El sueño de la escritora riocuartense Betty Medina Cabral (Nora Ascensión Medina Cabral de Rabino) está más cerca de volverse realidad. Es que en los últimos meses se ha avanzado significativamente en el acondicionamiento de lo que será la Casa de Poesía, un espacio dedicado a los libros y a la literatura. Se trata de un museo que se erigirá en el que fuera domicilio particular de la poetisa, que escribió 35 libros a lo largo de su vida.
Desde el inicio de la década de 1990, Medina Cabral, quien murió el 24 de junio de 2019 a los 83 años, inició gestiones junto a sus familiares para legarle al Municipio su vivienda de Echeverría e Ituzaingó, para que allí funcione un espacio para los poetas.
Hoy, a poco más de un año de su muerte, la Casa de Poesía Museo Betty Medina Cabral está casi lista, por lo que será inaugurada en breve.
Graciela Rabino, única hija de Betty, aseguró a Puntal que la próxima puesta en marcha del museo es sumamente importante para la familia.
“Siento que le cumplo el sueño a mi mamá. Me emociona mucho. El momento en el que entregamos la casa fue doloroso porque yo nací ahí y nunca nos cambiamos. Viví toda mi vida. Yo tengo 63 años y esa casa tiene 65 años. Mis padres siempre estuvieron allí”, señaló Rabino.
“En esa casa tengo todos mis recuerdos de la niñez y la adolescencia, todo está entre esas paredes. Al mismo tiempo, estoy agradecida a la Municipalidad por haberse hecho cargo del proyecto y por apreciar el legado de una mujer que se sentó a escribir y que publicó 35 libros. Mamá quería dejar su casa como un lugar para museo y un espacio para que los poetas tengan donde ir, ya que muchas veces no tienen dónde reunirse”, agregó la hija de Betty.
-Donar su casa para que funcione como museo siempre fue la voluntad de su madre…
-Sí, esto empezó hace años. A comienzos de la década de 1990, durante la primera intendencia de Antonio Rins, empezamos con las gestiones. En ese momento, mucha gente me decía “tu mamá está loca”. De todas maneras, con mi papá siempre estuvimos de acuerdo. Pese a que yo era la heredera natural de esa casa, accedí al pedido de mi mamá. Cuando mi papá falleció (en 2007), iniciamos los papeles. Mamá siempre me decía que consideraba que tenía una colección única de poesía contemporánea en la Argentina. Las paredes de su casa estaban tapizadas de cuadros. Ella tenía cuadros hasta en el baño y también el garaje. Mamá viajaba mucho e iba coleccionando cuadros. Además, se carteaba mucho con escritores de Argentina y de otros países.
-Para la familia es motivo de orgullo…
-Sí, mis cuatro hijos, sus nietos, están felices y orgullosos de su nona. Ellos la han disfrutado mucho a su abuela. Tengo entendido que la de mamá será la primera casa museo de la ciudad. En otros países es muy común, pero acá no tanto. Mamá amaba su casa. Adoraba su lugar. Allí han nacido sus libros, es un lugar mágico. Estamos cumpliendo con su voluntad. Además, por pedido de ella, sus restos serán depositados allí, en su casa.
Diego Formía, subsecretario de Cultura de Río Cuarto, dijo a Puntal que es una gran alegría la posibilidad de inaugurar el segundo museo de la gestión y relató cómo fue el proceso de trabajo en la casa de Betty Medina Cabral.
“Es una alegría para la ciudad y para todo el ámbito de la cultura porque estamos sumando un museo más en Río Cuarto. Estamos cerrando la gestión con dos museos nuevos, el Héroes de Malvinas y la Casa de Poesía Museo Betty Medina Cabral, más las salas nuevas y la refacción de distintos espacios dentro del circuito cultural”, afirmó Formía.
“Nosotros venimos trabajando desde septiembre del año pasado en la Casa de Poesía, que es la casa de una gran poetisa de nuestra ciudad. Ella hace muchos años había decidido dejar su casa para que fuese un museo. La cesión se hizo mediante una ordenanza. Fue un proceso largo que ha llegado a buen puerto. Es una gran alegría poder concretar este sueño”, acotó el funcionario.
-¿Qué actividades se van a desarrolla allí?
-La idea es que la gente y las escuelas puedan visitar la casa para conocer la obra literaria de Betty Medina Cabral. Además, se van a exhibir su biblioteca personal y sus elementos personales en distintas salas. Habrá talleres literarios, charlas y presentaciones de libros. Asimismo, muchos de los libros de ella se van a entregar a las bibliotecas de la ciudad.
Los libros de Betty
-Barcas amarillas (1978).
-Espejos del tiempo (1979).
-Desnudez desnuda (1980).
-Caprichosa geometría del amor (1981).
-Azor en vuelo (participación en 1981).
-Mil distancias de una sola locura (1982).
-Macho de cristal (1983).
-Hembra transparente (1984).
-Poetas y cuentistas de Río Cuarto (Participación en 1984).
-Horizonte de ausentes mariposas (1984).
-El cuarto de los vientos (1986).
-Poetas del ateneo (1987).
-Sombrero de paja amarilla (1988).
-Detrás de la puerta… qué (1989).
-Kateba (1990).
-Unílica unicidad (1994).
-Bajo el signo del león (1994).
-Siglos de hembra duermen (1995).
-Innombrada (1996).
-La casa de la noche (1997).
-Misteriosa jugadora (1997).
-Escriba de la noche (1998).
-Ciudad de los búhos desvelados (1998).
-Agenda de vacíos no vacíos (1999).
-Rubias Sandalias (2000).
-Insoñada.
-Hombrecito de la hombrera (2003).
-Pasión y coraje 2 (participación en 2001).
-Anunciada (2004).
-Ella (2006).
-Alucinada (2006).
-La extraña del expediente 17 (2007).
-Amorosita (2008).
-Descerebrada (2009).
-La contadora de los días (2010).
-Escriba enlluviada (2011).
-Paridora escriba (2012).
El aporte del Archivo Histórico Municipal
Cuando comenzó el desmantelamiento de la casa en la que vivió gran parte de su vida Betty Medina Cabral, a la par de su extendida biblioteca poética compuesta de libros propios, de otros autores y revistas afines, apareció también una numerosa pinacoteca integrada por cuadros de distintas técnicas y autores, objetos decorativos traídos a través de sus incontables viajes, y, una gran cantidad de cartas, tarjetas, recortes y fotografías, acumuladas al paso de los años y con directa vinculación a su quehacer y andar por el país y el exterior. Todo ello constituye un singular patrimonio de la poetisa que se incorpora al mundo cultural de Río Cuarto.
Esta correspondencia, en principio, estaba condenada a desaparecer, como sucede en la mayoría de las veces. Pero, aquí predominó el buen criterio de preservar las cartas, algunas íntimas, otras con crítica de su obra, y muchas amistosas, de personas de todas partes que le enviaban a la escritora riocuartense. La decisión de las autoridades contó con el acuerdo de su hija, la señora Graciela Rabino, a sabiendas del celo y cariño que Betty Medina Cabral profesaba por sus objetos y bienes personales cosechados en encuentros de escritores, conferencias, presentaciones de libros propios y ajenos y demás. Una manifestación de respeto, sin duda, digna de elogio.
La tarea de selección y clasificación primaria de la correspondencia fue encomendada -el año anterior- al Archivo Histórico Municipal, lugar que atesora, por ejemplo, las cartas que pertenecieron al escritor Juan Filloy y que se encuentran allí guardadas con sentimiento y valor patrimonial.
El personal del Archivo puso manos a la obra, inmediatamente. Así las cosas, al término de 2019, ese material -cartas y sobres- quedó acomodado en cajas archivo, por año de emisión. Es decir, se ha logrado un primer ordenamiento elemental, que se podrá continuar en el futuro aplicando otros modos de clasificar: por lugar de procedencia (Cuba, México, Uruguay, Bolivia, Perú, España, EE.UU. y ciudades argentinas) o por autor en los casos que se repitan, etcétera, dispuestas para indagación de los investigadores, críticos literarios o simples curiosos de este particular métier, al igual que las fotografías. Entre sus múltiples amistades, B.M.C. tuvo biógrafos, prologuistas y críticos que se ocuparon su obra poética. Todo este trabajo de compilación estará disponible a partir de la habilitación de la Casa de Poesía en breve.
Los aspectos centrales de su vida
Betty Medina Cabral nació en un hogar tradicional de Río Cuarto el 15 de agosto de 1936. Egresó de la Escuela Normal Mixta con el título de maestra de grado, que ejerció por corto tiempo.
Tempranamente sintió inclinaciones por la literatura en general y en especial por la poesía, al punto de hacerla referencia de su vida.
Transitó el país y viajó a otros países latinoamericanos y europeos, dictando charlas y recitales en salones y ferias de libros.
Desde el inicio de la década de 1990, Medina Cabral, quien murió el 24 de junio de 2019 a los 83 años, inició gestiones junto a sus familiares para legarle al Municipio su vivienda de Echeverría e Ituzaingó, para que allí funcione un espacio para los poetas.
Su primer libro, “Barcas Amarillas” -prólogo de José Armagno Cosentino- se presentó en 1978, de allí totalizó treinta y cinco títulos hasta “Paridora Escriba” (2012), último volumen que entregó, sin contar su presencia en obras colectivas y antologías.
Poemas suyos, siempre de versificación libre, se conocieron en los diarios El Pueblo y Puntal de esta ciudad, e incontables revistas y plaquettes de diversa data.
El poemario “Sombrero de Paja Amarilla” (1988) recibió la Faja de Honor de la Sade porteña y el Premio Nicolás Dodero.
Los últimos
En los últimos años, presentó sus libros en la intimidad de su casa, complaciendo a su amigos y seguidores cercanos.
Le entregaron tres distinciones en México, fue destacada por la Accademia Aráldica Universale La Crisalide de Catania-Italia, así también por la Municipalidad de Río Cuarto en 2000, diplomada en Arequipa-Perú, socia honoraria de la SADE local en 1995, y de la Asociación de Mujeres de Negocios.
Admitió repetidos comentarios académicos: Raúl Gustavo Aguirre, Ana Emilia Lahitte, Zulma Núñez, Bernardo Canal Feijoo, José Marial, Albino Dabove Corelli, entre muchos entendidos se ocuparon de su obra; pero, el uruguayo Pablo Troise, se interesó en profundizar sobre sus textos.
Temas
La mujer siempre fue motivo de sus temas, como Julia de Burgos, Delmira Agustini, Alejandra Pizarnick o Frida Kahlo.
Alejada del mundo de las letras, murió el 24 de junio de 2019 -a los 83 años- en la ciudad que la vio nacer.

