Tras la crisis política desatada en el seno del Gobierno y la puesta en marcha del nuevo gabinete, reapareció en la escena pública el presidente Alberto Fernández, quien lo hizo junto a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La foto buscó un doble objetivo:llevar tranquilidad a la alianza del Frente de Todos, después de la convulsión interna vivida tras la carta de Cristina y, por otro lado, transmitir una señal conciliadora al campo. Ya a principios de semana el flamante ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, un hombre de muñeca política en la relación institucional con la dirigencia ruralista, convocó a la Mesa de Enlace para anunciar la flexibilización del cepo para la exportación de carne a China. La medida intentó destrabar el conflicto entre la Casa Rosada y el sector agrícologanadero que se declaró en pie de guerra por este tema y también el de las retenciones. De ahí que la irrupción en el escenario político del Presidente y la vice se hizo ni más ni menos que para presentar oficialmente el proyecto de ley del “Régimen de Fomento al Desarrollo Agrobioindustrial”. La finalidad central de la iniciativa es “intensificar el desarrollo de esa cadena a partir de la promoción de nuevas inversiones, la creación de 700 mil puestos de trabajo y la incorporación de tecnologías de última generación”. Y entre sus objetivos figuran “alcanzar 200 millones de toneladas de producción de cereales, oleaginosas y legumbres, incrementar las exportaciones de bienes agrobioindustriales para llegar a los 100 millones de dólares en 2030 y promover nuevas inversiones con agregado de valor en origen para alcanzar un desarrollo sostenible que contribuya a la reducción de la pobreza y la desigualdad y que genere estímulos fiscales para mejorar los rendimientos en el sector”. En su discurso, Fernández expresó:“Ésta es una ley que reivindica la cultura del encuentro, el diálogo, una mesa común en donde sentarnos a construir las políticas de Estado que hacen falta para que Argentina sea el país en el que merecemos vivir”. Yagregó:“Nadie quiere un país donde algunos ganen y millones pierdan. Necesitamos construir un país con la equidad y la igualdad social necesarias para que todos ganen”. Luego del duro revés sufrido en las Paso, el oficialismo reaccionó y dio un golpe de timón en su vinculación con el campo, uno de los motores de la economía argentina. En rigor, se dio cuenta de que para dar vuelta la elección del 14 de noviembre necesitará rascar de la olla y sacar la mayor cantidad de votos posibles. Si lo logrará hay que esperar a ver qué dicen las urnas ese día. Por lo pronto, se está en ese intento.
Alberto y Cristina buscaron llevar tranquilidad al Frente de Todos y, por otro lado, transmitir una señal conciliadora al campo.
Según el cronograma electoral, el jueves pasado se dio inicio formal a la campaña electoral de cara a las legislativas. Ese mismo día Juan Schiaretti encabezó, junto con sus primeras candidatas, Alejandra Vigo y Natalia de la Sota, un encuentro con la militancia del PJde Córdoba, en el que presentó las 20 propuestas que llevarán al Congreso de la Nación. Yentre ellas figuran algunas que se refieren al campo. Por ejemplo, la eliminación gradual de retenciones a las exportaciones y que se tomen a cuenta del pago de Ganancias, la supresión inmediata de las retenciones a la exportación de productos lácteos, maní y legumbres, por ser economías regionales de Córdoba, y la sanción de una nueva Ley de Biocombustibles que aumente el corte de maíz y soja. En dicha oportunidad, Schiaretti volvió a pedir el voto para asegurar la tercera banca de diputados que se pone en juego y cuya candidata es la riocuartense Claudia Márquez. Córdoba es un eslabón importante en la producción agropecuaria y tenerlo como aliado estratégico rinde sus frutos hasta en materia electoral. En tanto, el gobernador reunió ayer a los intendentes y les pidió que se pongan la campaña al hombro y también compromiso territorial. Textualmente, les dijo:“En estas elecciones candidatos somos todos. Me voy a poner al hombro esta campaña”. Schiaretti quiere que los jefes comunales salgan a hacer campaña rumbo a las generales, sobre todo en las principales ciudades, esto es Córdoba capital, Río Cuarto, Villa María y San Francisco. Trascendió que el mandatario cordobés revisó cómo salió Hacemos por Córdoba en cada localidad y por eso les pidió a los intendentes ponerse las pilas con miras a las generales.
El martes se presentará a la lista opositora, encabezada por Rodrigo de Loredo y Luis Juez, quienes también pedirán el voto del campo.
Entre los asistentes a la reunión estuvo presente Juan Manuel Llamosas. Días pasados, el intendente habló sobre las elecciones:“En Río Cuarto hicimos una buena elección. Siempre se puede mejorar la performance. Confiamos en mejorar los resultados. Estamos trabajando para hacerlo”. Después de las primarias, el PJ de Río Cuarto salió a buscar los votos del radical Mario Negri y de aquellos que no tienen voluntad de votar por Luis Juez. Por su parte, Juntos por el Cambio buscará neutralizar la estrategia del peronismo cordobés. En ese sentido, el martes hará su lanzamiento de campaña en las cuatro principales ciudades de la provincia, entre ellas Río Cuarto. En la oportunidad, se presentará a la lista opositora, encabezada por Rodrigo de Loredo y Juez, quienes también aprovecharán para pedir el voto del campo.
Marcelo Irastorza. Redacción Puntal

