Los “riders” de Pedidos Ya comenzaron a circular en la ciudad desde mediados de la semana pasada. Montados en bicicletas, se los identifica por el color rojo de las cajas térmicas que llevan en la espalda. También hay quienes hacen el mismo trabajo en moto.
Tanto ésta como el resto de las plataformas digitales, conectan a los usuarios con locales de venta de comida para llevar, a través de una aplicación de teléfono. La firma uruguaya, nacida en 2009 en Montevideo (Uruguay), hoy está en presente en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Panamá y Paraguay.
La aplicación permite al usuario visualizar diferentes ofertas de comida de acuerdo a su ubicación, en base a lo cual puede realizar un pedido y pagar la compra más los gastos de envío con tarjetas. También lo habilita a puntuar el servicio del cadete y del negocio. Todo, a través del celular.
Contexto adverso
Como si fuera poco, el arribo de las nuevas modalidades de delivery a la ciudad se da en un contexto de recesión y de baja en el consumo, con lo cual se potencia la competencia por el trabajo.
“La gente usa menos los cadetes para ahorrarse algo de plata, y por eso tenemos menos trabajo”, señaló Mauro Mañez, uno de los cadetes que ayer hablaron con la prensa.
Lo hicieron para reclamar que la Municipalidad establezca regulaciones para la nueva actividad, pero también un reconocimiento para su trabajo.
Fernando y Gonzalo Torres aseguran que los repartidores de plataformas como Pedidos Ya no tienen prácticamente ningún control de parte de la Municipalidad, mientras que a ellos sí les exigen libreta sanitaria, seguro y otros ítems que representan costos y que son afrontados por los cadetes.
Además de que se benefician del vacío normativo -Río Cuarto no tiene regulación para las aplicaciones de reparto-, los cadetes entienden que también suponen una competencia desleal por los precios que le ofrecen al consumidor.
En este sentido, un encargo a través de la plataforma Pedidos Ya cuesta desde 42 pesos, mientras que el mínimo que cobra un cadete ronda los 60 pesos. Es decir que las tarifas que se consiguen vía app están un 30 por ciento por debajo de las del sistema de reparto convencional.
Un dato adicional que aporta al conflicto es que los dos sistemas de reparto compiten en las entregas de los comercios gastronómicos.
Pedidos Ya trabaja exclusivamente en ese rubro, mientras que los cadetes encuentran allí su negocio más fuerte: los viajes que pierden unos, los ganan los otros.
Competencia desleal
En términos generales, el reclamo de los cadetes es porque entienden que ahora tienen competencia desleal. Dentro de este marco, aseguran que los trabajadores de plataformas cobran aproximadamente la mitad de los ingresos que generan los cadetes.
En la ciudad hay 12 cadeterías, algunas de ellas con casi 30 años de trayectoria, y los trabajadores estiman que tienen al menos 300 cadetes en actividad.
¿Regulación?
Por otra parte, los cadetes piden ser reconocidos por las autoridades locales, y en este sentido pretenden que el Edecom les otorgue obleas, al igual que los taxis y los remises.
Si bien la ordenanza que regula la actividad de los cadetes convencionales los considera permisionarios, no define a la cadetería como servicio público.
La ordenanza 1.223, del año 2006, aprobada durante la gestión del intendente Rins, crea un padrón de cadetes, que necesitan licencia y que deben pagar un canon mensual al Municipio.
También determina que deben ser previamente habilitados por la Subsecretaría de Gobierno local, y que el órgano de aplicación y control de la actividad de cadetería es el Edecom. Además, fija las tarifas de referencia.
Sin embargo, en la práctica, muchos de los artículos de la normativa vigente nunca se aplicaron.
Dentro del marco del reclamo por la competencia desleal de las plataformas, los trabajadores buscan que las autoridades municipales convoquen a todos los trabajadores para discutir sobre la actividad.
En este sentido, indicaron que tiempo atrás tuvieron una reunión con el intendente Llamosas y que vienen hablando con el vicepresidente del Edecom, Gastón Maldonado, para revisar la ordenanza vigente.
Finalmente, los cadetes ya están sometidos a la precarización laboral, dado que tienen que hacer frente al pago de seguro, gastos de combustible y cuota a la cadetería -por este concepto, les descuentan un 20 por ciento de cada viaje. Si bien prácticamente ninguno está bajo relación de dependencia, las cadeterías fijan la tarifa.