El ingenio en el campo cordobés no tiene límites. En el último tramo de la cosecha gruesa, Joel Príncipe puso a trabajar la creatividad e implementó un dispositivo "manos libres" para la trilla de maíz.
"No es que ande sola, hay que estar arriba vigilándola, todavia lo estoy desarrollando, estoy experimentando", aclaró Joel en Buen Día Río Cuarto. Señaló que además depende de que el cultivo esté bien sembrado, para que los sensores colocados en el maicero puedan funcionar correctamente.
Príncipe explicó que el inventó consistió en la aplicación de un sistema en el cabezal de la máquina para corregir su dirección según de que lado pegue la planta.
"Yo lo hice para una comodidad mia, pero son muchas las cosas que favorece no solamente tomarse un mate, por ejemplo si yo quiero saber cómo sale el cereal en la tolva entonces abro la puerta un ratito y sé que la máquina va a seguir sola", describió el joven, alumno de la escuela técnica Salesiana San Ambrosio.
"Yo lo hice para una comodidad mia, pero son muchas las cosas que favorece no solamente tomarse un mate, por ejemplo si yo quiero saber cómo sale el cereal en la tolva entonces abro la puerta un ratito y sé que la máquina va a seguir sola", describió el joven, alumno de la escuela técnica Salesiana San Ambrosio.

