La madre de Izan Aguirre, el nene de 6 años hallado muerto en una vivienda de San Justo, fue trasladada este sábado a una cárcel de mujeres en la ciudad de Santa Fe. R. M., de 22 años, dejó el hospital Mira y López y quedó alojada en la Unidad 4, Instituto de Recuperación de Mujeres, mientras la investigación judicial avanza y se aguarda la realización de la audiencia imputativa.
Traslado a la Unidad 4
La joven había quedado detenida el miércoles, cuando la Policía llegó al domicilio ubicado en inmediaciones de la calle Sylvestre Begnis, entre Pedro Millán y la cortada 27, y encontró al niño sin vida. En ese momento, R. M. estaba junto al cuerpo de Izan y quedó a disposición de la Justicia.
Las evaluaciones y la autopsia
El traslado a la unidad penitenciaria se concretó tras varios días de asistencia médica y una serie de evaluaciones psicológicas y psiquiátricas. El fiscal regional Jorge Nessier explicó que los primeros exámenes llevaron a los profesionales a recomendar una evaluación más profunda, con el objetivo de establecer cuál era el estado de la acusada al momento de los hechos.
La autopsia realizada en la morgue judicial de Santa Fe determinó que Izan murió por asfixia. Aún restan estudios complementarios para precisar el mecanismo exacto de la muerte; entre las hipótesis que manejan los investigadores figuran un posible ahorcamiento o ahogamiento.
La Fiscalía trabaja en reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda durante las últimas horas de vida del niño. Para eso analiza distintos elementos secuestrados en la casa: teléfonos, una notebook, ropa de cama y muestras biológicas.
El testimonio del abuelo
Uno de los testimonios que más llamó la atención en la causa fue el del abuelo de Izan, identificado como Juan. El hombre relató que ingresó por la fuerza a la vivienda ante la falta de respuestas y encontró al niño debajo de un almohadón. Según su relato, su hija estaba en un estado de profunda confusión y, cuando le preguntó qué había pasado, ella respondió que Izan "tenía el diablo adentro" y también hizo referencias a un "almohadón sagrado".
Ella no era ella. Parecía otra persona.
El abuelo también aseguró que nunca había presenciado episodios de violencia entre la mujer y su hijo, negó que su hija tuviera problemas de consumo de drogas y sostuvo que no existían antecedentes de maltrato hacia el nene.
La principal hipótesis de los investigadores apunta a la madre. El fiscal Nessier había señalado que, de acuerdo con las primeras actuaciones, la responsabilidad por la muerte del niño "parecería recaer" sobre ella, aunque la causa continúa abierta y se aguardan nuevas pericias.

