Innovación Carolina Benito | AERCA | Villa María

Carolina Benito, la primera mujer al frente de una entidad empresaria casi centenaria

La flamante presidenta de Aerca, la poderosa entidad villamariense, surgió de unas de las empresas tradicionales de la ciudad. Es experta en comercio exterior y analiza para I+I el difícil contexto económico, los principales desafíos y asegura que hay esperanza en que pronto haya una salida

Su apellido es sinónimo de tradición empresaria en Villa María. Pero desde marzo, su nombre quedará marcado como el de la primera mujer en presidir la poderosa Aerca, la entidad que cumplió 93 años y forjó una referencia para el mundo de los negocios. Carolina Benito, cuarta generación en la firma familiar Aldo Benito e Hijos, tomó las riendas de la institución empresaria en un momento de máxima turbulencia, con fuerte caída de actividad económica, niveles de inflación de dos dígitos mensuales y un horizonte que ofrece escasa claridad. Pero igual se muestra esperanzada y asegura que puede haber una salida y que con ese norte trabajan las pymes todos los días.

En diálogo con I+I CBA, la dirigente recuerda que su historia en Aerca comienza hace muchos años. “Estoy vinculada con la institución desde que realicé una pasantía, cuando terminé de estudiar en la universidad. Desde ahí me empecé a vincular desde diferentes ámbitos, hace más de 15 años”, apunta.

¿Cómo fue ese paso de la universidad a la institución?

Soy licenciada en Comercio Internacional y la pasantía consistía en formar parte del equipo de la Cámara de Comercio Exterior de Aerca porque además era el primer año en que se iba a realizar una ronda de negocios internacional. Esa fue mi primera experiencia con la institución. Después me vinculé ya desde el lado dirigencial representando a la empresa de mi familia que es Aldo Benito e Hijos. Ingresé ya en la Cámara de Comercio Exterior de Aerca, fui luego presidenta de esa Cámara durante 6 años y en ese momento me tocó ser directora de la Agencia ProCórdoba. Por lo cual mi vínculo inicial con Aerca fue por el lado del comercio exterior.

Después de finalizar la carrera, tu vida estuvo siempre vinculada a Aerca…

Claro. Sí, Aerca fue un poco mi espacio donde pude explotar el lado profesional del comercio exterior. En la empresa de mi familia todavía no teníamos desarrollada esa área de internacionalización o de importación/exportación. Por eso, ese era mi ámbito donde podía aportar conocimiento y también adquirir experiencia, porque en realidad la vinculación que se genera participando en instituciones como estas es inmensa. Por eso para mi siempre fue un gusto estar y formar parte de Aerca.

En paralelo trabajás para la empresa familiar…

Sí, sí, claro, trabajo para la empresa de la familia, que también tiene 66 años de trayectoria en Villa María.

Una historia para sostener…

Sí, sí. Formo parte de la cuarta generación de la empresa que fue fundada por mis bisabuelos cuando llegaron al país. Después siguieron abuelos, padres, tíos y ahora estamos con mis primos y hermanos, cada uno en sectores diferentes y tratando de diversificar para que todos podamos tener un espacio donde desarrollarnos. Hace poco que estamos explotando un proyecto que traíamos desde hace muchos años que es el de una bodega en las sierras de Córdoba que se llama Finca Familia Benito.

¿Cómo marcha ese proyecto?

El año pasado ya lanzamos al mercado el primer vino y ahora estamos trabajando para generar un espacio y hacer turismo receptivo.

¿Dónde está la finca?

En el Valle de Calamuchita, en el Cerro Pelado.

¿Cuántas hectáreas hay sembradas?

Hay 3,5 hectáreas plantadas con vid, pero después es un campo grande con montañas, caminos, arroyos, cascadas, un lugar muy lindo. Ideal para combinar vino y turismo. En Córdoba hay todo un movimiento muy interesante con Caminos del Vino que está conformado por varias bodegas que estamos en distintos lugares y se organizan eventos.

Volvamos a Aerca, cómo imaginás los desafíos al asumir en un contexto complejo desde lo económico…

Aerca es una institución consolidada y que viene trabajando de manera coordinada con otras instituciones en la provincia. En ese sentido venimos también trabajando con dirigentes dentro de esas instituciones que son provinciales o nacionales. El desafío que nos planteamos es tratar de aunar esfuerzos, posiciones, especialmente de todo el sector productivo. Aerca es una entidad de representación multisectorial y que nos pone frente a distintas problemáticas y que en muchos casos son contrapuestas; lo que necesita uno perjudica a otro muchas veces. Por eso el principal desafío es que juntos podamos generar un ámbito en donde todos puedan participar y ser parte de una institución que defiende los derechos de todos sus asociados y que trabaje en conjunto con ellos, con la intención de hacer crecer al sector y contar con una voz unificada y con posibilidad de ser escuchada. Hasta acá tuve la posibilidad de acompañar al anterior presidente como secretaria, por lo que estuve más cerca de la toma de decisiones. Y la verdad que todos los contextos que nos tocaron atravesar fueron difíciles; no recuerdo un contexto de tranquilidad. Por eso, además de programas y planes, hay que tener la capacidad de dar respuestas frente a los cambios en el contexto, que muchas veces uno no los ve venir. De ahí que una de las demandas a la política es que se generen bases y condiciones para evitar todo esto y no tener que estar pensando tanto en la coyuntura y sí en la proyección para que las empresas crezcan, puedan hacer inversiones y vayan para adelante.

Para eso hace falta más estabilidad…

Seguro. Con los asociados que hablamos hay coincidencia de cierta esperanza de que toda esta vorágine y peso sobre la pata productiva se va a ir liberando de a poco. Por eso desde el sector privado seguimos aguantando el ajuste. Porque el ajuste siempre termina pegando más en las pequeñas y medianas empresas. Por eso creo que hay acompañamiento, por la expectativa de que todo el esfuerzo que se está haciendo, dé sus frutos. Ahí también entra que los representantes políticos puedan alcanzar acuerdos, escuchen la voz de las pymes. En Córdoba siempre se trabajó fuerte en la articulación público-privado. Pero ahora que se pusieron sobre la mesa grandes temas que desde las gremiales empresarias hace años que venimos reclamando como las modificaciones o modernización en materia laboral, la presión tributaria, que se pueda avanzar para que el país crezca.

¿Ves avances en ese sentido?

Tenemos la esperanza.

¿Qué temas son los más preocupantes hoy para las empresas; inflación, recesión?

El tema laboral no sólo afecta a las empresas por los costos que se pueden generar y provocar hasta el cierre en algunos casos, sino para la sociedad en su conjunto por la desarticulación entre la oferta y la demanda laboral que no logra encaminarse para reactivar. Se sabe de empresas que necesitan incorporar personal, pero que no avanzan porque termina siendo desventajoso por costos surgidos de conflictos laborales. Es un tema sensible en el que hay que trabajar en serio, evitando colocar al empresario como un ogro. Las empresas necesitan más libertad en el momento de contratar.

Hay una permanente discusión entre los derechos de los trabajadores y un mercado que está planchado desde hace más de una década, sin encontrar una salida…

Eso nos termina afectando a todos. Gran parte del problema de pobreza puede estar vinculado a este tema también. Hay que llegar a un acuerdo, dar ciertas pautas y garantías para que nadie pierda sus derechos; pero generar condiciones para dar más y mejores condiciones para vincularse o desvincularse mediante diferentes herramientas y opciones.

Aldo Benito e Hijos, cuatro generaciones y nuevos negocios

La firma Aldo Benito e Hijos está próxima a completar siete décadas de vida y por allí pasaron ya cuatro generaciones, desde los primeros inmigrantes que se radicaron en Villa María y la fundaron. “La empresa nació con mi bisabuelo inmigrante que se instaló en Villa María. Comenzaron con un negocio tipo chacarita, de venta de repuestos, y luego empezó a profesionalizarse más y desde hace más de 60 años somos distribuidores oficiales de SKF Argentina”, explicó Carolina Benito, una de las integrantes de esa cuarta generación.

Pero no sólo están en Villa María…

No, claro. Contamos con la sede central en Villa María, pero también tenemos en Córdoba Capital y en Río Tercero. Nuestro mercado es toda la provincia de Córdoba y aledañas. Nos especializamos en la venta de rodamientos, retenes, productos de transmisión de potencia y hemos incorporado hace más de 15 o 20 años un servicio de mantenimiento industrial.

¿Cómo es eso?

Ahí trabajamos con industrias haciendo análisis predictivos que les permiten evitar costos extras por paradas no programadas o roturas de máquinas. Somos además, fabricantes de sellos mecanizados que son soluciones específicas para máquinas o equipos que necesitan una obturación específica con un material determinado. Eso lo hacemos en Villa María. Y también somos importadores de Lincoln Electric que es una marca de soldadoras e insumos para la soldadura.

¿Y la importación de eso, tuvo dificultades?

En realidad las máquinas soldadoras son bienes de capital por lo que el flujo de la importación fue un poquito más ameno. Sí tuvimos muchos problemas para importar insumos como alambres, electrodos, y todo lo que se utiliza para soldar. Teníamos el bien de capital pero no teníamos el insumo y eso todavía no está liberado. Ahí tenemos un cuello de botella bastante importante.

¿Cuántas personas trabajan en Aldo Benito entre las distintas unidades de negocios?

Somos unas 40 personas aproximadamente.