Las bajas más pronunciadas se registraron en Muebles y Decoración (-9,1%), Electrodomésticos y Artículos Electrónicos (-8,5%), Indumentaria (-8,2%), Alimentos y Bebidas (-7,9%) y Calzados y Marroquinería (-7,5%), Ferretería, Materiales Eléctricos y para la Construcción (-7,3%), Artículos Deportivos y de Recreación (-6,4%), Farmacia (-4,0%), Juguetería y Librerías (-3,4%) y Perfumería y Cosmética (-2,2%).
El rubro con variación positiva fue Neumáticos y Repuestos, con un incremento del 4,1%.
Además, el 41% de las operaciones se realizó con tarjeta de crédito, mientras que el 59% fue al contado, reflejando un consumo más cauteloso y limitado por el acceso al financiamiento.
Cabe recordar que “en diciembre de 2024, respecto de igual mes de 2023, las ventas habían registrado una baja aún mayor, del 8,5%, lo que evidencia una leve desaceleración en la caída, aunque sin señales de recuperación del consumo”, se consignó.
Este contexto pone en riesgo no sólo la continuidad de miles de comercios pymes, sino también el empleo y la vida económica de ciudades y pueblos”
“Si bien en algunos meses se observa una desaceleración en la magnitud de la caída respecto de 2024, esto no puede interpretarse como una recuperación real del consumo. El nivel de ventas sigue siendo insuficiente para garantizar la rentabilidad de los comercios, muchos de los cuales operan con márgenes mínimos o directamente en pérdida”, dijo a Puntal el titular de Fedecom, Fausto Brandolin, quien alertó: “Este contexto pone en riesgo no sólo la continuidad de miles de comercios pymes, sino también el empleo y la vida económica de ciudades y pueblos del interior, donde el comercio es un actor central del entramado social y productivo”.
“El comercio no es un sector residual: es generador de empleo, actividad local y cohesión social. Sin medidas concretas para reactivar el consumo, reducir costos y facilitar el crédito, la caída de ventas puede transformarse en un proceso estructural de cierre de comercios y pérdida de puestos de trabajo, con profundas consecuencias para la economía regional”, opinó Brandolin.
Fedecom remarca “la necesidad de acceso real al financiamiento, alivio de la presión impositiva y previsibilidad y reglas claras que permitan planificar, invertir y sostener el empleo”.
Y, en su balance del año, advirtió que “el comercio minorista atravesó en 2025 un escenario de fuerte fragilidad, con ventas que se mantuvieron en terreno negativo durante todo el año”.
“Las caídas oscilaron entre el 5% y el 8%, afectando a la mayoría de los rubros como Indumentaria y Alimentos”, finalizó.