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Golpe severo: casi la mitad de la pérdida nacional por chicharrita se da en Córdoba

La Bolsa rosarina dio a conocer esta semana que la estimación de cosecha de maíz bajó de 57 a 50,5 millones de toneladas

El impacto del spiroplasma en la provincia promete ser histórico, según las últimas estimaciones de cosecha publicadas por la Bolsa de Comercio de Rosario. De acuerdo a ese informe, la cosecha nacional no será de 57 millones de toneladas de maíz como estaba previsto un mes atrás, sino que rondará las 50,5 millones de toneladas. Buena parte de ese recorte, la entidad se lo adjudica a Córdoba.

Hace un mes, en la estimación previa, la provincia tenía una proyección de 20,58 millones de toneladas de maíz mientras que ahora ese cálculo fue recortado a 17,93 millones. La pérdida sería de 2,65 millones de toneladas al menos hasta acá. Son casi 90 mil fletes que no se van a realizar por el efecto de la chicharrita.

De acuerdo a los primeros informes de áreas, el principal daño se concentraría en el norte y noreste provincial, aunque la presencia del insecto se detectó en casi toda la provincia.

De un potencial rebote ante la recuperación hídrica en los maíces tardíos y mejores rindes del temprano a una fuerte caída productiva por respecto de la anterior estimación. La responsable de ese recorrido es la chicharrita, que actúa como vector de una bacteria asociada al cereal, el spiroplasma. De marzo a abril, la estimación de producción pasó de 57 a 50,5 Mt.

Sorprendidos, desde la Bolsa advirtieron que es la primera vez desde que se efectúan estimaciones que se observa un daño tan importante por un factor no climático. “De hecho hace justo un año, que se recortaban, de un mes para otro, 3 millones de toneladas por la ola de calor de marzo 2023. El impacto que está teniendo la expansión territorial de esta plaga y la enfermedad que transmite duplica ese tonelaje y no es factible evaluar hasta cuánto puede terminar restándole al ciclo maicero 2023/24”, alertó.

El fenómeno sigue expandiéndose y evolucionando, exhibiendo fuertes síntomas en áreas lejanas de las zonas endémicas; tal el caso del centro del país. Esta enfermedad puso a la producción de maíz en jaque, ya que Argentina pasó a sembrar en forma tardía el 65% del área total cultivada debido a los problemas de falta de agua.

Hace un mes esta campaña maicera tenía potencial de mejora respecto de la campaña precedente y, con la cosecha del maíz temprano mostrando mejores resultados, parecía poder superar con creces el anterior record productivo de 52 millones de toneladas (2020/21) con los 57 millones que se estimaron en marzo.

“Al presente se estima una cosecha de 50,5 millones de toneladas, a partir de un rinde promedio nacional de 70,4 quintales por hectárea (6,5 quintales menos) y 225.000 hectáreas que se restan del área destinada a la cosecha del grano debido al efecto de la enfermedad. Con este número, la cosecha 2023/24 estaría en el quinto lugar entre las mejores producciones de maíz de Argentina, superando en 14,5 millones de toneladas al malogrado ciclo anterior.

Hace un mes, durante el último reporte sobre evolución de los cultivos, se alertaba de la enfermedad, pero el alto nivel poblacional del vector, la chicharrita, es inédito incluso en las provincias en donde esta plaga lleva años instalada. “El nivel de evolución que se observa semana a semana en los cultivos desconcierta”, sintetizaron en la Bolsa rosarina.

Entre las provincias, Chaco es probablemente la más afectada: hasta hace un mes allí se esperaban buenos resultados. Más allá de los reiterados controles (hasta cinco aplicaciones) y la puesta en práctica de todos los protocolos habituales que se realizan para minimizar el impacto de la plaga, que suele estar en el orden del 5% de daño, en este año el daño se disparó. Hay localidades puntuales, como Gancedo, dónde se está dando por perdida entre el 50% al 70% del área sembrada. De lo que se está cosechando en forma adelantada, porque las cañas se quiebran y las mazorcas caen, los rindes oscilan entre 25 y 35 quintales por hectárea, siendo en muchos casos lotes de alta tecnología. Es un escenario provincial sumamente crítico, donde se están estimando algo más de 100.000 hectáreas perdidas y un rinde de promedio 33 quintales.

La situación es un poco mejor en Santiago del Estero, pero también es grave: lotes muy afectados en general y expectativas de 20 a 60 quintales. Por otra parte, los mejores lotes están "cayéndose" por lo que se va a adelantar la trilla y cosechar en húmedo en algunos campos. Se tiene en cuenta una importante pérdida de área y un rinde provincial de 42 quintales.

Otras dos provincias afectadas del norte argentino son Salta y Tucumán.

También hay daños de importancia en el centro y norte de Córdoba y Santa Fe, áreas que un mes atrás se consideraban con posibilidades de muy buenos rindes. “En la presente estimación se está tomando en cuenta un nivel de daño en esas áreas que descuenta 10 qq/ha al área conjunta del temprano con el tardío. Sin embargo, ingenieros y productores señalan que, aun dependiendo de la fecha de siembra, del híbrido y del número de aplicaciones, en general más del 70% de los cuadros están afectados y muestran graves síntomas. La situación empeora semana a semana”, remarcó la Bolsa.