El actual brote de coronavirus que padece Río Cuarto tendrá una duración de entre 6 y 7 semanas, según manifestó el exministro de Salud Francisco Fortuna. Después de ese lapso podrían contenerse los contagios, aunque también depende de la magnitud que alcance la situación y de las medidas que vayan tomándose para combatirla.
Fortuna, que hasta diciembre del año pasado fue ministro de Salud y que actualmente participa de los encuentros del COE Central, indicó que el crecimiento de casos en la provincia era esperable, si se tiene en cuenta la realidad epidemiológica del Gran Buenos Aires y la dispersión de casos al resto del país.
“El factor fundamental de la situación actual en la provincia ha sido la dispersión del virus a través de las rutas que salen desde Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Después han influido también fuertemente las reuniones sociales en las provincias y, particularmente, en la nuestra. Ha sido un factor importante el hecho de la diseminación a través de las reuniones sociales”, dijo Fortuna.
Y agregó: “En la provincia venimos trabajando en un concepto: atender focalizadamente los brotes, tratando de generar estos corredores sanitarios que se han generado, como por ejemplo el de Río Cuarto. Estamos llevando adelante estas tareas para tratar de convivir con los brotes, tratando de focalizar la atención de estos brotes y pidiendo la colaboración y la participación activa de los gobiernos municipales, con la tarea de apoyo por parte del COE provincial y los COE regionales”, precisó el exministro en declaraciones al programa Mensaje Directo, que se emite por Somos Río Cuarto y Quatro TV.
- Usted habla de la estrategia focalizada en Córdoba. Mucha gente se pregunta por qué la provincia en general y Río Cuarto en particular no vuelven de fase. Algunas localidades, por ejemplo Moldes, retrocedieron a fase 1.
- Depende por supuesto del tamaño de la localidad. Digamos que lo más eficiente, cuando se está en presencia de un brote, es elaborar el árbol epidemiológico que permite identificar a las personas enfermas, a sus contactos estrechos y los segundos contactos. Así podemos seguir el rastro del virus, cómo se va diseminando. Además de eso, que es muy importante, viene el aislamiento de ese grupo de personas que están con la infección y la necesidad de disminuir la circulación en esa localidad. Cuando son localidades pequeñas las medidas a veces pueden ser un poco más restrictivas. Para tenerlo en claro, la contención de un brote tiene de piso una necesidad de seis semanas, que son tres ciclos de la enfermedad. Cada 14 días es un ciclo en el que se puede evaluar el comienzo y el final de la enfermedad cuando la evolución es más o menos normal. Se necesitan tres ciclos para lograr contener un brote y a veces algo más de tiempo. Depende de la dimensión del conglomerado.
- ¿Quiere decir que Río Cuarto tiene entonces una perspectiva de seis semanas para lograr contener el brote?
- Es así un poco lo que la experiencia nos ha dicho y nos pone de manifiesto. Yo vivo en Oncativo. En ese aspecto, nosotros estamos cursando ya desde el 20 de julio a esta fecha, finales de agosto, y efectivamente son por lo menos seis o siete semanas que se requieren para poder contener un brote, siempre dependiendo de la magnitud del brote y del tamaño de la comunidad. Hay que ser objetivos. ¿Cuánto tiempo va a durar la pandemia en el mundo y en Argentina? Nadie lo sabe. Tampoco hay que especular mucho. Ya no importa tanto cuándo va a ser el pico como que los dispositivos sanitarios y las jurisdicciones puedan ir coordinando acciones y prepararse para convivir con el virus desde el punto de vista comunitario, familiar e individual. Así se podrá mantener la actividad productiva de la comunidad, el comercio, el esparcimiento, la actividad que hace a la vida y nos podremos manejar con la mayor libertad posible teniendo en cuenta las medidas de bioseguridad. Es la dinámica que hay que desarrollar hasta que contemos con la vacuna y con la medicación específica. Hay que ir adaptándose.

