Antes del fin de semana largo y sin tiempo que perder, la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) se reunió en el quinto piso del Ministerio de Economía con Luis Caputo, y más allá de los obvios respaldos a los cambios en materia laboral, los empresarios se encargaron de transmitirle al funcionario su preocupación por el nivel de actividad que muestra la economía nacional. Pocas horas antes, la Junta Ejecutiva de la UIA se había convocado para escuchar los lamentos de varios de sus socios, lo que motivó un comunicado, el primero del año, donde la entidad expresó su creciente malestar por “la proyección de un año que comienza con tensiones en materia de actividad”, al tiempo que manifestó su “preocupación por los sectores más afectados y la necesidad de trabajar en la recuperación de la industria”. Hoy, con la situación de Fate, pareció un aviso. En el medio, hay quienes especulan con una vinculación entre la situación de Fate y una medida adoptada por el Gobierno que afectó a Aluar, la productora de aluminio del mismo grupo empresario que conduce Javeir Madanes Quintanilla. Concretamente, el Ministerio de Economía dejó sin efecto medidas antidumping al aluminio chino, afectando el negocio de Aluar. De allí la especulación.
Fuerte caída de actividad, advertencias y una crisis industrial que podría continuar
Los números del Indec y la cúpula de la UIA venían reflejando la depresión al interior de las fábricas y las posibles consecuencias, como la de Fate

