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Cayeron las consultas para iniciar el trámite de la ciudadanía extranjera

Si bien los consulados están cerrados por la cuarentena, se atienden demandas vía mail. Sin embargo, en los últimos dos meses hubo muy pocos contactos. Las condiciones para acceder al beneficio no cambiaron.

En la ciudad, las consultas para iniciar el trámite para acceder a la ciudadanía italiana o a la española han caído significativamente desde el inicio de la pandemia. Aunque es real que los consulados de Córdoba capital están cerrados debido a la cuarentena, los encargados de las oficinas que brindan información en Río Cuarto contestan dudas e inquietudes a través de correos electrónicos. No obstante, han recibido muy pocos mails.

Por el momento, las condiciones para alcanzar la ciudadanía italiana y española siguen siendo las mismas. Es decir, hasta ahora no se ha informado sobre cambios en las exigencias para los descendientes que quieren tener la nacionalidad de sus antepasados.

Tomás Bartoccioni, responsable de la atención al público en la Agencia Consular de Italia en Río Cuarto (que funciona en la sede de la Sociedad Italiana, en Colón 243), comentó a Puntal que en poco más de dos meses han receptado unas 10 consultas, pese a que, normalmente, suelen recibir unas 40 por mes.

“Las consultas bajaron mucho durante la cuarentena. Entiendo que tiene que ver con que la gente está acostumbrada a hacer las consultas personalmente para presentar la documentación que tiene en su poder y ver si está en condiciones o no de iniciar el trámite. Como eso no se puede hacer, estamos contestando consultas a través de un mail ([email protected]). Desde mediados de marzo a esta parte, hemos recibido no más de 10 consultas. En tiempos normales, tenemos entre 40 y 50 consultas mensuales”, afirmó Bartoccioni.

Con respecto a los niveles históricos de demanda, el referente de la oficina italiana en la ciudad recordó que en los años 2001 y 2002 hubo un pico y que, después, las inquietudes se han mantenido más o menos estables, aunque tienen crecimientos en momentos de incertidumbre como el que se dio el año pasado, en medio de las elecciones presidenciales.

“Más allá de que Italia fue muy afectada por la pandemia, por lo general, la gente de Río Cuarto busca tramitar la ciudadanía italiana por las cuestiones propias de nuestro país. Es decir, cuando la situación local se complica un poco, tenemos mayor demanda, más allá de lo que suceda en Europa”, agregó Bartoccioni.

Requisitos

Alcanzar la ciudadanía italiana es bastante sencillo, siempre y cuando el interesado consiga toda la documentación requerida. El único requisito que se pide es que la persona pueda demostrar sus vínculos sanguíneos con su antepasado italiano. Es decir, la legislación vigente no prevé límites generacionales.

“El documento principal que se requiere es el acta de nacimiento del antepasado italiano. Después, se pide el acta de matrimonio de ese italiano y la de defunción, y los mismos documentos de su descendencia”, explicó Bartoccioni.

Así, por ejemplo, si el que vino de Italia a la Argentina es el bisabuelo del interesado en obtener la ciudadanía, el bisnieto en cuestión debe reunir su acta de nacimiento y las actas de nacimiento, matrimonio y defunción de su bisabuelo, abuelo y padre. Es decir, la documentación completa del italiano (hombre o mujer) y la de sus descendientes.

Una vez que la persona obtuvo la ciudadanía italiana, se la puede pasar a su cónyuge. No obstante, desde finales del año pasado, se exige que la pareja del beneficiario acredite conocimientos del idioma italiano.

Más allá de la situación particular que se vive por estos días, la demora que hay desde el inicio del trámite hasta la obtención de la ciudadanía (que tiene vigencia de por vida) es de entre 12 y 24 meses.

La gestión se realiza íntegramente en Córdoba capital y tiene un costo de 300 euros.

“En nuestro caso, un bisnieto de italiano puede sacar la ciudadanía, pese a que su abuelo y su padre no lo hayan hecho”, aclaró Bartoccioni.

España

A su turno, la encargada del Viceconsulado Honorario de España en Río Cuarto (que funciona en la sede de la Sociedad Española, ubicada en Fotheringham 60), Claudia Guerrero, remarcó a Puntal que sólo están atendiendo consultas de manera virtual ([email protected]).

“Está todo muy parado. De todas formas, al menos por el momento, la tramitación de la ciudadanía no ha cambiado en cuanto a sus exigencias, que están fijadas por ley. Las últimas flexibilizaciones se dieron entre 2008 y 2011, donde se decretó una ley de memoria histórica. Después del 2011, se volvió a la legislación que rige por estos días”, aclaró Guerrero.

Por lo tanto, el interesado en obtener la ciudadanía española debe ser hijo de español (o de un argentino que ya tenga la ciudadanía española) o ser nieto de español y tener menos de 18 años.

En este caso, hay limitantes generacionales y todos los descendientes deben tener completado el trámite (un nieto de español no puede sacar la ciudadanía si su padre no lo hizo, por ejemplo).

“En Río Cuarto hay mucha gente que tiene la nacionalidad española. Familias enteras han hecho el trámite. También es real que algunos la han cortado porque no les ha interesado mantener un vínculo con sus antepasados. Incluso, conozco casos de personas que, al cumplir los 18 años, han renunciado a la nacionalidad española”, comentó la vicecónsul.

Más adelante, Guerrero señaló que los trámites se realizan a través de internet y que a nivel local, además de brindar información, únicamente se recepta la documentación de los menores de 12 años, para que no tengan que viajar junto a sus padres a Córdoba para sacar la ciudadanía, y los papeles de los trámites realizados en la capital con turno previo, para que la colectividad no tenga que volver a trasladarse.

“Lo que más se tramitan son los pasaportes. Por lo general, la gente ya tiene la ciudadanía hecha. Por otro lado, permanentemente vamos publicando información a través de nuestra página de Facebook: Viceconsulado de España en Río Cuarto”, acotó.

Finalmente, Guerrero destacó el trabajo realizado durante la pandemia para contribuir a la repatriación de los españoles que quedaron varados en distintos puntos de la Argentina.