El Gobierno finalmente publicó esta semana una resolución que reglamenta en parte la nueva ley de biocombustibles aprobada en el Congreso a mitad de año, luego de una larga polémica y debate. Pero aún quedan muchos interrogantes sobre la normativa que ingresó en vigencia y aspectos sobre los cuales se deriva a la Secretaría de Energía la potestad para recibir en los próximos meses. Por eso, las empresas, en particular las etanoleras de maíz, celebraron los interrogantes despejados en torno a precio y volumen, pero esperan una letra más fina, que creen necesaria para impulsar nuevamente al sector.
“Es un decreto que no interpretamos como reglamentario porque hay una serie de articulados de la ley de biocombustibles recientemente sancionada en el Congreso que no fueron reglamentados. Por eso diría que es más una refrendación de la Resolución 852 que salió a inicios de septiembre y que fijó un precio único para el bioetanol, tanto de maíz como de caña de azúcar cuyo precio es de 59,35 el litro puesto en planta productora. Ese valor se actualizaría según el aumento de la nafta de YPF en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, explicó a Tranquera Abierta el representante de la etanolera ACABio, Víctor Accastello.
El directivo destacó así que se cumplió con eliminar la posibilidad de bajar el corte para el etanol de maíz, algo que había dejado abierto la ley del Congreso. Es que se había facultado a Energía a bajar del 6% al 3% el aporte de este sector en la matriz de los combustibles si el precio del maíz se disparaba e impactaba en el valor final del litro producido y finalmente en los surtidores de las estaciones de servicio. Como “se ató” el precio de la producción de maíz con la de caña en un único precio, esa posibilidad inicial se eliminó.
“Livianito”
“Es una noticia buena por un lado porque refrenda el precio único y siempre la cámara de bioetanol de maíz tuvo esa postura porque es un mismo producto para un mismo destino que es el corte de nafta. No habría motivo para diferenciar precios cuando históricamente el de maíz se pagó igual o menos que el de caña. En este caso se igualan y se mantiene el E12 (el corte al 12% que se alcanza por el aporte igualitario del 6% de caña y maíz), que establecía también aquella Resolución 852”, dijo Accastello.
“Es un decreto liviano, un decreto light. Y hay algún articulado donde la autoridad de aplicación se toma 180 días para reglamentar materias como seguridad de las plantas, calidad y registración para entrega a las petroleras. Pero en la esencia se respeta ya lo escrito en la Resolución 852, esta vez con un decreto”, reiteró el directivo de ACABio.
El etanol de maíz queda unificado en su valor con el de caña y a su vez depende de la actualización de precios de las naftas, ¿eso es positivo?
Ese es un riesgo, tal vez el mayor riesgo. Porque ante un eventual congelamiento o atraso en el precio de las naftas con costos en las plantas industriales en alza, como el maíz por precio internacional o tipo de cambio, o el gas, y otras materias primas, podría constituirse en una dificultad. Todo a su vez en el marco de un proceso de inflación general como el que vivimos. Si no hay ajuste en el precio de la nafta puede ser que se evapore la escasa rentabilidad que tenemos hoy con el precio a $59,35. Hoy es mínima, en dos o tres meses, si no hay modificaciones, y con inflación mediante más lo que pasa en el mundo en materia de energía que finalmente llega, puede implicar que eso se revierta. Tenemos hasta fin de año con el sector que puede aguantar ese $59,35; pero creo que con el precio del petróleo en alza Argentina va a tener que tocar algo.
¿Si suben las naftas, en igual porcentaje subirá el etanol?
Así lo establece la Resolución 852 y lo ratifica el decreto de esta semana. Sería una actualización mensual y al mismo ritmo que las naftas YPF de CABA. Es razonable es que vayamos al ritmo de las naftas porque además somos parte del 12% de lo que hay hoy en el surtidor. De todos modos, la ley nueva prevé una fórmula de precio.
Eso tampoco se reglamentó...
Claro, un decreto reglamentario debería haber legislado sobre esta fórmula, darle mayor precisión porque está bastante vaga su definición. Por eso insisto en que es un decreto livianito como para ganar tiempo, para salir de alguna encrucijada de corto plazo. Pero a la larga debería haber un decreto reglamentario para poner letra fina a la ley 26740.
¿Cómo es la situación productiva hoy de las empresas tras la fuerte caída por la pandemia?
Hoy la producción está a niveles de prepandemia. El volúmen demandado por las petroleras es alto, primero porque hay movimiento en el país, aunque el nivel de actividad aún no llegó al de prepandemia. Sí el menor uso del transporte público por cuestiones sanitarias está haciendo que el auto particular naftero se use mucho más. Eso hace que la demanda sea alta. Pero además el precio del etanol para las petroleras es muy conveniente. Incluso puede haber regiones del país en donde se esté cortando con algo más del E12. Por eso las plantas están a plena producción en este momento.
En el caso de ACABio, ¿sigue exportando?
Hicimos algún nuevo embarque a Europa bajo el concepto de etanol sustentable que es lo que permiten, lo que implica certificar de punta a punta el proceso, desde que el productor siembra la semilla del maíz hasta que el biocombustible llega al punto de corte en Europa. Demostramos a través de normativas europeas que toda la huella del etanol ahorra un 74% de emisiones de gases de efecto invernadero y por eso pudimos entrar al mercado europeo, que es muy importante, va a seguir creciendo y que hoy tiene además precios muy interesantes. Pero primero hay que abastecer la demanda interna, que es nuestra obligación.
¿Finalizó la ampliación de ACABio?
Se está terminando la última parada para pasar a una producción de 270 mil metros cúbicos al año, lo que implica un crecimiento del 60% y ahí habrá remanente exportable para Europa y eventualmente Brasil. Y habrá que explorar otros mercados. Argentina está para exportar más porque tiene plantas muy competitivas como las de Córdoba: ACABio, ProMaíz y Bio4.
¿Está el sector para seguir creciendo?
La industria tiene la curva de aprendizaje hecha y hoy está para cubrir un E15. Habría que ver cómo evoluciona la nueva ley en lo que hace a sustitución de importaciones de naftas. Argentina en años normales importa unos 400 mil metros cúbicos al año, es decir como 3 plantas de Bio4. Hay capacidad para crecer en el corte y ni hablar si vamos a mayores cortes, porque la ley no lo impide a eso. Pero para eso sería necesario un decreto reglamentario con letra fina para el precio y un volúmen mínimo, condiciones en donde se vea mayor seguridad jurídica. Ampliar plantas apuntando al mercado de exportación es riesgoso. Hoy la letra que rige no es suficiente para hundir nuevas inversiones en Argentina.

