La obra que unió a dos municipios con banderas políticas diferentes
El radical Fernando Gramaglia (Alcira Gigena) y el justicialista Néstor Zunino (Elena) coordinaron esfuerzos para lograr la restauración del antiguo templo. Ahora, apuestan al uso y la preservación
La restauración del histórico templo no sólo trajo alegría a la feligresía de una vasta región, sino que a la vez demostró que es posible dejar de lado banderas políticas diferentes para aunar esfuerzos por un bien común.
Y así lo reflejaron en sus declaraciones los intendentes de Alcira Gigena, Fernando Gramaglia (UCR), y de Elena, Néstor Zunino (UpC), quienes renovaron el compromiso de seguir trabajando juntos luego de conseguir levantar el abandonado templo.
“La Capilla de Tegua es la edificiación de mayor valor histórico y cultural de la zona. Muchos alcirenses tienen a sus seres queridos en el cementerio que tiene a su lado”, dijo Gramaglia.
Para agregar: “Quedó demostrado que el egoísmo hizo que esta capilla por muchos años corriera riesgo de caerse y hoy le demostramos a mucha gente que dos intendentes de signos políticamente distintos tuvimos la grandeza de trabajar en conjunto para ustedes, para que este monumento no se cayera”.
En su discurso, Gramaglia destacó la acción del gobernador Juan Schiaretti, quien atendió en persona un antiguo reclamo.
“Agradecemos al señor gobernador que haya tomado en persona el reclamo de mucha gente durante muchos años. Sin usted, hubiera sido muy difícil la posibilidad de que hoy estemos viviendo esta fiesta”, manifestó el intedente de Alcira Gigena.
Para añadir: “Mucha gente de los dos pueblos tiene un sentido de pertenencia, de apropiación. Vamos a trabajar entre todos para que este monumento histórico verdaderamente sea un ícono de la cultura de la provincia”.
Rápida intervención
Zunino resaltó la celeridad de las gestiones y la concreción de obras al destacar que en menos de 8 meses de ejecución se transformaron en una realidad.
“Más de tres siglos de historia nos están contemplando hoy. Sobre todas las cosas, queremos darle nuestro reconocimiento al señor gobernador, porque gracias a su gestión este monumento hoy está de pie, como en su mejor momento de esplendor. Hace un año y medio que comenzamos estas gestiones con el gobierno provincial y la respuesta la tenemos hoy. En junio del año pasado se estaban iniciando las obras de restauración, a través de la Agencia Córdoba Turismo que preside Julio Bañuelos”, precisó el intendente Zunino.
Y agregó: “Formamos un matrimonio entre dos municipios y el compromiso de la Provincia es colaborar económicamente para mantener el edificio de manera conjunta. Así, se le puso punto final a una pulseada estéril que no conducía a nada. Lo cómico es que dos intendentes de distintos signos se pusieron de acuerdo pensando en la gente”.
Está previsto que en el predio resida una familia que oficie de cuidadora del patrimonio histórico nacional y que empiece a intensificarse la actividad religiosa para mantener las visitas al lugar.
Y así lo reflejaron en sus declaraciones los intendentes de Alcira Gigena, Fernando Gramaglia (UCR), y de Elena, Néstor Zunino (UpC), quienes renovaron el compromiso de seguir trabajando juntos luego de conseguir levantar el abandonado templo.
“La Capilla de Tegua es la edificiación de mayor valor histórico y cultural de la zona. Muchos alcirenses tienen a sus seres queridos en el cementerio que tiene a su lado”, dijo Gramaglia.
Para agregar: “Quedó demostrado que el egoísmo hizo que esta capilla por muchos años corriera riesgo de caerse y hoy le demostramos a mucha gente que dos intendentes de signos políticamente distintos tuvimos la grandeza de trabajar en conjunto para ustedes, para que este monumento no se cayera”.
En su discurso, Gramaglia destacó la acción del gobernador Juan Schiaretti, quien atendió en persona un antiguo reclamo.
“Agradecemos al señor gobernador que haya tomado en persona el reclamo de mucha gente durante muchos años. Sin usted, hubiera sido muy difícil la posibilidad de que hoy estemos viviendo esta fiesta”, manifestó el intedente de Alcira Gigena.
Para añadir: “Mucha gente de los dos pueblos tiene un sentido de pertenencia, de apropiación. Vamos a trabajar entre todos para que este monumento histórico verdaderamente sea un ícono de la cultura de la provincia”.
Rápida intervención
Zunino resaltó la celeridad de las gestiones y la concreción de obras al destacar que en menos de 8 meses de ejecución se transformaron en una realidad.
“Más de tres siglos de historia nos están contemplando hoy. Sobre todas las cosas, queremos darle nuestro reconocimiento al señor gobernador, porque gracias a su gestión este monumento hoy está de pie, como en su mejor momento de esplendor. Hace un año y medio que comenzamos estas gestiones con el gobierno provincial y la respuesta la tenemos hoy. En junio del año pasado se estaban iniciando las obras de restauración, a través de la Agencia Córdoba Turismo que preside Julio Bañuelos”, precisó el intendente Zunino.
Y agregó: “Formamos un matrimonio entre dos municipios y el compromiso de la Provincia es colaborar económicamente para mantener el edificio de manera conjunta. Así, se le puso punto final a una pulseada estéril que no conducía a nada. Lo cómico es que dos intendentes de distintos signos se pusieron de acuerdo pensando en la gente”.
Está previsto que en el predio resida una familia que oficie de cuidadora del patrimonio histórico nacional y que empiece a intensificarse la actividad religiosa para mantener las visitas al lugar.
J.B.