Las imágenes de tractores enterrados en medio de caminos rurales con sus trenes delanteros bajo tierra, profundas cárcavas provocadas por el escurrimiento veloz y caudaloso del agua, fueron un muestrario de lo que luego se tradujo en severos inconvenientes para entrar y salir de los campos, ya sea de forma particular o con maquinaria más pesada. Fue el resultado de las últimas lluvias, especialmente de las últimas dos semanas y en un cuadrante ubicado especialmente entre La Gilda y Holmberg, y en el que no faltaron algunas miradas hacia la obra de la autovía a la hora de buscar posibles razones que hayan contribuido a un fenómeno extraordinario.
El evento fue analizado por funcionarios de distintas áreas de la Provincia que se acercaron a compartir un encuentro con productores de la zona que reclamaron soluciones urgentes para garantizar el acceso, y de fondo para que a futuro no se vuelvan a repetir circunstancias de este tipo. Sin embargo algo quedó claro y fue el secretario de Agricultura, Marcos Blanda, el encargado de remarcarlo: “Nos tenemos que acostumbrar a que estos eventos ocurran de manera más frecuente”, dijo, al tiempo que garantizó todos los esfuerzos de la Provincia para tratar de morigerar los efectos.
A lo largo de la reunión, que se llevó adelante en la sede de la Sociedad Rural de Río Cuarto, con la presencia del presidente de la entidad Heraldo Moyetta, los funcionarios, especialmente del área de Recursos Hídricos, insistieron en una serie de intervenciones que comenzarán a realizarse para mitigar los daños a futuro y poder “conducir de mejor manera” la corriente de agua por la zona. Muchos de los productores presentes insistieron en señalar que estos eventos se llevan parte de los campos y su costo.

