Desde hace tiempo, el espacio “Río Cuarto Antiguo”, creado por Leo Fagiano en las redes sociales, ha impulsado la preservación de la historia de la ciudad a través de la recuperación de viejas fotografías. En su sitio de Facebook, la iniciativa que ahora sumó la idea de “memoria colectiva” en su mismo título, comparte diariamente imágenes de lugares y personajes de nuestra historia y miles de vecinos acompañan con sus anécdotas.
Ahora han sumado una interesante propuesta, y tiene que ver con rescatar del olvido aquellos edificios que fueron demolidos. Con la vocación del dueño de una empresa local de demoliciones, a quien le generó dolor la posibilidad de que se perdiera el recuerdo de los edificios que le tocaba voltear, surgió un extenso archivo fotográfico de construcciones que ya no están. A ese material que llegó a las manos de Fagiano se sumaron muchos otros historiadores de la calle que intentaron hacer su aporte.
“La iniciativa surgió cuando un amigo, Matías Targhetta, se acercó para comentarme que su tío José María tenía varias fotografías de viviendas que tuvo que demoler con su empresa, pero antes de hacer el trabajo registraba las viviendas él mismo o contrataba a algún fotógrafo para hacerlo porque decía que le daba lástima que se perdieran”, señaló y comentó que había fotos desde comienzos de la década del ’90, todas analógicas que debieron digitalizar; “me mandó fotos de aproximadamente 80 construcciones, algunas muy significativas para la historia de la ciudad, como lo era el boliche Ronanó”, completó el fotógrafo.
Comentó que, del mismo modo, un exalumno se acercó para mediar con otro fotógrafo que también registraba viejas construcciones. “Creo que cuando se comienza a difundir la existencia de estos registros, otros se suman a la iniciativa y comparten lo que tienen”, dijo Fagiano y explicó que entre las primeras fotos de casas antiguas que compartió estuvo el castillo de los Casasnovas, en el sudoeste de la ciudad; “cuando subimos esa foto tuvimos más de 20 mil interacciones en un solo día y luego llegó todo el trabajo de las empresas de demoliciones”, comentó.
Fagiano explicó que el sitio sumó recientemente la idea de “memoria colectiva” en su nombre, “porque la idea es que cuando publico una foto pongo poca información del registro, por más que lo tenga, así cada usuario puede comentar qué es lo que sabe de ese lugar o personaje, así surgen historias que no están en los libros, que no están publicadas, y es la verdadera historia de quienes nunca contaron nada”, completó el coordinador de Río Cuarto Antiguo.
La histórica tienda de “Los Vascos”, el Ex Conservatorio con su hermosa fachada, un viejo vivero de la Avenida Sabattini, algunas de las históricas construcciones rescatadas por este proyecto que difunde sus fotografías a través de las redes sociales.
Luis Schlossberg. Redacción Puntal

