Por Claudio Ochoa (*)
La ley 10467 de la provincia de Córdoba fue concebida con objetivos agroecológicos y también con una finalidad productiva estratégica, sumando una nueva actividad como la forestal y convertirla en un lapso de 10 años en una potencia productiva en ese rubro.
Todos sabemos de la forma de hacer las cosas que tiene el agro cordobes. No es novedad que la provincia sea la principal productora de soja y maiz de la Argentina sino que además es la primera exportadora mundial de maní con el núcleo productivo industrial General Cabrera - General Deheza, además de tener agroempresas de primer nivel y destacarse por el nuevo foco productivo agroindustrial de los biocombustibles con grandes plantas de bioetanol y biodiesel del país en su territorio. Córdoba proyecta tener en diez años una masa forestal a la altura de las principales provincias productoras como Corrientes, Misiones y Entre Ríos y no cabe la menor duda que que lo logrará y con creces.
Los productores cordobeses ya comenzaron a generar los planes forestales en toda la provincia con un alto acatamiento de la ley que en un principio generó algunas controversias respecto del área a forestar, que va entre el 2% y el 5% de cada unidad de producción, ya que se restan en muchos casos a la producción agrícola. Pero, si se hace un plan agroecológico con visión de futuro, esa superficie generará ingresos nada despreciables además de diversificar la producción agrícola actual sólo de comodities cereales y oleaginosas.
El nuevo agronegocio que se genera en Córdoba debe ser aprovechado para pensar en el futuro no sólo desde la recuperación de áreas agroecológicas frágiles que esta ley forestal ayudará a conservar aportando a la sustentabilidad de todo el ecosistema productivo, sino que también en el mediano plazo habrá madera de diferentes calidades y todos los subproductos derivados que generarán adicionalmente nuevas oportunidades laborales en el sector que ya es el número uno en generación de puestos de trabajo.
¿De qué se trata forestar en forma sustentable y económica?
En primer lugar, armar un proyecto forestal ya sea de cortina forestal o de masa arbórea con:
• Un objetivo económico desde el punto de vista de las especies a plantar de acuerdo a su valor del volumen de madera a producir y a su velocidad de crecimiento para calcular el tiempo de retorno de la inversión.
• Un objetivo ambiental aportando masas forestales que disminuyen los impactos erosivos eólicos e hídricos en la cuenca de la unidad productiva.
• Un objetivo tecnológico eligiendo qué posibilidades de aplicación de técnicas de manejo tendrá la plantación desde el punto de vista genético, nutricional y de posibilidad de riego en momentos críticos. Una inversión en tecnología hará disminuir los tiempos de corte de la producción aumentando la velocidad de crecimiento acortando los períodos de recupero de la inversión inicial.
La forestación es una rama de la agricultura que merece la pena desarrollar para que todo el esfuerzo que se realizará en llevar adelante los planes forestales valgan la pena y sobre todo el tiempo y el dinero a invertir. Los invito a realizar sus consultas para la elaboración y presentación de planes forestales sustentables.
(*) Ingeniero Agrónomo MP 1177 - Asesor Agroforestal Pcia. Cba. N° 280

