Bovo llegó a la Provincia en diciembre de 2017 como vicepresidente de la Agencia Córdoba Cultura. Se ubicó detrás de la titular del área, la villamariense Nora Bedano. Pero su trayectoria política lleva casi dos décadas.
Llegó al Municipio de Villa María de la mano de Eduardo Accastello y con el paso de los años se convirtió en uno de los hombres de extrema confianza del exintendente.
A pesar de las presiones internas, Martín Gill lo sostuvo en el cargo y en diciembre de 2017 lo llamó Schiaretti para que trabaje junto a Bedano en la Agencia Córdoba Cultura.
Sin dudas que la solvencia en la organización del Festival de Peñas, que fue recuperado tras malas gestiones de Alfiz Producciones, le valió el respaldo del actual intendente, a pesar de las críticas internas.
En los dos últimos años, Bovo no sólo desempeñó sus cargos, el provincial y el municipal, sino que además se ganó la confianza del intendente y del gobernador.
De los cinco días de la semana, la mitad la ocupa en Villa María y la otra mitad en la provincia. Además es docente universitario en la Universidad Nacional.