El MetLife Stadium de New Jersey fue escenario de uno de los partidos más atractivos de la primera fecha del Mundial: Brasil y Marruecos igualaron 1-1 en un encuentro que tuvo a los africanos como protagonistas durante gran parte del primer tiempo.
Marruecos impuso condiciones desde el arranque. Las subidas constantes de los laterales Achraf Hakimi y Mazraoui generaron problemas a una Canarinha que tardó en despertar. A los 20 minutos llegó el premio para los africanos: Saibari, delantero del PSV, recibió un pase de Brahim Díaz y definió sin chances para Alisson para poner el 1-0.
La reacción brasileña llegó diez minutos después. Vinícius pescó un rebote dentro del área, amago mediante, y sacó un derechazo que terminó en el fondo de la red para establecer el 1-1, cifra con la que se llegó al descanso.
El contexto de ambas selecciones
Brasil llega al torneo con más dudas que certezas. Las Eliminatorias Sudamericanas dejaron interrogantes sobre el nivel del equipo conducido por Carlo Ancelotti, y la situación de Neymar complica aún más el panorama: el astro lleva semanas sin entrenar con normalidad por una lesión de grado II en el gemelo derecho, lo que puso en duda su presencia desde el inicio.
La Canarinha carga además con el peso de 24 años sin disputar una final mundialista. Desde la consagración en Corea-Japón 2002, fue eliminada en cuartos de final en cuatro ocasiones y sufrió la histórica goleada de 7-1 ante Alemania en 2014, siendo local.
Marruecos, en cambio, llega con la confianza intacta. En Qatar 2022 se convirtió en la primera selección africana en alcanzar las semifinales de un Mundial, y este año llegó a la final de la Copa de África, título que la Confederación Africana le otorgó tras la final ante Senegal.
Las formaciones confirmadas fueron: Brasil con Alisson; Ibañez, Marquinhos, Gabriel y Santos; Casemiro y Guimarães; Raphinha, Paquetá, Vinícius e Igor Thiago. Marruecos salió con Bono; Achraf, Riad, Diop y Mazraoui; Bouaddi, El Aynaoui y Ounahi; Brahim, Saibari y El Khannouss. El árbitro del encuentro fue el esloveno Slavko Vincic.

