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Tras décadas de abandono, recuperó su esplendor la Capilla de Tegua

El gobernador Schiaretti encabezó el acto inaugural de la restauración luego de una ceremonia religiosa presidida por el obispo Uriona. Unas 1.500 personas formaron parte del evento de presentación de obras
 
Con el incesante sonar de una de las tres campanas originales del histórico edificio religioso, quedó inaugurada ayer la obra de restauración de la Capilla Nuestra Señora del Rosario de Tegua, en una ceremonia que fue encabezada por el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti.

Prolongadas caravanas de vehículos surcaron desde temprano los distintos caminos rurales que confluyen en este monumento recuperado, a lo que se sumaron delegaciones gauchas y peregrinos que no quisieron perderse semejante celebración.

El obispo de la Diócesis de Río Cuarto, monseñor Adolfo Uriona, encabezó la ceremonia religiosa previo al acto protocolar y acompañado por su par de Cruz del Eje, monseñor Ricardo Araya. 

En su homilía, Uriona destacó las gestiones mancomunadas de los municipios de Elena y Alcira Gigena, desde donde lograron captar la atención del gobierno de la provincia para la recuperación del templo. Además, trazó un balance de la historia del edificio religioso, destacando el valor y la importancia que tuvo para los vecinos del lugar.

“Este evento es un reconocimiento a las raíces de nuestra historia que estuvieron marcadas por la fe. La familia Fernández Montiel construyó la Capilla (1746) y luego pasó a la familia Molina como capilla privada. Fue atendida por los sacerdotes de la diócesis de Córdoba del Tucumán y, durante un tiempo, por los padres franciscanos que evangelizaron nuestra zona. Durante un período fue hasta viceparroquia”, señaló Uriona.

Para agregar: “La familia quiso dedicarla a la Virgen María, la Madre del Salvador, que lo acompañó en su encarnación y redención y que queda expresado en los Misterios del Santo Rosario.

Hemos leído la página del Evangelio en que el Señor, antes de morir, nos entrega a su Madre como Madre nuestra. Es el momento más dramático y culminante de la vida de Jesús, su agonía final. Allí quiso mostrarnos su inmenso amor dándonos lo más precioso que tenía: su Madre”.

La historia, viva

Pareció adrede. Descender de la moderna autovía para transitar 12 kilómetros de camino guadaloso, acentuado por la temible sequía, permitió aventurarnos a imaginar el protagonismo que tuvo el edificio religioso en sus tiempos de esplendor. Un verdadero hito enclavado sobre una tímida serranía que acumula en su haber más de 300 años de historia.

Y la convocatoria que tuvo la ceremonia inaugural de las obras de restauración puso en evidencia tal protagonismo. El propio jefe de la Departamental Río Cuarto, comisario mayor Pedro Díaz, estimaba en 1.500 la cantidad de asistentes al anhelado evento.

En el acto central, hicieron uso de la palabra los intendentes de Alcira Gigena (Fernando Gramaglia) y de Elena (Néstor Zunino), quienes coincidieron en resaltar que se puede trabajar por un mismo bien común dejando de lado las diferencias políticas de los partidos que representan (ver página 20). Asimismo, el discurso central estuvo a cargo del gobernador Juan Schiaretti, quien destacó el valor del templo religioso. 

“Córdoba ha recuperado un Patrimonio Histórico Nacional, un tesoro: la primera capilla de todo el sur cordobés. Y es una gran alegría que nuestro gobierno haya podido restaurar este monumento que es expresión de la idiosincrasia y de los inicios de la provincia, clave en nuestra historia”, expresó.

Schiaretti llegó acompañado por una comitiva de funcionarios conformada por el legislador provincial Carlos Gutiérrez, el presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Julio Bañuelos; la presidenta de la Agencia Córdoba Cultura, Nora Bedano; y el secretario de Comunicaciones y Conectividad de Córdoba, Manuel Calvo, entre otros. 

Intervención

Las tareas financiadas por el gobierno de la provincia de Córdoba demandaron una inversión del orden de 4.392.651 pesos. 

Entre los trabajos efectuados se enumera la consolidación de la estructura, principalmente en la zona del nártex, donde se realizó la reconstrucción de una porción del muro imafronte, del techo, y el refuerzo estructural de la arquería de fachada. También la consolidación y restitución de la espadaña, se reinstaló una de las tres campanas, se reconstruyeron revoques, y se recuperaron las cubiertas de techo del templo y de las dependencias.

En el interior, se restauraron el altar y el retablo de madera, como así también las aberturas de madera y elementos de herrería. Se construyeron nuevos ambientes en las dependencias parroquiales, se instaló un sistema de generación autónoma de electricidad mediante paneles fotovoltaicos, se materializaron nuevas instalaciones eléctricas y sanitarias, tareas de pintura y arreglos de jardinería, entre otras intervenciones. 
Javier Borghi

jborghi@puntal.com.ar