busca esclarecer si efectivamente se trató de un hecho de justicia por mano propia o de legítima defensa, luego de sufrir una intrusión por la fuerza a su propiedad.

El fiscal que entiende en la causa, Fernando Moine, había adelantado ayer que se ordenarían pericias psiquiátricas para determinar “si hay alguna motivación justificativa de su accionar”.

No obstante, dispuso que mientras avance la instrucción permanezca en libertad, considerando que “no hay nada que haga sospechar que va a frustrar los fines del proceso”.

Uno de los aspectos que llamaron la atención de los vecinos, en medio de la conmoción provocada por el incidente, es que el presunto ladrón, Antonio Villegas, recibió los 2 balazos pero de alguna manera logró seguir movilizándose por unos 200 metros, hasta caer muerto en la vía pública.

Hasta ayer, en tanto, el local comercial de calle Pasteur al 500, donde habría ocurrido la balacera, permanecía con una custodia permanente. El móvil policial estuvo apostado en la esquina con Avellaneda desde las primeras horas del domingo.

Las autoridades buscan evitar cualquier tipo de desborde o represalia después del homicidio de Villegas, en atención a la cercanía del lugar del hecho con la casa del fallecido, quien vivía a pocas cuadras, en barrio Oncativo.

Los mismos delincuentes, en otro robo en barrio Alberdi

Los dos hombres que intentaron robar el domingo a la madrugada en el local de venta de celulares en Pasteur al 500, en barrio Alberdi, habían ingresado dos días antes a robar a la casa de una familia donde había un niño de 13 años solo.

PuntalAM dialogó con Julieta, una vecina de calle Nicolás Avellaneda al 70, quien relató con detalles lo sucedido.

"Yo no estaba en mi casa, estaba mi hijo y me llama por teléfono avisándome que habían entrado a la casa por un patio de luz, rompen una reja y ahí es cuando mi hijo se encuentra frente a frente con esta persona y lo único que le sale es atinar a agarrar el fierro y pegarle para que se vaya de la casa. Por suerte no pasó nada porque la Policía nos dijo que cuando entran están dispuestos a todo. Es desesperante que tu hijo te llame y te diga que quisieron entrar a robar”.

Y continuó: “La persona que falleció es quien entró a mi casa, el que se encontró con mi hijo cara a cara y el otro joven es el que está detenido. Mi hijo no podía salir por la puerta del frente porque había uno afuera y uno adentro. Estaba solo, porque me fui a buscar a mi hijita. ‘Mamá, yo tenía que hacer que se fueran, si se daban cuenta de que estaba solo podía pasar lo peor. Tenía que defender mi casa’, me dijo mi hijo”.

Según relató esta vecina de barrio Alberdi, el hecho ocurrió el jueves de la semana pasada, alrededor de las 18, y todo quedó registrado por las cámaras.

"Vivimos enrejados y así mismo entran. Supongo que todo esto es efecto de las drogas, no encuentro otra explicación", manifestó Julieta, quien además señaló que la Policía los tiene identificados, ya que forman parte de una “barra”.