No sólo ya gestionan 10 mil pagos mensuales por unos 100 millones de pesos, sino que además acaban de tener un logro significativo al ser seleccionados por el Departamento de Estado de los Estados Unidos como emprendedores capaces de aportar soluciones innovadoras a la sociedad. En 2025 viajarán durante un mes al país del norte a capacitarse y a buscar oportunidades.
“La plataforma está muy asociada a lo que es clubes y ONGs y así fue desde el momento cero. Porque la idea nace justamente en pandemia, cuando nos llamaron para adherirnos a una ONG que ayuda a chicos con cierta enfermedad. Esa ONG que era de otra ciudad, era de Bahía Blanca, yo estaba en Buenos Aires y nos llaman para la campaña de socios con una cuota de 5.000 pesos por mes, a plata de hoy. Obviamente que le dijimos que sí, interesados en aportar a la causa. Pero nos llamó la atención que nos dijeron que no nos podían asociar porque no vivíamos en la misma ciudad y sólo trabajaban con cobradores en efectivo”, explicó a I+I CBA uno de los fundadores de CuotaQ, Danilo Luján.
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Y agregó: “A partir de esa experiencia, años después con quien hoy es mi socio, empezamos a averiguar y vimos que los canales de pago para entidades sin fines de lucro, clubes y ONGs, eran en su mayoría en efectivo, muy tradicionales. Ahí es donde nos pusimos a pensar por qué una entidad como Greenpeace, Unicef, porque un club como River, como Boca, pueden tener un sistema que obviamente se pueden sumar personas de todo el país o de todo el mundo y una pequeña ONG, un pequeño club, tamaño chico o mediano de cualquier ciudad de Argentina no podía tenerlo”.
¿Y entonces?
Entonces ahí desarrollamos un sistema que es específico para clubes y ONGs que se dedica a entidades sin fines de lucro para recaudar las cuotas y depositarlas en la cuenta de la entidad. Con lo cual todo arranca de un ejemplo real, así que eso también nos llena de orgullo porque no fue ir a buscar la parte económica sino realmente tratar de ayudar a esas entidades. Tenemos algo social de entender que si las entidades sin fines de lucro, tipo clubes y ONGs, son las que ayudan a muchas personas en una ciudad, nosotros podíamos hacer algo por ellas. Por eso un poco la filosofía fue: si podemos colaborar para que estas entidades tengan 30, 40, 50 por ciento más de ingresos mensuales, ¿a cuántas más personas pueden ayudar? ¿Cuánto mejor sería nuestra sociedad si podemos hacer eso? Con lo cual nos vemos como multiplicadores de ayuda. Y la realidad es que ni bien salimos al mercado nos empezó a ir bien porque la necesidad era puntual. Y hoy en promedio una entidad que arranca con nosotros a los 60 días está recaudando un 30 por ciento más.
En la Argentina de hoy es un montón…
Sin dudas! Porque les damos opciones para acceder. El sistema permite a las personas que puedan adherir a débito automático de la cuota de la entidad. Entonces, cuando antes era en efectivo y tenía que ir un cobrador puerta por puerta a encontrar a la persona en la casa, que a su vez esa persona tenga efectivo y quizás recién a las 15 días poder rendir el dinero en la institución, ahora se adhiere a débito automático como uno se adhiere a Netflix. Le pone los datos de la tarjeta y ya todos los meses se le hace el cobro y se deposita el dinero en la cuenta de la institución. Así, lo que antes era mucho más engorroso, ahora es súper simple y se adhiere de forma automática.
¿Cuánto tiempo pasó desde que ocurrió el llamado de la ONG de Bahía y la creación de la plataforma?
La anécdota fue en pandemia. Porque justamente en ese contexto las instituciones salieron a recaudar dinero para sobrevivir y se hacían distintas campañas. Después, cada uno siguió por su lado en la vida y en 2023 nos volvimos a encontrar, recordamos aquella situación y empezamos a trabajar en la solución. Con lo cual, en 2023 comenzamos con lo que es CuotaQ y salimos al mercado en 2024. Exactamente en abril de 2024 terminamos la versión 1 y el primer cliente lo tuvimos en mayo, un mes después. Con lo cual entendimos bien la necesidad y hoy estamos transaccionando poco más de 10.000 pagos mensuales, más de 100 millones de pesos en cuotas.
En apenas 7 u 8 meses…
Exacto, porque la necesidad existe y entendemos que el desafío es comercial. La solución es muy buena, realmente ayuda a las personas, a las instituciones. No hay ningún cliente hasta el momento que haya abandonado la plataforma, porque realmente estamos colaborando a su necesidad.
Pero además lo hacen a través de Mercado Pago, ¿cómo es eso?
Claro, porque nosotros no tocamos el dinero, sino que somos transparentes entre la tarjeta de crédito del socio y la cuenta de la institución. Lo que manejamos es información. Entonces entendemos que hoy tenemos la plataforma de pagos más utilizada para el común de las personas que es Mercado Pago. Hoy cualquier persona la tiene, y el motor de cobro es muy bueno. Entonces hicimos una alianza con la gente de Mercado Pago porque les gustó nuestra plataforma, porque ayuda a entidades sin fines de lucro y demás. Nos integramos con ellos, con lo cual el sistema emite la cuota el 1 de cada mes, y hay un botón de pagar con tarjeta de crédito de débito, o de adherirse al débito automático a pagar con la tarjeta. El motor de cobro, quien cobre el dinero, es Mercado Pago y se lo acredita en la institución, y nosotros manejamos toda la información financiera de quién pagó, quién no, qué es lo que pagó, la cuota social, si pagó fútbol, si pagó básquetbol, cuántos socios pagaron en el mes, cuál fue el ingreso total de la institución, cuánto fue el ingreso de los últimos seis meses. Nosotros cobramos un pequeño porcentaje sobre las cuotas efectivamente recaudadas. Si alguien no paga, perdemos los dos. Si logramos que alguien pague la cuota a través del sistema, ganamos los dos.
Hay un incentivo en ese esquema a cobrar más…
Exacto. Tenemos todo el incentivo del mundo a que las instituciones recauden porque necesitan el dinero. Entonces es un win-win de los dos lados.
¿Cómo funciona CuotaQ?
Es una startup de tecnología, una plataforma. Se accede desde cualquier navegador, celular, computadora o tablet. Con usuario y contraseña en cada institución. Todo lo que es la migración de datos inicial lo hacemos nosotros y también la configuración inicial. Migramos todo, parametrizamos toda la configuración y en 48 horas está el sistema listo para funcionar. Una vez que le pone play al sistema, solo empieza a mandar las cuotas, carga los pagos cada vez que se realiza una transacción, al socio le manda un recibo, y le genera un carnet digital. Hace todo el sistema. Lo único que tienen que hacer las instituciones es pasarnos la información. Hoy ya contamos con clientes, la gran mayoría, obviamente, en Argentina y ya tenemos algunos clientes en el exterior, porque la solución es regional o es global. Es decir, cruza fronteras.
¿Son países de la región?
Tenemos Chile, Uruguay como país de la región. En España ya tenemos también clientes y hay interesados en Colombia, Perú, Ecuador.
¿Eso obliga a ajustar algo el sistema?
Prácticamente no. Lo único que se requiere es el motor de cobro. Por eso también nos integramos con Mercado Pago, que es un motor de cobro regional. Mercado Pago está en la mayoría de los países de Latinoamérica.
¿Y en el caso de España?
En el caso España, por el momento, lo están cargando, o sea, no tiene el débito automático sino que las personas transfieren a la cuenta del club y después lo registran en nuestra plataforma como un sistema contable. No le estamos todavía automatizando la parte de las cobranzas, sino más de la gestión del socio para entender quién pagó, qué deporte pagó, qué día pagó, cuánto ingresó por mes en la institución, cuántos socios faltan pagar, cuántos deben una cuota, dos cuotas, tres cuotas. O sea, más para el manejo interno del socio. Pero bueno, es el primer pasito para poner una banderita, un puntito más en el mapa y obviamente después hacer los desarrollos necesarios para así tener el débito automático. ¿Qué profesiones tienen los socios que desarrollaron la idea?
Yo soy economista, mi socio es contador y después tenemos la parte de los chicos de sistemas que son desarrolladores.
¿Fueron dos los impulsores?
No, en realidad somos cinco, yo economista y Diego que es contador. Entre nosotros dos empezamos con la idea hasta la parte de estrategia comercial. Y después obviamente no sabemos programar, teníamos una buena idea o lo que creíamos era una buena idea. Yo tengo una maestría en negocio, Diego tiene una maestría en producto, aparte de ser contador especialista en productos digitales, pero no sabemos programar. Entonces la vida nos cruzó con unos chicos que son programadores, les contamos la idea, se súper entusiasmaron, les gustó y empezamos a trabajar juntos en 2023. Comenzamos toda la parte del desarrollo y logramos tener el producto listo en abril de este año. Ahora ya hemos sumado gente al equipo, tenemos equipo comercial, equipo de marketing. Y hacemos mucho hincapié en que la plataforma sea muy simple de usar porque entendemos que en las ONG o un club, posiblemente quien lleva la parte administrativa trabaja en otra cosa. Obviamente un River, un Boca tienen un departamento financiero de cobranza, pero un pequeño club de una ciudad seguramente no tenga y sea alguien que quizás tiene una empresa, un contador, un abogado, un arquitecto, un ingeniero que se dedica a otra cosa y colabora con el club o con la institución por la causa. Entonces el valor agradable del sistema es que una vez que se configura, se le pone play y anda solo, no le demanda tiempo a las personas que están en la administración de la institución.
¿Qué tipo de clientes tienen ahora?¿Cuáles fueron los primeros en sumarse?
Tenemos clubes deportivos que tienen una actividad, por ejemplo, solo fútbol, hay otros que tienen fútbol, básquet, tenis, patín; muchas disciplinas. ONGs de distintos tipos y lo que nosotros llamamos asociaciones civiles, cooperadoras escolares, cámaras de empresas, tenemos una institución que es ecológica. Es decir, está bien enfocado en instituciones sin fines de lucro que buscan y tienen la necesidad de recaudar de forma mensual y más o menos el rango es menos de 10.000 socios; hasta esa cifra cubrimos perfecto, para más hay que ver alguna cosita extra, pero todos los clientes que tenemos hoy están en menos de 10.000.
¿Cámaras empresarias también?
Es que el mecanismo es el mismo: recaudar una cuota mensual a los socios, que en vez de ser personas, por ahí son pymes, son cámaras de comercio que asocian diferentes negocios. Pensemos que el dueño de la pyme lo último que quiere es acordarse de pagar la cuota de la cámara. Entonces pone el débito automático y ya está.
¿Con qué se encuentran en ese camino?
Hace poco estaba hablando con un cliente nuevo de una institución que tenía muchos socios, creo que eran 600, 700, y le pedí la información y me dijo que la tenía en una planilla de papel. Por eso el desafío es un poco la migración de los datos y después el tema de conocer a los interlocutores, que en el fondo como startup nos terminan comprando. Una vez que mostramos el sistema, que conectamos con la realidad de ellos, la tasa de conversión es alta. Este sistema analógico de este ejemplo son los desafíos a resolver y que nos encanta pensar en cómo resolver. Obviamente hoy ayuda mucho todo lo que es inteligencia artificial, pero siempre teniendo en claro que todavía hoy sigue siendo todo muy artesanal en muchas instituciones.
¿Qué imaginan para adelante?
Hay una muy buena noticia que se nos dio hace poquito, hace un mes más o menos, que nos seleccionaron como una de las startups de los jóvenes emprendedores más destacados de Argentina mediante un programa (Young Leaders of the Americas Initiative – YLAI- 2025) del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Sacaron una convocatoria que era para toda América, es decir, desde Canadá hasta Tierra del Fuego, donde se podían postular diferentes startups, con la condición de que tenían que ser creadas por menores de 35 años, jóvenes emprendedores. Y por suerte quedamos como una de las más destacadas, así que eso nos premia con un viaje a Estados Unidos el año que viene durante algo más de un mes. Es un viaje de negocio para llevar la idea a Estados Unidos con lo cual el horizonte que hoy tenemos de mediano o largo plazo es no solo abrir nuevos mercados, sino tratar de empezar a abrir Estados Unidos, y en el caso de que no suceda, sigue siendo el ecosistema tecnológico más grande del mundo. Entonces, toda esa retroalimentación va a ser más que positiva.
¿Y cómo llegaron a participar?
Fue una postulación que apareció en Linkedin para todo lo que es el mundo startup. Eso incluía un proceso de selección muy complejo, muy complicado, porque eran muchas instancias de entrevistas, de formularios, de videos, y después entrevistas con la Embajada. Además, porque de alguna forma había que validar, no solo a la idea, sino al equipo. Y hace un mes y medio nos llegó la confirmación, con lo cual no solo nos llenó de orgullo como equipo, sino que también nos alienta a pensar que estamos por un buen camino. Hay algo que estamos haciendo bien para que nos seleccionen y se nos abra una puertita más que interesante.
¿Son todos jóvenes sub 35 entonces?
Sí, somos sub-35, somos todos jóvenes emprendedores, tecnológicos, y que en el fondo nos une esto de querer ayudar al otro, porque hay muchísimas ideas y muchísimas cosas que se pueden hacer, pero siempre arrancamos desde algo de la solidaridad. Pensamos cómo podemos ayudar a otros, cómo podemos ayudar a miles de personas, cómo podemos ayudar a que nuestra ciudad, nuestra provincia, nuestro país, sea un poquito mejor. La parte comercial o la parte económica siempre es el resultado final, no nos interesa si nos va un poco mejor, un poco peor, sino el poder ayudar al otro. Ahí es como nos vemos multiplicadores de la ayuda, y el foco nuestro es que muchas instituciones en nuestro sistema recauden más y puedan ayudar a más personas. Después sí hay una cuestión económica, y hay una factura, y hay un pago. Está todo buenísimo, pero es el punto final, no es nuestra motivación.